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Los castellers llegan a Alicante con la primera muixeranga

Una colla de 30 personas, con tres niñas de 5 y 6 años, se estrena el domingo junto a Luceros

Los castellers llegan a Alicante con la primera muixeranga

La música de dolçaina y tabal suena. Salen al patio del Colegio Público Joaquín Sorolla tres niñas y una veintena de adultos vestidos con un pantalón blanco y una camisa azul y les recubre la cintura un fajín negro. Se descalzan y comienza el ritual que va a convertir un grupo de treinta personas en una única figura, un todo armónico, inusual en Alicante. Comienzan a construir torres humanas que coronan las más pequeñas de la agrupación, de cinco y seis años. Casualmente son tres niñas, cuya figura recibe el nombre de la euxaneta. Al grupo se les ha unido recientemente un niño de 5 años que ha comenzado a ensayar.

En menos de un año la ciudad ha pasado de tener un leve recuerdo de que hubo construcciones de torres humanas a tener la suya propia en el siglo XXI. En una grabación cinematográfica del No-Do, el noticiario del régimen franquista, se reproducían imágenes del Postiguet donde un grupo de personas construía un castillo humano. Esta estampa, que algunos estudiosos han situado en los años 20 y otros en los años 50 del pasado siglo, vuelve a la ciudad a acompañar las fiestas. Y se estrenan oficialmente durante estas Hogueras, aunque ya han hecho sus pinitos en los últimos meses en diferentes encuentros culturales. De hecho, la última actuación fue el martes en el festival de fin de curso del Joaquín Sorolla.

Y el sentido es que el germen de esta agrupación está en el centro escolar, varios de los miembros son padres de escolares y las tres niñas que coronan el castillo estudian en este colegio de línea valenciana.

Las collas de muixeranga, más conocidos como castellers, son más habituales en Valencia y Cataluña. Es quizá por eso por lo que el encuentro que se ha previsto el próximo domingo en Alicante previo a la mascletà, a partir de las doce y media de la mañana, tiene mucho de ilusión y de respaldo de las que ya hay en la Comunidad Valenciana. El punto de encuentro es a las once y media en la Plaza de Toros donde se van a dar cita 12 agrupaciones acompañadas por 50 músicos que en pasacalle desfilarán hasta Alfonso el Sabio junto a Luceros. Allí comenzarán a hacer sus figuras humanas.

«Seremos 400 muixerangueros», cuenta Pau Chacón, que ocupa la figura de Maestro en la agrupación. «Suele ser el más mayor y el que controla la técnica, en nuestro caso todos tenemos más o menos la misma edad y sabemos lo mismo. El Maestro es el que mira por fuera la construcción, observa que la figura esté recta, que las niñas no caigan», cuenta.

La muixeranga de Alicante se estrena a lo grande el domingo junto a Luceros tras un año de ensayos y aprendizaje, porque, si algo tiene de curioso la alicantina es que sus treinta miembros han partido de cero. Han aprendido las técnicas de otras agrupaciones. Entre ellas la de Pego, que les ha enseñado cómo se deben de subir unos encima de otros y la de Algemesí y de Valencia, lo que les ha ahorrado vicios adquiridos.

«Más sencillo de lo que parece»

«Cuando no sabes te parece muy complicado, cuando ya sabes te das cuenta de lo fácil que es subirte encima de otra persona, porque hay una técnica que lo hace sencillo», explica el Maestro de la Muixeranga, «la técnica es lo más importante, luego cada persona, según su condición física, está colocada en una posición». Por ejemplo los «bajos» están dentro de la piña y soportan el peso de la estructura, luego están quienes se colocan delante y a veces detrás y sujetan las piernas de los que están en segunda posición. «Hemos conseguido llegar a cuatro pisos y lo reservamos para Hogueras». A partir de esa altura es obligatorio que los niños lleven casco, pero los de su colla lo suelen llevar siempre «para que se acostumbren a él para cuando hagamos torres de cuatro».

«Hay un lugar para todo el mundo», asegura Chacón para animar a personas de cualquier complexión y forma física a unirse a la colla.

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