La mascletà de hoy: Frenesí en Luceros

Los valencianos de Tamarit, en su segundo disparo de estas Hogueras tras la exhibición inicial, ofrecen una mascletà entretenida, muy variada en sus efectos y con un potente final terrestre y aéreo 

Así ha sido el terremoto de la mascletà de hoy sábado 22 de junio de 2024

Alejandro J. Fuentes

C. Pascual

C. Pascual

Si una mascletà puede calificarse como divertida, la de este sábado en Alicante, a cargo de la pirotecnia valenciana Tamarit, sería un buen ejemplo, gracias a un disparo variado, en el que se han empleado buena parte de los efectos disponibles para hacer más que amenos los 5 minutos y 36 segundos de duración del espectáculo pirotécnico. No será la mejor, pero no ha aburrido en ningún momento. Ha habido de todo: digital, colores, heterogéneas fases aéreas, un largo y potente terremoto terrestre y un digno bombardeo definitivo aéreo. Una mascletà como toca en un 22 de junio en Alicante.

Eso sí, todo ha empezado con la tradicional traca valenciana. Y hasta ahí lo habitual. Enseguida ha entrado una sucesión de efectos aéreos, acompañados de pasadas digitales que han metido de lleno en el disparo a las miles de personas congregadas en torno a Luceros, en el inicio de un largo fin de semana que promete una multitud por las calles de la ciudad.

En esa fase inicial tampoco ha faltado el humo y los colores. Ahí ya tenían en el bolsillo a buena parte del público, al sumarse el siempre aplaudido digital. Ya faltaba agradar a los que piden más. 

Las fases terrestres han arrancado pronto, en ese frenesí de cambios de ritmos y alturas, antes de que el reloj llegara a los dos minutos. Y se ha cumplido de sobra con lo exigible: yendo de menos a más, con un tramo final potente antes de dar paso al terremoto, lo que determina la nota de una mascletà. 

En doble piso, ha sido potente, largo, aunque sin llegar al éxtasis. Para eso ha quedado. Unos quince segundos de hacer temblar Luceros, antes de que las miradas se fueran al cielo. Y ese examen también Tamarit lo ha superado con suficiencia. Un disparo frenético que ha entrado en concurso con cierto margen, superando en seis segundos el tiempo mínimo exigido, tras quemar 148 kilos de pólvora y alcanzar un pico máximo de 125 decibelios. Tiene difícil la victoria, tras la propuesta de Ferrández y los esperados de Mediterráneo y Hermanos Ferrández, pero los de Alfarrasí han cumplido con nota.

Las mascletás de Luceros encaran su recta final, a la espera de las dos últimas, que se espera que no sean dos más. El concurso oficial arrancó el miércoles con Coeters Dragon (Villena). El jueves fue el turno de Pirotecnia Ferrández, de Redován, uno de los favoritos para el público alicantino, que exhibieron su buena sintonía con la ciudad. Después del disparo del viernes, el fin de semana ha empezado con Tamarit (de Alfarrasi, Valencia), los mismos que lanzaron el martes fuera de concurso. El domingo llegará una de las mascletás más esperadas del concurso, la de Fuegos Artificiales del Mediterráneo (de Vilamarxant). Y es que los valencianos fueron los protagonistas de este año en Fallas con una mascletà histórica: la más potente que se recordaba en la capital del Túria. El concurso lo cerrarán Hermanos Ferrández. El disparo de la pirotecnia alicantina con sede en Beniel arrasó el pasado año en Luceros con el voto unánime del jurado, lo que les llevó a acumular seis victorias en las últimas nueve ediciones.

Para aspirar a la victoria en el concurso que arranca este miércoles, las mascletás deben tener una duración mínima de 5 minutos y 30 segundos sin contar los truenos de aviso, mientras que la duración máxima será de 7 minutos. Según el Ayuntamiento de Alicante, "el peso máximo autorizado de la materia detonante será de 80 kilos y la materia reglamentada de 150 kilos. El calibre máximo autorizado de los truenos de aviso y de las carcasas de trueno y demás artificios pirotécnicos será de 50 mm. El trueno terrestre y los volcanes tendrán un calibre máximo de 50 mm".