La tromba de agua abre en canal la cala de la Barraca de Xàbia

La calle de acceso recuperó su naturaleza de barranco y la torrentera ha excavado cárcavas en la grava de la playa

Los destrozos en la cala de la Barraca de Xàbia

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Las calas de la Marina Alta no son otra cosa que desembocaduras de barrancos. De ahí que cuando se dan lluvias torrenciales, chaparrones de la intensidad del de ayer (en algunos puntos de la comarca cayeron 60 litros/m2 en una hora), los accesos a las calas recuperan su naturaleza de barrancos y se convierten en torrenteras.

Esto ocurrió ayer en la cala de la Barraca o del Portitxol de Xàbia. La calle que baja a la playa fue un río de brava corriente. El agua bajó con tal fuerza que incluso derribó un bolardo de piedra. También ha abierto hondas cárcavas en la grava.

La cala, destino habitual de numerosos influencers, está hoy desfigurada. Los primeros bañistas se han encontrado el destrozo. La tromba de agua la abrió en canal. Las lluvias torrenciales buscan los cauces naturales (muchos cegados) que llevan al mar.

Renivelar la grava

Los servicios municipales se afanarán esta mañana en renivelar la grava. El estropicio es llamativo, pero las máquinas lo arreglan en un momento. Taparán con grava las zanjas excavadas por el violento torrente.