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Todo un caballero

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Gerardo Muñoz

El doctor Vicente Bertomeu Martínez es un cardiólogo con experiencia y prestigio. Dirige el servicio de Cardiología del Hospital Universitario de San Juan desde septiembre de 1991. Ha sido presidente de la Sociedad Española de Cardiología entre 2011 y 2014; y con anterioridad dirigió durante seis años la sección de Hipertensión Arterial de dicha asociación. Con sus investigaciones ha contribuido a que la cardiología, una especialidad médica en constante evolución gracias al desarrollo tecnológico, prevenga actualmente mejor los riegos y enfermedades cardiovasculares.

Crítico con la mala gestión de los recursos públicos, especialmente los sanitarios, el doctor Bertomeu aboga por una mayor implicación de los profesionales en la toma de decisiones de la gestión sanitaria pública, como elementos reguladores que vigilen la buena práctica clínica y la defensa de los intereses del paciente.

Pero, además de ser un excelente profesional, Vicente Bertomeu es un hombre noble y generoso, que es la definición más contemporánea de caballero.

Conocí a Vicente Bertomeu en 1998, tras sufrir mi primer accidente cardiovascular. Desde entonces nos hemos visto con regularidad, casi siempre debido a las revisiones periódicas que he de pasar. Pero nuestra relación no se ha limitado exclusivamente a la de médico-paciente. Desde el primer día tuve la sensación (creo que mutua) de que congeniábamos por tener opiniones e inquietudes coincidentes sobre muchas cuestiones, de las que hemos hablado extensamente a lo largo de estos diecisiete años.

Vicente es un hombre culto, afable, de conversación amena e interesante. Su amabilidad natural no transmuta cuando se enfunda la bata de médico. Como profesional actúa tal cual es: trata a los pacientes con amabilidad y con respeto, no como si fueran pobres legos que han tenido la ocurrencia de enfermar. No se limita a diagnosticar y a ordenar tratamientos fríamente, sino que los explica de manera que los enfermos lo comprendan y acepten. No les reprende cuando no cumplen sus prescripciones, sino que trata de ayudarles a superar las dificultades, las reticencias, los hábitos contraproducentes, los miedos. No les pide que hagan lo que él no hace, puesto que predica con el ejemplo: No fuma; come bien pero con moderación; hace deporte. O sea, Vicente Bertomeu, además de un excelente médico, es todo un caballero.

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