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La expulsión indefendible de Andy Escudero con el Hércules

La redacción del acta y las imágenes dejan sin margen de maniobra al club para intentar anular el castigo a su futbolista

Andy Escudero observa la grada del José Rico Pérez de Alicante.

Andy Escudero observa la grada del José Rico Pérez de Alicante. / Rafa Arjones

Pedro Rojas

Pedro Rojas

Andy Escudero no estará ni siquiera en el banquillo de la Nueva Creu Alta el domingo. Tampoco su entrenador. Ambos fueron expulsados el domingo, el primero después de ver una tarjeta roja directa cinco minutos después de la reanudación del encuentro tras el intermedio, y el segundo por doble amonestación. En ninguno de los dos casos hay defensa posible.

La redacción del acta del catalán Pol Arenas Mora no da opción. El colegiado de Figueras escribió lo siguiente con respecto a la acción que motivó su decisión de enviar a la ducha al extremo blanquiazul: "En el minuto 50, el jugador 7 (Andy Escudero) fue expulsado por realizar una entrada contra un adversario en la disputa del balón, empleándose con uso de fuerza excesiva". Las imágenes de televisión corroboran esta descripción más allá de otras consideraciones, por lo que la palabra del árbitro prevalece.

Atención al jugador del Sanluqueño Almagro tras la entrada realizada por Andy Escudero.

Atención al jugador del Sanluqueño Almagro tras la entrada realizada por Andy Escudero. / Héctor Fuentes

El Hércules podría tratar de armar un recurso para solicitar la suspensión cautelar del castigo y lograr con ello que su jugador, titular desde que aterrizó en Alicante, esté presente en el encuentro frente al Sabadell, segundo clasificado de la liga. Sin embargo, las opciones de que este prospere son escasas, por no decir nulas.

Para que un pliego de descargo tenga efecto y propicie la corrección del fallo arbitral es necesario demostrar de manera fehaciente un error material manifiesto en el acta, y eso exige la aportación de elementos de prueba que, de forma inequívoca, y más allá de toda duda razonable, acrediten la inexistencia del hecho reflejado en el escrito del colegiado, que goza de presunción de veracidad.

El colegiado Pol Mora Arenas pide a los jugadores del Hércules que dejen de protestarle.

El colegiado Pol Arenas Mora pide a los jugadores del Hércules que dejen de protestarle. / Héctor Fuentes

Con independencia de la intención que tuviera el hijo de Paquito en el momento de lanzarse a por el balón, lo cierto es que se llevó por delante a Almagro, que luego debió ser atendido sobre el césped. Con las imágenes, no hay forma de demostrar que el contacto no existió, de modo que el Comité de Competición, que solo rearbitra en contadas ocasiones, dará por buena la interpretación del gerundense Arena Mora.

Llueve sobre mojado

Tampoco estará junto a su equipo en el césped Beto Company, que volvió a ser expulsado. Es la segunda vez en sus 20 partidos al frente del banquillo que le ocurre, y de nuevo es durante un partido contra el Atlético Sanluqueño. En la primera vuelta, en El Palmar, también vio la cartulina roja por protestar. Curiosamente, a la semana siguiente, con él siguiendo el duelo desde un rincón del estadio, el Hércules sumó su única victoria a domicilio de toda la temporada, en Puerto Banús, frente al Marbella (0-1).

Momento de la expulsión de Beto Company durante el Hércules-Atlético Sanluqueño.

Momento de la expulsión de Beto Company durante el Hércules-Atlético Sanluqueño. / Héctor Fuentes

En el caso del preparador valenciano, muy nervioso a lo largo de todo el choque como el resto de su equipo, tenso de más en la visita al Rico Pérez del penúltimo clasificado, el juez de la contienda también dejó reflejado en el acta la razón de las dos amarillas que le enseñó al técnico blanquiazul: "realizar observaciones a una decisión arbitral mostrando disconformidad", la primera directamente a él, a la cara, y la segunda mientras se revisaba una jugada en el monitor de videoarbitraje a petición del Hércules.

Más apercibidos

El nerviosismo que envolvió al encuentro, escenificado en varios conatos de tangana y en un carrusel de protestas que tampoco contribuyeron a la dinamización del juego, se tradujo en un buen número de tarjetas amarillas. Seis vieron los blanquiazules, además de las apuntadas a Andy Escudero y el entrenador. De ellas, las dos más relevantes son las que pesan sobre Ben Hamed y Unai Ropero, que se unen a Carlos Mangada en el cupo de jugadores al borde de sanción por acumulación de amonestaciones. En el caso del camerunés, si ve otra más, ya serán 10 a lo largo del curso, es decir que completará ciclo de tarjetas por segunda esta temporada.

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