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Móviles requisados para evitar filtraciones y un nuevo sistema de votación para elegir a la mejor hoguera de Alicante

La categoría Especial amplía su jurado hasta los 14 miembros, estrena un procedimiento de elección que incluye cambios en casos de empate y medidas para garantizar el secreto del fallo

Hogueras y barracas recogen sus premios en La Rambla

Alex Domínguez

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Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

El proceso para elegir a la mejor hoguera de Alicante cambia de formato este 2026: más personas, más sencillo y, con la intención de que sea, más seguro. Las comisiones de categoría Especial afrontarán este año un procedimiento especialmente renovado para decidir cuál será la mejor hoguera de Alicante, con un jurado más amplio, un sistema de votación completamente diferente y nuevas medidas destinadas a reforzar la confidencialidad del fallo, que llegan además tras la polémica surgida en la elección de las Belleas del Foc.

Los cambios aparecen en una edición en la que la categoría Especial crece hasta las doce comisiones participantes, tras la incorporación de Explanada y Calvo Sotelo, una ampliación que se refleja también en la composición del órgano encargado de otorgar los premios, que incorpora más miembros y modifica de manera sustancial el método utilizado hasta ahora para establecer la clasificación final. La intención es reforzar la representatividad y simplificar un proceso que en años anteriores se desarrollaba mediante varias fases de puntuación.

Un jurado más numeroso para una categoría más amplia

La primera novedad afecta a la composición del jurado. Si en 2025 estaba integrado por un máximo de once personas, un secretario, un presidente y nueve vocales, este año alcanzará los catorce miembros. En la práctica, el órgano estará formado por un secretario municipal, un presidente y hasta doce vocales procedentes de ámbitos relacionados con las artes, el diseño, la arquitectura, la comunicación o el mundo de las Hogueras.

El incremento responde al crecimiento de la categoría de Especial, que pasa de diez a doce monumentos. Por ello, las comisiones proponen este año trece titulares y trece suplentes, frente a los diez titulares y diez suplentes de la edición anterior. Cada miembro del jurado estará propuesto por una de las doce comisiones y la persona "número 13" será un miembro propuesto por todas las comisiones para romper casos de posibles empates.

También aumenta el mínimo necesario para constituir válidamente el jurado. Mientras que en 2025 bastaba con la presencia del presidente, el secretario y cuatro vocales, en 2026 será necesaria la asistencia del presidente, el secretario y al menos cinco vocales.

Adiós al sistema de y puntuaciones

La transformación más importante afecta al método de votación, que el año pasado el procedimiento se desarrollaba en dos fases. Primero, los miembros del jurado dividían las diez hogueras en dos grupos: el A, reservado a las cinco mejor valoradas, y el B, para las cinco restantes. Posteriormente, asignaban puntuaciones individuales que iban del 10 al 1 para confeccionar la clasificación definitiva.

Ese complejo sistema desaparece este 2026, ya que con la nueva normativa establece una votación directa para cada premio, comenzando por el primero. Cada miembro del jurado deberá señalar mediante papeleta secreta cuál considera que merece el máximo galardón y, para obtenerlo será necesario alcanzar la mayoría absoluta de los votos emitidos.

Si ninguna candidatura logra ese respaldo, se celebrará una nueva votación entre las hogueras más apoyadas hasta que una de ellas consiga la mayoría requerida. Una vez adjudicado el primer premio, el mismo procedimiento se repetirá para determinar el segundo puesto y así sucesivamente hasta completar toda la clasificación.

Además, antes de iniciar las votaciones, el secretario informará a todos los miembros de la hoguera por la que han sido propuestos, una comunicación que se realizará una vez concluidas las visitas a los monumentos, que este año se adelantan una hora: empezarán a las 7:30 horas del 21 de junio.

Sin debates previos y con nuevas reglas para los empates

Otra diferencia destacada respecto a 2025 es la eliminación de la puesta en común previa. Las bases anteriores concedían quince minutos para que los jurados intercambiaran impresiones antes de votar mientras que este año esa posibilidad desaparece expresamente y no podrá producirse ningún debate ni antes ni durante las votaciones.

