Este miércoles se cumple el cuarto aniversario del accidente nuclear en Fukushima (Japón). Aquel fatídico 11 de marzo de 2011, un terremoto de 9 grados de magnitud en la escala Richter y con epicentro en Tohoku, en la prefectura de Miyagi, y un tsunami que desencadenó olas de hasta 40 metros de altura, provocaron que la planta nuclear de esa ciudad japonesa colapsara, causando la mayor catástrofe nuclear ocurrida jamás en el país nipón. A continuación presentamos una serie de imágenes interactivas que permiten observar la magnitud del desastre y cómo se recupera la zona afectada.
Cuatro años después de aquella tragedia, aún queda mucho trabajo por hacer, empezando por la identificación de las víctimas. Según el último balance oficial, publicado el viernes pasado por la Agencia Nacional de Policía, la triple tragedia dejó 15.890 muertos en doce prefecturas, así como 2.589 desaparecidos. El grueso de las víctimas, 15.737, se registraron en las prefecturas de Iwate, Miyagi y Fukushima. El 56 por ciento de los fallecidos fueron personas mayores de 65 años y el 90 por ciento de las víctimas perecieron por ahogamiento. Aunque en el último año se ha conseguido identificar a otras 15 personas más, todavía hay 83 víctimas que no han sido identificadas.
El terremoto, el tsunami y la catástrofe nuclear también provocaron la evacuación de decenas de miles de personas. Según un reciente sondeo realizado por el diario 'Asahi Shimbum', el 61 por ciento de los que se quedaron sin hogar en marzo de 2011 todavía siguen viviendo en alojamientos temporales. Un año después de la triple tragedia, todos los desplazados seguían residiendo en alojamientos temporales. La cifra pasó al 87 por ciento en 2013 y al 76 por ciento en 2014.
Cuatro años después de la tragedia, se estima que unos 120.000 residentes siguen evacuados, 79.000 de ellos de las zonas más próximas a la central nuclear operada por TEPCO. Muchos de los evacuados se marcharon por decisión propia, principalmente por temor al riesgo de las radiaciones, y unos 46.000 de ellos optaron incluso por salir de la prefectura de Fukushima. Ahora, los que dejaron sus casas de forma voluntaria están viéndose obligados a cambiar radicalmente de vida, ya que el Estado solo ofrece algunas ayudas a los que fueron evacuados de forma obligatoria.
Un estudio realizado por el Gobierno en 2014 en 16.600 hogares en siete municipios afectados por las órdenes de evacuación reflejara que el 48 por ciento no prevén volver a sus casas, entre otras cosas por la lentitud en la gestión del material y el agua radiactiva de la planta de TEPCO afectada por el terremoto. Alrededor del 71 por ciento de los residentes de Fukushima se han mostrado insatisfechos con el modo en que el Gobierno japonés está gestionando el desastre nuclear. Pese a que entre 6.000 y 7.000 trabajadores trabajan a diario para restablecer la normalidad en la planta, donde uno de los reactores registró una explosión de hidrógeno, sin que por el momento se vea el final del túnel.