La elección del jurado de las Hogueras, una polémica que trae cola

La Federació d'Especials pide ahora que sea el Ayuntamiento el que designe designe a las personas encargadas de elegir la mejora hoguera del año, lo que supondría regresar al sistema que imperaba hasta que se cambió en 2019

Banderines preparados para ser recogidos en una entrega del Ayuntamiento

Banderines preparados para ser recogidos en una entrega del Ayuntamiento / Alex Domínguez

Alberto Losa

Alberto Losa

La Federació d'Especials d'Alacant (FEA), agrupación que une a las diez hogueras de la principal categoría de la Fiesta, tiene claro su frente común: quiere que el premio más importante de las Hogueras vuelva a ser decidido por un jurado designado por el Ayuntamiento, que para eso es el encargado de convocar el concurso.

Un cambio que supondría volver al sistema utilizado hasta las Hogueras de 2019, pero que también entonces generó multitud de polémicas. Pese a ello, el principal argumento de la federació para esta petición es que el organizador del concurso —el Ayuntamiento— debe de ser quien designe al jurado y no dejar esto en manos de las comisiones implicadas en el premio.

El primero en alzar la voz esta semana, ya tras conocerse los resultados de este año, fue Toni Carrión, presidente de la hoguera La Ceràmica, pero después le mostraron su apoyo la mayoría de homólogos de la categoría. Todos ellos suscribieron en enero un comunicado en el que realizaban esta petición al gobierno que ahora dirige Luis Barcala.

La designación del jurado por parte de las comisiones se introdujo tras la llegada de Manuel Jiménez a la Concejalía de Fiestas en 2019, procedente de la Federació de Fogueres. Fue un final casi inevitable a la polémica votación de 2017, en la que la hoguera Florida Portazgo recibió puntuaciones dispares, que el propio Jiménez —que fue también presidente de Portazgo— calificó de "criminales". Ese mismo año, en Especial infantil se dio una situación similar con Altozano, a la que también perjudicó una puntuación muy baja. También La Viña se quejó, amenazando con no quemar la hoguera.

Desde entonces, ha llegado una concatenación de cambios hasta este mismo año, en el que nuevamente una polémica deliberación en 2023 dio pie a modificar la composición del jurado.

El primer ajuste fue la realización de un curso de formación para el jurado impulsado desde el Ayuntamiento en 2019, en el que colaboró el Gremio de Artistas para explicar que había que fijarse en varios aspectos: modelado, creatividad, equilibrio, cromatismo, proporcionalidad, decoración, crítica y adecuación al boceto. Todas esas partes debían de valorarse no por separado, sino teniéndolas en cuenta para emitir una puntuación global.

En 2022, la concejalía dirigida entonces por Manuel Jiménez y la Federació d'Especials pactaron tanto para las hogueras adultas como para las infantiles una serie de modificaciones para evitar que valoraciones aisladas inusualmente bajas pudieran alterar los premios y dejar a obras bien puntuadas por la mayoría fuera del podio o incluso sin el principal banderín. De esta manera, la puntuación pasó a emitirse en una doble ronda, realizando primero una votación conjunta y luego otra solo con las hogueras de las primeras posiciones.

Además, se introdujo otro cambio más relevante si cabe, ya que pasaron a ser las comisiones las que propusieron cada una a un titular y a un suplente para componer el jurado.

En 2023, con un número de hogueras par en la categoría Especial, pasó lo que parecía imposible. Un empate total entre dos comisiones en el primer puesto, que debía ser roto por el voto de calidad del presidente de jurado, que era la persona de más edad de las diez. Este miembro del jurado era el designado por la hoguera Portazgo, una de las dos que había caído en el empate y al que no se dejó emitir su voto especial, lo que le llevó a una airada protesta durante la lectura de premios. Designado el nuevo presidente del jurado, su voto de calidad favoreció a la hoguera Diputació-Renfe, provocando la indignación en Portazgo, que no recogió su banderín de segundo premio.

Una situación que obligó a la Concejalía de Fiestas, ya con Cristina Cutanda al frente, a buscar un nuevo sistema de votación. Se decidió como principal novedad reducir el jurado de 10 a 7 personas, dificultando así que pudiera darse un empate.

Una situación que viene de lejos

Ya en 2009, la entonces concejal de Fiestas, Marta García-Romeu, se mostró abierta a que las comisiones participaran de la designación del jurado. Una propuesta que, como recoge la hemeroteca, convencía a todos los actores de la época: Pedro Valera, entonces presidente de la Gestora; Juan Francisco Galvañ, presidente de la Federación de Hogueras Especiales; Juan de Dios Bermúdez, presidente de la Agrupación de Hogueras Especiales, e incluso a José María Lorente, histórico presidente de Carolinas Altas y recordado por muchos festeros por su carácter a la hora de recibir los premios.

En 2013, Manuel Jiménez, como presidente de la Federació de Fogueres, también propuso reestructurar las bases del concurso después de que Sant Blai La Torreta no recogiera su premio al entender que el jurado estaba contaminado.

El presidente actual de la Federació d'Especials, Josep Amand Tomàs, explicó este sábado por qué consideraban que tenía que ser el Ayuntamiento el que designase al jurado: "Quien convoca el concurso es el Ayuntamiento. En la FEA es un tema que hemos hablado y siempre hemos dicho que debería de ser el Ayuntamiento quien lo nombre. Nosotros si lo nombramos no es por capricho ni porque queramos, sino porque el Ayuntamiento dice que lo tenemos que nombrar nosotros. Si lo nombrara el Ayuntamiento, la responsabilidad recaería totalmente en el Ayuntamiento".