La Guardia Civil ha tomado muestras de ADN de la mujer hallada muerta a 16 millas del cabo de La Nau, en Xàbia, ataviada con prendas de ‘kitesurfista’, para tratar de identificarla, aunque será necesario que su desaparición haya sido denunciada y su perfil genético introducido en las bases de datos policiales.

Agentes del equipo de Policía Judicial de Altea han puesto ya en marcha el protocolo para intentar identificarla, para lo cual no solo han consultado similitudes en la base policial de personas desaparecidas y restos humanos, donde están registradas todas las denuncias interpuestas en España, sino que además han introducido sus características físicas para posibles cotejos.

De la autopsia no se han obtenido datos relevantes, aunque sí que no se trata de una muerte violenta, confirmando así las primeras sospechas de que falleció accidentalmente mientras practicaba ‘kitesurf’, ya que el arnés que llevaba atado a la cintura es de los que se utilizan en esa disciplina.

De momento se sabe que es una mujer, de complexión atlética y 1,65 metros de estatura y, según los forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) de Alicante, de entre 35 y 40 años de edad.

Vestía un traje de neopreno completo de una marca que solo comercializa una multinacional francesa de ropa y complementos deportivos con tiendas en España, Francia o Italia, pero también de los países del Magreb.

De hecho, una de las tesis que se barajan es que pueda tratarse de una deportista que haya fallecido entre Argelia y Marruecos y cuyo cuerpo haya sido arrastrado por las fuertes corrientes marinas de sur a norte hasta la costa valenciana.

El cuerpo, que según estiman los forenses podría llevar entre dos y tres meses en el mar, fue recuperado por la Guardia Civil el jueves y trasladado al puerto de Moraira, desde donde fue llevado al IML de Alicante.