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Roger Colomina y la temporada negra de un pilar del ascenso del Hércules

El mediocampista catalán, fundamental en la campaña 2023-24, afronta su año más difícil con dos lesiones que le han acabado apartando del terreno de juego

Roger Colomina celebra su gol en el Hércules-Atlético de Madrid B de esta temporada.

Roger Colomina celebra su gol en el Hércules-Atlético de Madrid B de esta temporada. / Rafa Arjones

José Gómez

José Gómez

Roger Colomina afronta la temporada más difícil de su vida, en la que una luxación de hombro le apartó dos meses del once herculano y una rotura de ligamento cruzado anterior ha acabado por ponerle fin a su año. Doble trago amargo para el futbolista de 27 años al que el Hércules le debe parte del ascenso a Primera RFEF.

Roger es, junto a Carlos Abad, Mangada y Samu Vázquez, uno de los sobrevivientes en la actual plantilla de aquel equipo que sacó al club blanquiazul del sótano del fútbol español. El mediocampista fue el primer fichaje del verano de 2023, cuando llegaba de otra gran campaña con los colores de la Penya Deportiva. En el Rico Pérez, ha sabido mantener la línea de toda su carrera: ser incombustible y siempre importante en la medular de su equipo.

Categoría superior

No le pesó el salto de categoría. En su primer año de blanquiazul disputó 2.825 minutos, con 32 titularidades y 1 suplencia. Al finalizar aquel año, en el que el jugador catalán fue de lo más destacado del equipo, el Hércules le renovó por tres temporadas, hasta junio de 2028. Ya en Primera RFEF, gozó de cifras similares, con 2.699 minutos, 31 titularidades y 4 suplencias.

En lo que va de década, ningún mediocampista ha tenido en el Hércules una continuidad comparable a la de Roger Colomina

Su tercera campaña le aguardaba, para su mal y el de toda la congregación herculana, una sucesión de infortunios. El primero fue una luxación de hombro en el accidentado partido de finales de octubre en Sevilla. Justo antes de ese encuentro había marcado su único gol de la temporada, en la brillante victoria en casa contra el Atlético de Madrid B. Aquella lesión le ocasionó una baja de dos meses, con intervención quirúrgica incluida, tras la cual regresó para entrar desde el banquillo al Real Murcia-Hércules del 12 de enero, ya con Beto Company al timón del equipo.

Roger Colomina, durante el partido del Hércules del pasado domingo en el Jesús Navas de Sevilla.

Roger Colomina, durante el partido del Hércules del pasado domingo en el Jesús Navas de Sevilla. / RAFAEL ROMAN

Jugó la mayor parte de los minutos desde entonces, siendo junto a Josep Calavera y Mehdi Puch pieza del mediocampo ideal que tan pocas veces estuvo disponible para Beto. Lo que estaba siendo un exitoso regreso a la competición se torció definitivamente el pasado domingo por la rotura de ligamento cruzado anterior que sufrió sobre el césped del centro deportivo Alcalá de Henares, a diez minutos del descanso.

Sobreponerse al golpe

Su tercer año, el más difícil de todos, culmina anticipadamente con el saldo de 1.132 minutos en 17 partidos, de los cuales fue titular en 14. Ahora Roger debe sobreponerse a la pesadilla y recorrer un camino similar al que sigue Oriol Soldevila: intervención quirúrgica y una recuperación de aproximadamente nueve meses, que solo le dejaría regresar con garantías para la segunda vuelta de la próxima temporada. La afición alicantina le espera.

Porque en lo que va de década, ningún mediocampista ha tenido en el Hércules una continuidad comparable a la de Roger Colomina, líder del centro del campo por partidos, minutos y regularidad. Tres campañas con un total de 85 participaciones ligueras, 77 de ellas en el once inicial, unas cifras que le convierten en referente del equipo. Lo mismo pensó el club cuando le extendió el contrato hasta 2028, y lo mismo piensan los aficionados que quieren ver a Roger ascender, otra vez, con la camiseta blanquiazul.

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