También cambia el sistema para resolver los empates. En la edición pasada se recurría a una compleja revisión de puntuaciones, analizando cuántos dieces, nueves y ochos había recibido cada hoguera. Si persistía la igualdad se celebraban nuevas votaciones y, en última instancia, se recurría a un sorteo. Ahora el procedimiento será más sencillo, ya que, si tras las sucesivas votaciones continúa el empate, el secretario realizará un sorteo entre los jurados que no hayan sido propuestos por las hogueras implicadas para seleccionar a tres personas encargadas de decidir el desempate. Así, la suerte decidirá qué personas eligen la mejor hoguera de 2026, pero no directamente el monumento ganador.

Móviles requisados hasta que se anuncie el ganador

La medida más llamativa de esta edición será la relacionada con la confidencialidad del fallo. Por primera vez, todos los integrantes del jurado estarán obligados a apagar y entregar sus teléfonos móviles al secretario justo antes del inicio de las votaciones. Los dispositivos no serán devueltos hasta después de que el alcalde haga públicos los resultados.

La aceptación de esta condición será obligatoria para formar parte del jurado. De hecho, las propuestas de designación deberán ir acompañadas de un documento firmado de consentimiento voluntario, un compromiso del que no podrán desistir hasta que se produzca el anuncio oficial. La organización busca así blindar el secreto de las deliberaciones y evitar filtraciones antes de que se conozca qué monumento se convierte en la mejor hoguera de Alicante. Y es que los miembros del jurado conocerán el fallo antes de que se haga público.

La nueva normativa introduce cambios en la documentación del proceso. Frente a las dos actas que se elaboraban en 2025, una firmada por todos los miembros y otra reservada únicamente al presidente y al secretario con el resultado final, este año se redactará una única acta definitiva que deberá ser suscrita por todos los integrantes del jurado. Las papeletas de votación incluirán obligatoriamente la identificación del miembro que emite el voto y quedarán incorporadas al expediente administrativo para su custodia. Además, queda prohibida tanto la abstención de los miembros del jurado en el momento de la votación como el otorgamiento de premios ex aequos.

La lectura pública del fallo también será diferente. En 2025 se daban a conocer los votos obtenidos por las primeras clasificadas. Este año únicamente se anunciará el orden final de las hogueras premiadas, sin revelar el número de votos recibidos por ninguna candidatura. Una última modificación que refuerza el cambio de modelo con el que Alicante elegirá en 2026 a su próxima mejor hoguera.

Qué valorará el jurado

Más allá de los cambios en la composición del jurado y en el sistema de votación, las bases de 2026 mantienen una batería de criterios para determinar la calidad de los monumentos. Los jueces deberán fijarse especialmente en la composición general de la hoguera, su integración en el entorno urbano y la armonía del conjunto, así como en la calidad del modelado, el acabado de las figuras y la originalidad de los elementos que la conforman.

También tendrán un peso destacado la creatividad, la capacidad de innovación, el equilibrio estructural, el cromatismo y la proporcionalidad entre el volumen del monumento y el espacio en el que se planta. La decoración seguirá siendo un aspecto a tener en cuenta, aunque las bases subrayan que siempre prevalecerá la valoración global de la hoguera.

El contenido también continuará siendo un elemento decisivo. En las hogueras adultas se valorará la crítica, el humor, el desarrollo del tema y la capacidad de observación reflejada en el monumento, además de la calidad literaria de las cartelas y el correcto uso del valenciano y el castellano.

En el caso de las infantiles, el jurado prestará especial atención a la adecuación de los contenidos al público infantil y juvenil. Asimismo, las bases penalizarán la presencia de figuras no originales, la falta de elementos respecto al boceto presentado o cualquier modificación que altere de forma significativa el proyecto inicialmente aprobado.

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