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El Hércules está obligado a dar bajas en defensa

La recomposición de la línea de contención exige prescindir de alguno de los futbolistas de la zaga que tienen contrato en vigor para la temporada que viene

Adrián Pérez, Rubén Cantero y Nacho Monsalve, en distintos entrenamientos del Hércules esta temporada.

Adrián Pérez, Rubén Cantero y Nacho Monsalve, en distintos entrenamientos del Hércules esta temporada. / Álvaro Egea / HCF

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Pedro Rojas

Pedro Rojas

Decisiones difíciles. La recomposición del Hércules, camino de su tercer intento seguido de saltar a Segunda División desde Primera RFEF, obliga a adoptar cambios, a recomponer líneas. Y para eso será necesario rescindir a futbolistas con contrato en vigor. Todas experimentarán modificaciones salvo la portería (si no se recibe una oferta seria por Sandro Blazic). Una de ellas, la defensiva, con todas las fichas ocupadas salvo la de Alejandro Sotillos, que queda libre el 30 de junio, empuja a la comisión deportiva a buscar extinciones.

En estos momentos, y después de un año complicado atrás, solo Javier Rentero goza del beneplácito unánime de los técnicos para conservar la plaza. El resto está en fase de discusión. La idea, este verano, es firmar a dos centrales puros que se ajusten al estilo de Beto Company para que rivalicen con el madrileño. Esa medida es incompatible con la estructura actual, en la que, además del ex zaguero del Alcorcón, disponen de contrato Nacho Monsalve, Rubén Cantero y Adrián Pérez ‘Bolo’.

El único que queda libre es Alejandro Sotillos, que continúa en vías de recuperación de la grave lesión de rodilla que le dejó fuera del proyecto a principios de marzo. Su nombre no está, ahora mismo, entre los que recibirán propuesta de renovación.

Rubén Cantero, en una sesión de trabajo antes de marcharse al Xerex Deportivo el pasado enero.

Rubén Cantero, en una sesión de trabajo antes de marcharse al Xerex Deportivo el pasado enero. / Álvaro Egea / HCF

Si el Hércules ficha a dos centrales, podrá quedarse con uno de los que ahora están para que ejerza como cuarto en el orden jerárquico. Cantero tiene a su favor la juventud (sigue sin ocupar plaza sénior), atesora la base del estilo Barça que preconiza el preparador valenciano y es versátil. Pero desde que llegó al equipo en 2024, no ha logrado labrarse espacio en el plantel. El curso pasado fue cedido al Salamanca UDS y este al Xerez Deportivo, ambos de Segunda RFEF. En la tercera categoría, donde apenas ha dispuesto de minutos, no ha demostrado el potencial que se supone que posee. Sus periodos de préstamo los ha resuelto siendo titular indiscutible, pero en el cuadro andaluz ha vivido un descenso a Tercera Federación. Está citado para iniciar la pretemporada, y su despido sería el menos gravoso, aunque, al no precisar licencia P para ser inscrito, su continuidad no perjudicaría a la confección del nuevo equipo.

Distintas situación

Nacho Monsalve (32 años) y Bolo no pueden decir lo mismo. Ellos sí disponen de ficha profesional y si toca liberar espacio, reúnen muchas probabilidades de que, al menos uno de ellos, abandone Alicante este estío. El ex zaguero del Eldense ha sido titular siempre que ha estado disponible, pero más por falta de competencia real que por un desempeño sobresaliente. Tampoco le ha acompañado la condición física. Le costó entrar en el equipo al inicio del curso por una lesión y después ha ido sufriendo diferentes percances que han afectado a su regularidad. Es el que más minutos ha jugado de los tres, 1.734, pero los ha repartido en solo 22 partidos, es decir, que se ha perdido 16 encuentros de liga, primero por la rodilla que se lastimó en pretemporada, y luego por molestias musculares.

Nacho Monsalve, durante un ejercicio con pelota en Fontcalent.

Nacho Monsalve, durante un ejercicio con pelota en Fontcalent. / Álvaro Egea / HCF

El que menos oportunidades ha tenido sin haber dispuesto de la opción de salir cedido en invierno ha sido el hijo de Jon Pérez. A sus 24 años, y después de dos campañas notables en el Zamora, con ascenso a Primera RFEF hace dos veranos, jugando casi siempre, en Alicante no se ha granjeado el favor de sus entrenadores. Ni Rubén Torrecilla ni Beto Company le vieron nunca como primera opción para armar la defensa, ni siquiera cuando otros cometían errores graves, así que es muy complicado que ahora se apueste por él. Además, su rescisión resultaría menos costosa que la de su compañero, con quien comparte ciudad de nacimiento. El madrileño es pura energía. Tanto, que ha pasado muchos minutos como delantero en las medidas desesperadas del final de la liga.

Adrián Pérez 'Bolo', trabaja en el Rico Pérez en una sesión programada en el Rico Pérez.

Adrián Pérez 'Bolo', trabaja en el Rico Pérez en una sesión programada en el Rico Pérez. / Álvaro Egea / HCF

La dirección deportiva considera que puede dar más, pero no está claro que se vaya a ser paciente con él. Una negociación rápida, con carta de libertad, le ayudaría a encontrar un nuevo destino que le sedujera más, uno en el que pudiera volver a sentirse protagonista. De momento, y hasta el 30 de junio, no hay prisa para liquidar contratos. El número total dependerá de las opciones reales de contratación que se abran.

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