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Mercado de verano

El Hércules afronta sus primeros exámenes sin fichas libres

Beto trabaja desde el inicio de la pretemporada con la plantilla completa y una incorporación de última hora dependerá de concretar salidas

Jugadores del primer equipo del Hércules, en una sesión en Fontcalent durante la semana pasada.

Jugadores del primer equipo del Hércules, en una sesión en Fontcalent durante la semana pasada. / Álvaro Egea / HCF

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José Gómez

José Gómez

Alicante

El Hércules no padecerá este verano ninguna prisa de última hora. Desde el mismo día de inicio de la pretemporada, el pasado lunes 13 de julio, Beto Company ha contado con el mismo grupo de 25 futbolistas a sus órdenes, con más de mes y medio de antelación respecto al comienzo de la competición, que será el último sábado de agosto contra el Real Murcia.

La anticipación supone una diferencia importante respecto al mercado del año pasado. En 2025, el Hércules incorporó a once jugadores y todavía realizó tres movimientos durante la segunda mitad de agosto. La cesión de Jeremy de León fue anunciada el día 20; la llegada de Javi Jiménez, el 25; y la de Vique Gomes, el 28. La plantilla permaneció abierta hasta los últimos días del mercado y cerró sus últimos flecos en vísperas del arranque liguero.

Esta vez, Beto ha confeccionado la plantilla desde cero y dispone desde el inicio de la pretemporada de un bloque que, a falta de un posible cambio, será el definitivo. El cuerpo técnico ha ganado varias semanas para integrar a los nuevos, repartir roles y trabajar los mecanismos de un equipo diseñado con la participación del técnico. Un equipo que esta temporada responderá directamente a la idea del preparador valenciano y que habrá contado con seis semanas completas de pretemporada.

Una plantilla sin huecos

La otra cara de esa anticipación es la falta de margen para reaccionar ante oportunidades de última hora. La incorporación de Aitor Gismera, oficializada justamente el 13 de julio, completó la decena de fichajes que dejan provisionalmente cerrada la plantilla, pero también dejó cubiertas todas las fichas sub-23. Las sénior, por su parte, no es que estén cubiertas, sino que incluso presentan un déficit ante la eventual reincorporación de Roger Colomina, quien no será inscrito hasta que se recupere de su lesión.

El club no tiene previsto realizar un movimiento por obligación, pero aguarda a las oportunidades de última hora

Cualquier incorporación de un jugador sénior requiere previamente una salida, teniendo en cuenta que además hará falta otra más, en esta ventana o en la de invierno, para hacerle sitio a Colomina. Fran Sol, cuya continuidad ha estado cuestionada desde incluso antes de que concluyese la temporada, aparece como la principal llave para desbloquear el mercado de ser necesario.

El club, que ya ha reforzado la delantera con la llegada de Antoñín y además confía en el regreso de Alberto Toril, no tiene previsto realizar un movimiento por obligación, aunque podría aprovechar las oportunidades que aparezcan durante la última semana de agosto. La situación de Colomina, en todo caso, se podría resolver más adelante.

Fran Sol, la ficha en juego

La posición más susceptible de recibir ese último refuerzo sigue siendo el ataque. La marcha de Fran Sol dejaría espacio para añadir otro delantero con unas características distintas. La dirección deportiva podría buscar más movilidad, velocidad o capacidad para atacar los espacios, especialmente si los tests de pretemporada muestran que el equipo necesita todavía una alternativa ofensiva.

Fran Sol trata de adelantarse a su marcador durante el amistoso del Hércules contra la Selección AFE en Bonalba Golf, en Mutxamel (Alicante).

Fran Sol trata de adelantarse a su marcador durante el amistoso del Hércules contra la Selección AFE en Bonalba Golf, en Mutxamel (Alicante). / Carla Cortés

De la temporada pasada ha quedado el aprendizaje de que, aunque el nivel de juego sea bueno, un equipo sin pólvora no tiene mucho a lo que aspirar. El partido de este viernes ante el Castellón supondrá el primer examen de entidad para medir al equipo. En casa, con público y con jugadores que querrán ofrecer una buena imagen, el Ciudad de Alicante permitirá comprobar el nivel de competencia en cada posición y el encaje de las nuevas piezas. Pruebas similares se repetirán la próxima semana contra el Alcoyano y el Cartagena.

Fuera del caso Fran Sol, en el que además será preciso rescindir el año de contrato restante, otras dos posibles salidas podrían liberar una licencia sub-23. Se trata de posibles cesiones para Rafa de Palmas y Rubén Cantero, siendo más inminente la del atacante que la del central por una mera cuestión de competencia dentro de sus respectivas demarcaciones.

Los deberes están hechos con tiempo, pero en el complejo mundo del mercado de fichajes esto presenta una contradicción. El Hércules ha realizado con rapidez el grueso de su trabajo y ahora depende de una salida para corregir cualquier carencia detectada durante agosto. Una lesión, un rendimiento por debajo de las expectativas o una oportunidad inesperada pueden obligar al club a intervenir.

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