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"Si no queda playa, es imposible que podamos guardar la distancia"

Los vecinos de la playa de Les Deveses piden actuaciones urgentes para recuperar el tramo litoral arrasado por Gloria

Uno de los tramos donde no queda ni pizca de playa y que está repleto de escombros del temporal.

Uno de los tramos donde no queda ni pizca de playa y que está repleto de escombros del temporal. A.P.F.

El temporal Gloria arrasó el litoral de les Deveses de Dénia. Se veía venir, ya que esta playa lleva años en regresión y ya apenas quedaba arena. Pero el cataclismo que vino después, el de la pandemia de coronavirus, también le ha hecho daño a esta costa. De entrada, el ministerio para la Transición Ecológica anuló la reunión en Madrid que la asociación de vecinos y el Ayuntamiento de Dénia debían mantener con los responsables ministeriales. Sobre la mesa, estaba el proyecto para regenerar esta playa. «Queríamos pedir que se acelerara al máximo y que las obras (suben a 14 millones de euros) se pudieran acometer con carácter de urgencia», señaló ayer Juanjo Giménez, uno de los portavoces de este colectivo vecinal.

«Hoy mismo (por ayer) voy a enviar otro correo electrónico al ministerio para pedirles una videoconferencia y recordarles que este litoral está totalmente abandonado», advirtió.

El proyecto urge. Pero todavía corre más prisa que Costas lleve a cabo actuaciones para recuperar esta playa ahora totalmente desaparecida y que este verano puedan regresar los bañistas. «Es importante que saquen arena de donde sea y que ganemos unos metros de playa. De lo contrario, será imposible que podamos guardar la distancia social. Con la Covid-19 es importante tener espacio para que los vecinos y los turistas podamos disfrutar con seguridad de este tramo litoral», precisó Giménez.

Ahora, con la desescalada, algunos de los vecinos de primera línea han retomado las obras de reparación de las viviendas golpeadas por el temporal Gloria. Costas sólo les deja levantar un muro de escollera perpendicular de tres metros y luego rescatar otros tres metros de las antiguas terrazas destruidas por las olas. El muro, que actuará como parapeto ante nuevos temporales, les obliga a retranquearse. De ahí que algunos propietarios de las casas que prácticamente están ya mentidas en el mar sean reticentes. No quieren perder espacio.

Este litoral sigue repleto de escombros y de antiguos y robustos muros caídos y destrozados.

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