El amable vecino de una mujer de 37 años en Dénia se convirtió en una pesadilla cuando ella descubrió que la había estado espiando con una minicámara que le instaló en el cuarto de baño aprovechando que accedió a la casa para repararle un foco de luz. Y no sólo espió a su vecina. La Policía Nacional ha descubierto también que colocó una minicámara en el domicilio de su expareja cuando vivía con ella y en su domicilio los agentes han intervenido cientos de archivos, entre ellos muchos de contenido pedófilo y algunos producidos presuntamente por el sospechoso. Tras la denuncia de la vecina el hombre, de 42 años, fue detenido por la Policía y el juzgado de guardia de Dénia decretó su ingreso en prisión.

La Comisaría de Dénia inició la investigación tras la presentación de una denuncia por parte de una mujer que relató a los agentes que había descubierto una minicámara camuflada en el falso techo del baño de su vivienda. Era un minúsculo agujero junto a uno de los focos del cuarto de baño y había pasado desapercibida hasta que la mujer detectó que había intrusos en el wifi de su domicilio. A través de una aplicación de telefonía móvil, la mujer comprobó una conexión sospechosa y así fue como acabó descubriendo la minicámara.

Arreglo de la luz

Al descubrir la cámara espía pensó de inmediato en su vecino, que vive en el piso superior. Contó a la Policía que unos meses antes se le estropeó una de las luces instaladas en el techo de su cuarto de baño y su vecino se ofreció a arreglársela.

La confianza era plena y la víctima le dejó las llaves de su vivienda para que reparase el foco. El vecino le arregló la luz, pero aprovechó la estancia en la casa para instalar una minicámara espía. El aparato estaba conectado a la red eléctrica y funcionaba con el wifi, por lo que no tuvo problemas en realizar grabaciones durante varios meses.

La minicámara hallada en el cuarto de baño de la víctima

La minicámara hallada en el cuarto de baño de la víctima

Los investigadores de la Brigada de Policía Judicial de Dénia identificaron al sospechoso del espionaje íntimo y solicitaron al juzgado un mandamiento de entrada y registro de la casa del sospechoso para recabar pruebas de las grabaciones.

El juzgado autorizó la entrada y los agentes de Dénia organizaron un dispositivo que contó con el apoyo de los especialistas del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Alicante, que son expertos en análisis y estudio de dispositivos informáticos.

La sorpresa de la Policía fue mayúscula en el registro de la vivienda. Los agentes descubrieron cientos de archivos y no sólo grabaciones íntimas realizadas en el cuarto de baño de su vecina. Había abundantes archivos de contenido pedófilo y las primeras pesquisas apuntan a que algunas de estas grabaciones habían sido producidas por el ahora encarcelado.

Pornografía infantil

El vecino de la denunciante fue detenido y trasladado a las dependencias de la Comisaría de Dénia, donde se instruyeron las diligencias como presunto autor de los delitos de descubrimiento y revelación de secretos, abuso sexual a menores y producción de pornografía infantil.

Tras pasar a disposición judicial se acordó su ingreso en prisión y la investigación policial continuó para identificar a más víctimas y lo lograron. Así, la Policía localizó otra minicámara espía en el cuarto de baño de la vivienda de una expareja del detenido, donde había estado residiendo antes el sospechoso.