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Calp reduce a 19 y 15 alturas dos proyectos de torres de apartamentos de 32 y 30 plantas

El Consell urge al consistorio a dar «una solución definitiva» al yacimiento de Banys de la Reina

El urbanismo de Calp baja de las nubes. Los últimos proyectos presentados en el ayuntamiento le sacaban partido a la libertad de crecer sin techo. El ayuntamiento suspendió licencias hace un año en los sectores de primera línea de Morelló, Ifac, la Fossa y Saladar para evitar que el «skyline» calpino se llenara de moles de 30 alturas y más. El pleno dio ayer luz verde al informe ambiental y territorial estratégico de la modificación del plan general que frena ese urbanismo de vértigo. El concejal de Urbanismo, Juan Manuel del Pino, de Ciudadanos, avanzó que a final de año podría aprobarse definitivamente ese nuevo marco urbanístico. Subrayó que se están cumpliendo los plazos. La suspensión de licencias se prorrogará, como permite la ley, un año más.

Dos proyectos que sacaban la cabeza por encima de las torres de primera línea se achican. Del Pino explicó que uno de los edificios, de 32 alturas, se convertirá en dos de 19 plantas. El otro, de 30 alturas, también se transformará en dos de 15. El edil de Urbanismo defendió que «se consigue homogeneizar el paisaje urbano» y se evita que se alcen «grandes torres». Las nuevas no desentonarán con las que ya existen, «que se mantienen en las 17 y 18 alturas», dijo el edil.

El pleno, el primero presencial, fue agotador. Duró seis horas. Los ediles tocaron casi todos los palos del siempre controvertido urbanismo calpino. Salió a relucir la protección del yacimiento romano de Banys de la Reina. Del Pino advirtió de que ya no es viable la opción de compensar a los tres dueños de 15.016 metros cuadrados de este suelo de protección arqueológica, ahora declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con edificabilidad en el sector del Saladar.

El Consell ha enviado un requerimiento al ayuntamiento para urgirle a dar «una solución definitiva» la yacimiento y elaborar el plan especial de protección. Del Pino y la alcaldesa, Ana Sala, del PP, insistieron en el pleno en que el consistorio por si solo no puede adquirir los terrenos. Están valorados en unos 9,5 millones de euros. Insistieron en que deben arrimar el hombro la Diputación, la Generalitat y el Gobierno.

«Es pronto para definir cómo puede articularse esa colaboración, pero debemos ir todos juntos», indicó ayer el edil de Urbanismo a este periódico. Ana Sala recalcó que Banys de la Reina es uno de los yacimientos más importantes de la Comunitat Valenciana, y reiteró que todas las administraciones deben ir de la mano en conseguir que los terrenos pasen a titularidad pública.

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