La juventud enciende la noche en Hogueras

Una decena de racós juveniles concentra a miles de jóvenes que agotaron las entradas hace meses para disfrutar la Fiesta durante toda la semana

Así es salir de fiesta en Hogueras

Áxel Álvarez

Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

La noche se llena de diversión durante las Hogueras de Alicante. Momentos "de locos" en los que la fiesta "no para" llenan los racós juveniles de la ciudad en los que miles de jóvenes disfrutan de la noche alicantina que promete cinco días "de película" con baile y risas aseguradas. Desde última hora de la tarde, los racós y barracas juveniles de la ciudad se llenan con las primeras personas que acuden a su mesa a cenar y a comenzar la fiesta para no perder ni un segundo de "la mejor semana del año". Así, entre las tradicionales cocas amb tonyina y la música que retumba en las calles, cada rincón de la ciudad se convierte en un escenario de celebración sin límites.

Entre risas y con alguna bebida en la mano, los jóvenes se distribuyen por toda la ciudad junto a compañeros de centro de estudios o de carrera universitaria hacía los racós en los que la música, el ambiente o la edad límite marcan el estilo único de cada racó. "Estamos viviendo una película aquí, como queremos, como todo el mundo quiere estar. Lo mejor es estar con amigos, disfrutando de las Hogueras con ron barato y música que no para", asegura Álvaro Romero quien apunta que, para mejorar las recuperaciones tras una larga noche de fiesta en Hogueras han dicho: "hoy nos toca cenar porque nos hemos despertado muy mal y hemos dicho que se cenaba porque no podía ser".

Desde los primeros meses del año, los racós juveniles han sido el imán que atrae a miles de jóvenes, quienes, con entradas agotadas desde hace meses, están pasando una semana de fiesta sin igual. "Lo estamos pasando super bien, Diputación está increíble este año, las mesas, la zona de la pista, está todo genial y la gente de locos. Son las mejores fiestas, las de Alicante, las Hogueras y punto. Es la segunda noche y ya estoy afónica, es síntoma de que lo estamos pasando muy bien con la gente de mi generación, que soy del 2003, es increíble", aseguró Ángela Córdoba.

"Esto sí que es una barraca, pero nosotros somos lo mejor del racó este año. Bueno, y la música, la música también es lo mejor", indicaba el grupo de amigas de Inés Ortega que este año ha cogido una mesa para disfrutar de las Hogueras y no perderse ni un solo momento de diversión. "Sinceramente, son las mejores Hogueras de mi vida, mucho mejores que las del año pasado. Estamos un poco estrechos en la mesa que nos ha tocado, pero la verdad es que estamos súper top. Ayer empezamos fuerte, pero merece la pena, ya estamos pensando en repetir el año que viene", afirmó Ortega.

Cada noche, una multitud entusiasta se distribuye por los racós más conocidos que se encuentran en el centro de la ciudad, cada uno con su propio encanto. Desde Diputación-Renfe hasta Paseíto Ramiro, los jóvenes disfrutan de mesas reservadas desde meses atrás, donde se reúnen grupos de amigos para vivir intensamente la experiencia de las Hogueras. "Estamos bebiendo ron con cola, del barato, lo mejor que hay. Nos encanta el racó por el ambiente que hay este año, ha merecido la pena venir porque este año está de locos", destacó Dario Carrión

Precisamente, la anticipación en el momento de reservar se convierte en una de las claves para entrar en una barraca o racó donde la diversión está garantizada. Con mesas para grupos de diez personas cuyo precio oscila entre los 450 y los 700 euros, la mayoría de comisiones cuenta en sus racós con capacidad para unas 90 mesas de media. Aquí, mesas reservadas desde hace meses se convierten en el epicentro de reuniones entre amigos que celebran la vida entre copas y con la mejor selección musical.

Unas fiestas que no solo conquistan a los locales, sino que cada año atraen a más visitantes que quieren conocer un poco más a fondo la vida nocturna de los días grandes de Hogueras. "No somos de aquí, pero hemos venido al racó con la gente de la universidad porque nos habían recomendado que viniéramos a Hogueras, y búa, de locos chaval. Lo que más me ha gustado es poder estar con la gente en la mesa en el racó y la música, pero lo que menos ha sido la hora de cierre, las cuatro de la mañana es demasiado pronto para irnos a casa, debería ser mínimo a las seis", aseguró Paula Durán.

Además, para aquellos que no quieren salir cada noche, estos espacios también ofrecen entradas de un día, que suelen incluir consumiciones, y que para la jornada del 23 y del 24 ya se encuentran prácticamente agotadas en toda la ciudad. Es el caso de Carmén Gimeno, que este año buscaba venir a Hogueras pero cada día con un grupo de amigos. "Ha sido una buena decisión, pero deberían cerrar más tarde, en los pueblos siempre se alarga la noche. A las 4 es demasiado pronto para irse de la barraca", apuntó Gimeno.

La otra cara

Sin embargo, no todo es fiesta y celebración. En términos de seguridad, algunos incidentes empañan las noches festivas para algunos asistentes. "Nos hemos encontrado con unos extranjeros que nos han robado una botella", relató un vigilante de seguridad de una hoguera. "Estaba en la parte de arriba donde dejamos parte de la comida. Le dieron un empujón y nos la quitaron de las manos. Les perseguimos hasta el Postiguet y finalmente pudimos recuperarla".

Además, en algunas barracas donde es obligatorio tener ambulancia en las inmediaciones, se han atendido varias situaciones médicas. "Hemos atendido tres intoxicaciones, ninguna grave", informa personal médico presente. "La media de edad de los afectados suele ser entre 16 y 18 años. Afortunadamente, todos han sido estabilizados. Sin embargo, las fiestas prometen ser movidas y esto es solo el comienzo. Es preocupante la falta de control y la rapidez con la que pueden cambiar las circunstancias."