El Donbás, el gran obstáculo
La tercera ronda de negociaciones sobre la guerra de Ucrania termina sin avances hacia la paz
Moscú y Kiev solo logran progresos en la definición de los mecanismos de verificación de un eventual alto el fuego

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski / Europa Press/Contacto/Li Ying
Redacción
La tercera ronda de negociaciones entre Ucrania y Rusia, con la mediación de Estados Unidos, celebrada este martes y miércoles en Ginebra ha concluido sin avances significativos hacia la paz, a menos de una semana de que se cumplan cuatro años del inicio de la invasión a gran escala del país eslavo. Según han reconocido las partes, el principal logro ha sido el progreso alcanzado en la definición de los mecanismos de verificación de un eventual alto el fuego.
La cuestión territorial sigue siendo el gran obstáculo. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha reconocido que los negociadores trabajaron sobre la base del plan estadounidense revelado hace varios meses, que prevé, entre otras cosas, concesiones territoriales por parte de Kiev a cambio de garantías de seguridad occidentales que disuadan a Rusia de volver a invadir. Pero tropezaron de nuevo con la exigencia rusa de la cesión completa del Donbás, la gran cuenca industrial en el este de Ucrania. Moscú exige que las fuerzas ucranianas se retiren de las zonas que aún controlan en la región de Donetsk y Kiev se niega.
Zelenski ha puesto de nuevo en duda que el Kremlin tenga la intención de aceptar un alto el fuego y de negociar, y ha excluido ceder territorio a Rusia, que a mediados de febrero ocupaba el 19,5% de Ucrania, incluida Crimea y las zonas que los separatistas respaldados por Moscú habían tomado antes de la invasión de 2022. "Podemos ver que se ha hecho algún trabajo básico, pero por ahora las posiciones difieren, porque las negociaciones no fueron fáciles", ha explicado Zelenski a periodistas.
Sobre el posible alto al fuego supervisado por EEUU, tanto Rusia como Ucrania lo verían con buenos ojos, pero falta según Zelenski una cierta "voluntad política". El jefe de la delegación rusa, el nacionalista y exministro de Cultura Vladímir Medinski, ha calificado las conversaciones de "difíciles pero profesionales". "Las negociaciones se llevaron a cabo durante dos días, duraron mucho tiempo, en diferentes formatos", ha declarado a periodistas rusos de medios públicos. Y ha añadido que habrá más "en un futuro próximo", pero ni Moscú ni Kiev han anunciado una próxima fecha.
Asesores europeos
A Ginebra tambien han viajado "asesores" de Alemania, Francia, el Reino Unido e Italia pero no han partidcipado en las discusiones. Zelenski ha subrayado que la participación de Europa en las negociaciones es "indispensable" para obtener acuerdos "viables", pero Moscú considera que los europeos imposibilitan alcanzar lo que califica de "acuerdo razonable" con Ucrania.
Esta ronda de negociaciones en Ginebra llegaron precedidas por dos rondas de diálogo en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, que no desembocaron en progresos sustanciales. El emisario de la Casa Blanca, Steve Witkoff, ha estimado este miércoles que el hecho de que el diálogo continúe ya es de por sí un progreso. "El éxito del presidente (estadounidense Donald) Trump en unir a las dos partes de esta guerra ha traído un progreso significativo", ha indicado en X.
Rusia lanzó su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022. El conflicto ha provocado una destrucción inmensa, con ciudades enteras en ruinas, decenas de miles de soldados y civiles muertos y ha obligado a millones de personas a huir de sus hogares.
Horas antes de que se reanudara el diálogo, Rusia lanzó 126 drones de ataque y un misil balístico contra Ucrania, según la fuerza aérea de este país. Las fuerzas ucranianas lograron recientemente sus avances más rápidos en dos años y medio. Recuperaron 201 kilómetros cuadrados la semana pasada, según un análisis del Instituto para el Estudio de la Guerra.