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El calor provocará un aumento de muertes en el Mediterráneo

Los expertos piden medidas globales porque las locales no serán suficientes

Un termómetro marca 45º C en la ola de calor de esta semana sufrida en la Comunidad. | GERMÁN CABALLERO

Un termómetro marca 45º C en la ola de calor de esta semana sufrida en la Comunidad. | GERMÁN CABALLERO

Todos los estudios científicos confirman que el Mediterráneo es una de las zonas más sensibles del planeta al cambio climático. El escenario futuro confirma que se elevará el nivel del mar destruyendo parte del litoral, que el agua se calienta entre dos y tres veces más que los océanos en el ámbito global y que la temperatura también aumenta, hasta el punto de que el mes de junio ha dejado de ser climáticamente primaveral para ser totalmente estival.

Ahora, un nuevo estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación la Caixa, ha concluido que, si no se implementan inmediatamente medidas de mitigación severas, el balance de la mortalidad asociada a las temperaturas en Europa crecerá en las próximas décadas, especialmente en el arco del mar Mediterráneo.

El investigador Marcos Quijal, que coautor del estudio, subraya que en las últimas décadas, el calentamiento en Europa «se ha producido a un ritmo más rápido que en cualquier otro continente». «La incidencia de este fenómeno es desigual, ya que los países del Mediterráneo se muestran más vulnerables que el resto. Nuestros modelos, además, prevén un aumento desproporcionado de la mortalidad atribuible al calor en los países del arco Mediterráneo, debido a un ascenso significativo de las temperaturas en los meses de verano y a esa mayor vulnerabilidad al calor», señala el científico.

Lo cierto es que el cambio climático traerá una buena noticia, un descenso de la mortalidad atribuible al frío. Sin embargo también acarreará un incremento de las muertes como consecuencia del calor. Según esta investigación, publicada en «The Lancet Planetary Health», la caída en los fallecimientos atribuibles a las temperaturas bajas no compensará el incremento cada vez mayor previsto en la mortalidad asociada a las altas temperaturas.

Investigación de 14 años

Las conclusiones del equipo de ISGlobal se basan en los datos de mortalidad y de temperatura registrados entre 1998 y 2012 en 16 países europeos. El equipo científico concluyó que más de un 7 por ciento del total de los fallecimientos registrados en este periodo son atribuibles a la temperatura. Las temperaturas frías tuvieron un impacto sobre la mortalidad 10 veces superior al de las cálidas.

Sin embargo, la investigación ha realizado proyecciones mediante modelos epidemiológicos que indican que, en caso de no introducir medidas de mitigación efectivas de manera inmediata, la tendencia podría revertirse a mediados del presente siglo, dando lugar a un rápido aumento de la mortalidad atribuible al calor.

«La diferencia entre los escenarios planteados está en el ritmo al que se produce el aumento de las muertes asociadas al calor», explica Èrica Martínez, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio. «Los datos apuntan a una estabilización e incluso un descenso de las cifras totales de mortalidad atribuible a las temperaturas en los próximos años, seguida de un incremento muy pronunciado, que podría producirse a partir de la mitad del siglo o hacia el final del mismo, en función de las emisiones de gases de efecto invernadero», añade.

Por su parte, Joan Ballester, investigador de ISGlobal y el tercer coautor del estudio, señala que los resultados obtenidos «confirman la urgencia de adoptar medidas de mitigación de carácter global, ya que si solo se adoptan en países o regiones específicas no resultarán efectivas». «Además, un factor que resultará determinante y que no hemos introducido en nuestros modelos es nuestra capacidad de adaptación a los nuevos escenarios, que ya está contribuyendo a reducir nuestra vulnerabilidad frente a las temperaturas», concluye.

Recientemente se presentaron en València las conclusiones del libro «Cambio climático en el Mediterráneo», un trabajo de 32 investigadores . En la obra se corrobora que la temperatura del Mediterráneo ha subido un grado en solo 35 años y que cada vez serán más frecuentes las noches «ecuatoriales» en el litoral de 25 grados.

La Conselleria de Sanidad ha activado para este lunes la alerta sanitaria por altas temperturas en toda la provincia, con nivel rojo (en torno a 41 grados) en la mayor parte del territorio y nivel naranja (en torno a 39) en el resto. También la Agencia Estatal de Meteorología ha activado la alerta roja en toda la mitad sur y naranja en el resto.

El aviso rojo decretado por Sanidad abarca 108 municipios de la provincia. En la Marina Alta están afectados Alcalalí, l’Atzúbia, Beniarbeig, Benidoleig, Benigembla, Benimeli, Benissa, Calp, Dénia, Gata de Gorgos, Llíber, Murla, Ondara, Orba, Parcent, Pedreguer, Pego, el Poble Nou de Benitatxell, els Poblets, el Ràfol d’Almúnia, Sagra, Sanet i Negrals, Senija, Teulada, Tormos, el Verger, Xàbia y Xaló.

En el Alto y Medio Vinalopó hay aviso rojo en Algueña, Aspe, Beneixama, Biar, el Camp de Mirra, Cañada, Elda, Hondón de las Nieves, Hondón de los Frailes, Monforte del Cid, Monóvar, Novelda, Petrer, Pinoso, la Romana, Salinas, Sax y Villena. Por su parte, en l’Alcoià y El Comtat están en máxima alerta Agres, Alcosser, Alcoy, Alfafara, Almudaina, l’Alqueria d’Asnar, Banyeres, Beniarrés, Benilloba, Benillup, Benimarfull, Cocentaina, Gaianes, Gorga, Millena, Muro, l’Orxa y Planes. En la Marina Baixa habrá que extremar las precauciones en l’Alfàs del Pi, Altea, Benidorm, Callosa d’en Sarrià, Finestrat, la Nucia, Orxeta, Polop y la Vila Joiosa. En l’Alacantí: Agost, Alicante, el Campello, Mutxamel, San Vicente del Raspeig y Sant Joan d’Alacant. Asimismo, todo el Baix Vinalopó: Crevillent, Elche y Santa Pola.

También en la Vega Baja todos sus municipios tienen aviso rojo: Albatera, Algorfa, Almoradí, Benejúzar, Benferri, Benijófar, Bigastro, Callosa de Segura, Catral, Cox, Daya Nueva, Daya Vieja, Dolores, Formentera del Segura, Granja de Rocamora, Guardamar, Jacarilla, Los Montesinos, Orihuela, Pilar de la Horadada, Rafal, Redován, Rojales, San Fulgencio, San Isidro, San Miguel de Salinas y Torrevieja.

Por último, en alerta naranja están municipios interiores de El Comtat, l’Alcoià, la Marina Baixa, la Marina Alta y l’Alacantí. Son Alcoleja, Balones, Benasau, Castalla, Benifallim, Benimassot, Fageca, Famorca, Ibi, Onil, Penàguila, Quatretondeta, Tibi, Tollos, Castell de Castells, la Vall d’Alcalà, la Vall d’Ebo, la Vall de Gallinera, la Vall de Laguar, Beniardà, Benifato, Benimantell, Bolulla, el Castell de Guadalest, Confrides, Relleu, Sella, Tàrbena, Aigües, Busot, la Torre de les Maçanes y Xixona.

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