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Los caballos de Luceros, aparentemente sin nuevos daños tras las mascletás

Las esculturas de la fuente de la céntrica plaza alicantina serán revisadas en los próximos días por el Ayuntamiento de Alicante

Los caballos de la fuente de Levante, en Luceros, redescubiertos tras los días grandes de Hogueras

Los caballos de Luceros aguantan las mascletàs / Alex Domínguez

Tras siete días de mascletás que hicieron temblar la plaza de Luceros los caballos de la escultura no parecen haber sufrido afectaciones. Así lo han expresado desde el Ayuntamiento de Alicante después de que el jueves por la noche volvieran a “reaparecer” dichos caballos tras la retirada de los cajones que los cubrían de los efectos de todos disparos pirotécnicos de los días grandes de estas fiestas de Hogueras, cuando los alrededores de la plaza se ven más concurridos.

Pese a este aparente buen estado, el Ayuntamiento llevará a cabo una revisión para certificar que no ha habido daños. Existe cierta preocupación en este sentido, después de que en las últimas mascletás los disparos hayan provocado el estallido de una veintena de cristales de un banco y de una asesoría en la esquina de General Marvá, que provocaron una persona herida leve. Los espectáculos pirotécnicos también tuvieron como consecuencia el incendio de una palmera y que el letrero de una marquesina de autobús saltara por los aires.

A la espera de la revisión definitiva, cabe recordar que, ante eventuales desperfectos en los caballos de la fuente de Levante, el alcalde Luis Barcala apuntó el año pasado la posibilidad de reconstruirlos en caso de que sea necesario.

La última rehabilitación se llevó a cabo en 2022 y, solo dos años después, la fuente presentó grietas y manchas. Ante esta polémica el primer edil de Alicante abrió la puerta a realizar una réplica del monumento con otro material más resistente en el futuro: "Que no quepa la más mínima duda: tarde o temprano lo abordaremos", aseguró el regidor.

Hasta la fecha este monumento, que fue erigido en 1930, ha sido rehabilitado en tres ocasiones y no se descartan, por tanto, nuevas reformas.

De momento, los caballos vuelven a lucir en la céntrica plaza alicantina tras haber sido retirados los cajones de madera que los han cubierto durante estas fiestas para prevenirlos de las mascletás. La emblemática escultura recupera, de esta manera, su perspectiva natural previa a los disparos. Y así seguirá hasta la próxima edición de las Hogueras, la del año 2026.

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