Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Caos para ver los fuegos artificiales de Alicante: trepar muros, sortear vallas y colarse en zonas restringidas

El cierre de buena parte de la playa del Postiguet tras la reubicación de la zona de disparo desorienta al público, con escenas de riesgo en la Zona Volvo y el entorno de los hoteles

El cierre del Postiguet desata el caos para ver los fuegos en Alicante

El cierre del Postiguet desata el caos para ver los fuegos en Alicante / Pilar Cortés

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Borja Campoy

Borja Campoy

Ver los fuegos artificiales de Hogueras del Postiguet se ha convertido en un ejercicio cada vez más complicado. La segunda noche del concurso ha dejado este viernes, ya a las puertas del fin de semana, escenas de desconcierto, público dando vueltas sin saber dónde colocarse y grupos de jóvenes trepando muros, sorteando vallas o accediendo a zonas restringidas para encontrar un punto desde el que seguir el espectáculo. La pólvora ha vuelto al arenal, sí, aunque la experiencia del público se aleja de la imagen tradicional de una playa abierta como gran grada natural.

El problema se ha notado más que en la primera noche. Este viernes había más gente que el jueves y todo apunta a que este sábado, en pleno fin de semana, la afluencia todavía sea mayor, con visitantes también de otros municipios, antes de que el domingo y el lunes baje de nuevo. Esa presión se ha encontrado con una playa limitada por el dispositivo de seguridad y con varios espacios de visión cerrados. El resultado ha sido una sensación de cierto caos en el entorno del Postiguet, la Puerta del Mar, los hoteles y la Zona Volvo, con mucha gente moviéndose de un sitio a otro en busca de una posición aceptable para seguir el disparo, ya que buena parte de la playa está cerrada, desde la zona de los hoteles hasta casi la pasarela del Raval Roig.

La escena más llamativa se ha producido en el entorno de la Zona Volvo. La pasarela volada del puerto, cerrada por obras de mantenimiento de cara a las próximas regatas, ha terminado convertida en objetivo de parte del público. Varios jóvenes han trepado por muros, se han ayudado entre ellos para subir y han accedido a zonas elevadas bajo la estructura, pese a la presencia de vallas, cintas de “no pasar” y elementos de cierre. Algunos ya aguardaban en la parte superior; otros trataban de escalar desde abajo para ganar altura y ver los fuegos por encima de los obstáculos.

Puntos conflictivos

No ha sido el único punto conflictivo. También ha habido personas que se han colado en el tramo del paseo situado en los bajos de los hoteles, junto al espigón del Postiguet, cuyo acceso está clausurado con vallas. Allí, como en la Zona Volvo, la búsqueda de visibilidad ha dejado escenas de riesgo y de desorden. El cierre de zonas habituales de paso ha obligado a muchos espectadores a improvisar recorridos, preguntar por accesos, retroceder o conformarse con ver el castillo desde lugares menos cómodos que otros años.

La restricción no es solo una cuestión de sensación. El cambio de ubicación de los disparos, tras la eliminación del espigón del Cocó, ha reducido el espacio disponible para el público en la arena. Cuando la plataforma se situaba en la escollera, el área cerrada sobre el Postiguet rondaba los 13.000 metros cuadrados. Ahora, con la pólvora ubicada en la zona de hamacas junto al puesto de Cruz Roja, el área restringida se eleva a unos 20.000 metros cuadrados. Son alrededor de 7.000 metros cuadrados menos para quienes acuden a ver los castillos desde la playa.

A esa pérdida se suma el cierre del paseo marítimo que rodea los hoteles, de unos 1.600 metros cuadrados, y la imposibilidad de utilizar la pasarela de la Zona Volvo por los trabajos de mantenimiento. La suma de restricciones explica que el regreso de los fuegos al Postiguet haya recuperado la postal del mar, aunque también haya generado un nuevo problema de ordenación del público. Muchos espectadores han acabado repartidos entre la Puerta del Mar, las inmediaciones de los hoteles, los accesos laterales y otros puntos del frente litoral.

Trepar vallas y muros: la peligrosa búsqueda del mejor lugar para ver los castillos de fuegos en Alicante

Trepar vallas y muros: la peligrosa búsqueda del mejor lugar para ver los castillos de fuegos en Alicante / Rafa Arjones

Previa futbolera

La noche también ha sido una transición entre la Fiesta y el Mundial. Entre quienes buscaban sitio se veían numerosas camisetas de la selección española, que jugaba dos horas después, a las 2 de la madrugada, su partido contra Uruguay. La mezcla de fuegos, noche de viernes, restricciones y previa futbolera ha elevado la presencia de público respecto al jueves y anticipa una tercera jornada todavía más exigente para la organización.

El concurso había regresado este año al Postiguet después del traslado de 2025 a la Zona Volvo. La primera noche ya dejó el problema de que el arenal estaba cerrado al público en el tramo entre los hoteles y la pasarela del Raval Roig, sin previo aviso del Ayuntamiento. La segunda ha confirmado que esa limitación no es un detalle menor, sino un cambio que condiciona la forma de vivir los castillos. La playa vuelve a ser el escenario del disparo pero no necesariamente el espacio desde el que todos pueden verlos.

Todo ha ocurrido durante la segunda noche del concurso de fuegos artificiales, reservada a Pibierzo. La empresa leonesa, que ya había disparado la mascletà del lunes en Luceros y la Palmera de la Nit de la Cremà, ha sido la encargada del castillo de este viernes. El espectáculo pirotécnico ha tenido su propio recorrido, aunque la imagen más llamativa de la noche ha estado fuera del cielo, con jóvenes escalando muros, gente sorteando vallas y un público desorientado ante un Postiguet que ha recuperado los fuegos pero no la comodidad de otros años.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents