Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

De Pedreguer, rosa y de semillas antiguas: Antonio Noguera cultiva el mejor tomate de la Comunidad Valenciana

"Me ha costado mucho llegar al tomate ideal; es como mantequilla: suave, sin acidez y con una dulzura muy tenue"

El concurso de Els Magazinos no tiene fronteras: se presentan agricultores de la Costera, la Vall d'Albaida, la Safor, la Marina Baixa, l'Horta...

Quique Dacosta y Ricard Camarena coinciden en que estos tomates son "un tesoro" y "auténtica huerta"

Antonio Noguera muestra junto a su esposa el diploma de "La Millor Tomaca de la Marina" (y valenciana)

Antonio Noguera muestra junto a su esposa el diploma de "La Millor Tomaca de la Marina" (y valenciana) / A. P. F.

Alfons Padilla

Alfons Padilla

Dénia

Y estaba felicísimo. Y no es para menos. El concurso de la Millor Tomaca de la Marina traspasa fronteras. Participan agricultores de la Costera, la Vall d'Albaida, la Marina Baixa, la Safor o l'Horta. Aquí está la "crème de la crème" de la huerta valenciana. Estos tomates son "un tesoro" y "auténtica huerta", destacan Quique Dacosta y Ricard Camarena, quienes dan voz al jurado de esta sexta edición de un concurso que es un espaldarazo a los labradores (muchos vocacionales) y que ya se ha convertido en la gran fiesta del verano de la agricultura generosa y de proximidad (eso es la huerta). Els Magazinos, el mercado cultural y gastronómico de Dénia, genera ilusión y orgullo agrícolas. Y el campo valenciano los necesita "a cabassos".

Quique Dacosta sopesa uno de los tomates; junto a él, Ricard Camarena

Quique Dacosta sopesa uno de los tomates; junto a él, Ricard Camarena / A. P. F.

Es maravilloso ver la alegría de Antonio Noguera. Es de Pedreguer. Tiene su huerta en la partida de l'Alberca (fértil tierra roja). Y ha cultivado el mejor tomate de la Marina y valenciano. Es de la variedad rosa. Llegar al "tomate ideal" no ha sido nada fácil. Antonio ha recuperado semillas antiguas de Pedreguer y otros pueblos. Ha investigado muchísimo. Lleva ocho años intentando alcanzar la excelencia del tomate. "Lo he dado a probar a varias familias de amigos y todos me han dicho que está buenísimo. Cuando lo cortas es como si abrieras una sandía. Luego, al comerlo, es como mantequilla: suave, sin acidez y con una dulzura muy tenue".

Los tres ganadores: José Tudela, de Benigànim, Antonio Noguera, de Pedreguer, y Javier Cardona, de Benissa

Los tres ganadores: José Tudela, de Benigànim, Antonio Noguera, de Pedreguer, y Javier Cardona, de Benissa / A. P. F.

Antonio confiesa que está felicísimo de haber ganado este concurso (y de convencer a un jurado tan exigente como el formado por Quique Dacosta, Ricard Camarena, Clara Puig, Xicu Ramón, Pepe Vidal o Amor Lydia López). Salta a la vista. La huerta es su pasatiempo (más que un pasatiempo, seguro). Su padre sí era labrador.

Apasionados del tomate

La primera que lo abraza es su mujer. En esta familia son apasionados del tomate. Antonio dice que sus tomates secos y los que hace en conserva su esposa y la mermelada que ella también elabora son lo más de lo más. Hay muy buena simiente en esa huerta de Pedreguer.

El premio es goloso: 500 euros y una comida o cena en el restaurante de tres estrellas Michelin de Quique Dacosta en Dénia.

El segundo premio ha sido Javier Cardona, de Benissa, con un tomate rosa de Altea. Y el tercero se lo ha llevado José Tudela, de Benigànim, con un tomate rosa de Salem. "La vie en rose" en la Millor Tomaca de la Marina: este año ha triunfado la variedad rosa.

Este concurso une a los agricultores. Qué importante es que se reconozca su tenacidad, su generosidad y su amor al campo. Quique Dacosta y Ricard Camarena, tras probar todos los tomates, lanzan la reflexión de que la huerta es un universo de matices y sabores. No hay un tomate igual a otro. La uniformidad no existe. Y luego está el azar de la climatología. Este año, con los vaivenes de olas de calor y lluvias torrenciales, los labradores han echado mano de toda su sabiduría agrícola. Han hecho malabarismos. Y el "tesoro" es que los tomates tengan sabor a tomates y que cada uno sorprenda con su sabor particular, su pizca de acidez, su carnosidad, su punto dulce. "Casi es una ofensa tener que juzgar. Son todos buenísimos", afirma Camarena.

Aquí, en este concurso, surgen grandes historias. Jaume Noguera estuvo el pasado año con su tío Vicente, de 93 años. Su huerta está en Torre Carrals, entre Ondara y Dénia. "Mi tío falleció esta Navidad, pero nos ha dejado todo su legado de saber agrícola. Fue toda la vida labrador. Hoy estoy aquí para rendirle homenaje".

Este año las categorías de tomate seco, de "penjar" y en conserva no entraban en concurso. Premio para todos. Más que merecido. Daba gusto entrar en les Cuinetes, donde se exponen todos los tomates que prueba el jurado (el cupo era de 30, pero tres no los pudieron presentar al estropeárseles por las lluvias de estos últimos días). Perfume intenso a tomate. Colores del rosa al rubí. Tomates de verdad. El jurado los olfateaba y saboreaba. La golosina de la huerta.

Antonio Noguera, el ganador del concurso, ha desvelado que a él le chifla comerse sus tomates con un pellizco de sal gorda y rociados con buen aceite de oliva. Sencillo y delicioso. Y si hay buen pan para rebañar, mejor que mejor.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents