Una triple Puerta Grande inaugura la Feria de Hogueras

Andy Cartagena, Diego Ventura y Guillermo Hermoso de Mendoza cortan diez orejas a una gran corrida de Fermín Bohórquez

José Germán Estela

José Germán Estela

Hay tardes que quedan marcadas para la historia, por su intensidad, emoción o riqueza artística. La de ayer en Alicante fue una de ellas. Tres rejoneadores engrandecieron la Feria de Hogueras en su inicio. Cortaron diez orejas en total, a una gran corrida de Fermín Bohórquez, con un toro de vuelta al ruedo. No se puede empezar mejor una feria taurina.

Andy Cartagena triunfador de la tarde

Abrió el cartel Andy Cartagena, un veterano rejoneador que ha sabido mantener su vitola de figura a lo largo de los años. Mosquetero se llamó el primer toro de la feria, que tuvo calidad y ritmo en la embestida. La faena de Cartagena fue de menos a más. Brilló especialmente con el caballo Cartago, un ejemplar de crines sueltas con el que Andy templó a dos pistas y se dejó llegar mucho al toro. Cortó dos orejas.

Con el cuarto, el de más peso de la tarde, Cartagena volvió a darlo todo. Le costaba al toro moverse, lo que obligó al benidormí a vender más sus pares, con entradas y salidas mucho más lucidas que en su toro anterior. Apostó por citar en la media distancia y por dejárselo llegar mucho imprimiendo una pátina de riesgo añadido a cada par.

Cerró Cartagena la faena con el caballo Pintas clavando tres banderillas cortas, con suma facilidad. Al igual que en su toro anterior, tuvo que matar a toro completamente parado y volvió a hacerlo con una colocación perfecta. Cortó dos orejas, que sumaron un total de cuatro en el cómputo global de su tarde.

Por su parte Diego Ventura sabía que no se iría de vacío de Alicante. Llegó con lo mejor de su cuadra, caballos veteranos y alguna novedad. En su primer toro, segundo de la tarde, le vimos realizando las suertes con la pureza que atesora su toreo, citando de frente a toro parado, ganando bien la cara y clavando con rectitud. Si bien es cierto que tampoco faltó la espectacularidad en las salidas de cada par, Ventura, con su caballo Bronce, formó un lío en los tendidos, con un par a dos manos. Pero Diego quería más. Las tres rosas, que en su día trajera al rejoneo el maestro Ángel Peralta, le sirvieron para rematar su obra. Cortó una oreja tras descabellar al segundo intento.

Un quinto toro de premio

El cénit de la tarde llegó en el quinto toro, de nombre Vencejo, que fue desorejado por Ventura y premiado con la vuelta a ruedo.

Lo más importante de este toro fue su clase, movilidad y fondo de nobleza. Virtudes que Ventura aprovechó. Ritmo e intensidad tuvo la faena. Un par a dos manos llegó con el caballo Guadiana y el público se entregó por completo a la grandeza de lo que se estaba viviendo. Mató de manera certera y cortó el doble trofeo, al tiempo que el presidente, Manolo García, con buen criterio, no dudó en sacar el pañuelo azul premiando la calidad del toro.

Por su parte, Guillermo Hermoso de Mendoza llegó a Alicante marcando su territorio. Cortó dos orejas al tercero de la tarde, tras una faena elegante y sobria, pero de mucha transmisión con el tendido y remató su actuación cortando una oreja al que cerró plaza. El suyo es un estilo propio que destila clase y seguridad. Su cuadra es una de las mejores, con caballos brillantes como Berlín, Esencial y Ecuador. Guillermo Hermoso demostró estar al nivel de los mejores, tal y como lo hizo ayer en Alicante, una plaza a la que asistieron 7.331 espectadores, que presagian una gran Feria de Hogueras.