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Una nueva frontera litoral entre Alicante y Valencia

La línea divisoria que separa Dénia de Oliva por el litoral se vislumbra «con mayor claridad» después de una resolución reciente del DOGV que tiene incidencia en un territorio en el que la geografía política ha ido variando a lo largo de la historia y que establece la división entre dos provincias

Desembocadura del río Molinell, entre Dénia y Oliva

Desembocadura del río Molinell, entre Dénia y Oliva / Germán Caballero

Manuel Lillo

Manuel Lillo

Una frontera nueva, con más matices. En una publicación reciente del Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), el Institut Cartogràfic Valencià (ICV), que depende de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación y lidera Vicente Martínez Mus (y que a su vez es la Vicepresidencia Tercera de la Generalitat), se anunciaba la resolución para «aprobar la mejora en la precisión geométrica de la línea límite entre los municipios de Dénia y Oliva». Es decir, en la frontera litoral entre las provincias de Alicante y Valencia, que a su vez divide las comarcas de la Marina Alta y la Safor.

La decisión tiene su origen en la comunicación que el ICV hizo en 2019 a sendos ayuntamientos para «iniciar de oficio la mejora geométrica» de la división municipal, informando sobre la naturaleza de los trabajos y solicitando colaboración. En mayo de 2023 se informó de la finalización de los trabajos y los dejaron a disposición pública. Ahora, a principios de 2026, se ha oficializado el cambio.

El cambio no afecta la división que continúa imperando entre ambos municipios, sino que sencillamente «mejora la precisión» de la frontera. Según explican fuentes de la Conselleria de Territorio, «al pasar de la escala 1:50.000 a 1:5.000», es decir, a los mapas virtuales en los que cada centímetro equivale a 5.000 centímetros de realidad, «se vislumbra con mayor claridad que, por ejemplo, una línea aparentemente recta en realidad es un camino que no es exactamente recto».

Un trazo más exacto

Por ello, la labor que se ha realizado es «comprobar con las cartas municipales y los mojones delimitadores el trazo exacto e inequívoco de esas líneas que, al hacer zoom out, parecen rectas». María del Mar Rubio, técnica del ICV, detalla que la mejora geométrica se plantea porque, «aunque parezca mentira, muchas de las líneas limítrofes llevan sin tocarse desde el siglo XIX», cuando se establecían a través de prácticas actualmente mejoradas, como los cuadernos o libretas manuscritas de campo «basadas en brújulas y otros instrumentos». A su vez, otro de los motivos por los que se llevan a cabo estos estudios es porque muchas de las fronteras intermunicipales «aún son provisionales, dado que los municipios no siempre se han puesto de acuerdo». Este no es el caso de Dénia y Oliva.

El término municipal de Dénia, a 1 de enero del año 1900 según los trabajos topográficos del Instituto Geográfico y Estadístico, entonces Dirección General del Ministerio de Fomento. A la izquierda del mapa se observa la frontera con Oliva y con la provincia de Valencia.

El término municipal de Dénia, a 1 de enero del año 1900 según los trabajos topográficos del Instituto Geográfico y Estadístico, entonces Dirección General del Ministerio de Fomento. A la izquierda del mapa se observa la frontera con Oliva y con la provincia de Valencia. / INFORMACIÓN

La separación entre ambos municipios está delimitada en dos actas. Una es de 1899 y otra de 1937. Del primero de estos años data el acta de deslinde, el documento jurídico y técnico que plasma los límites exactos. Lo que se ha hecho, para precisar la frontera litoral interprovincial, es «volcar sobre la cartografía de la Generalitat los trabajos antiguos e ir precisando la línea con imágenes antiguas y actuales».

Tras comprobar la existencia de elementos que distinguen la separación, tales como mojones o accidentes geográficos, «se dan coordenadas con el GPS y se actualiza la línea con las precisiones actuales para obtener una cartografía cada vez más precisa», ya que «no es lo mismo una escala 1:25.000 que 1:5.000». Esta última es la oficial de la Generalitat. De hecho, dadas las escalas antiguas, de menor precisión, «los errores son frecuentes y de lo que se trata es de redefinir los límites, tal como se establecieron en su día, pero con mayor precisión, que a veces ni siquiera implican cambios que superen un metro de distancia y que no suelen dar ni quitar terreno a nadie».

Desde el ICV defienden que estos trabajos son necesarios, también, para que los ayuntamientos «tengan su cartografía actualizada y sepan hasta qué límites tienen que ejecutar sus actuaciones o sus presupuestos municipales».

El límite litoral

La separación entre Dénia y Oliva se delimita fundamentalmente en dos puntos. En el interior se ha instalado un «mojón virtual», el M1-M3T, también adyacente a Pego y que establece el límite entre los tres términos municipales, visible desde el ámbito digital. Esta separación se halla en la conocida como zona de Els Vaporets, «el punto de intersección del eje de las aguas corrientes de la antigua acequia conocida como Riu Racons con el eje de las aguas corrientes de la antigua acequia de Guinda», según la delimitación municipal establecida por el ICV. La frontera también es adyacente al canal del Regalatxo y al Parque Natural de la Marjal de Pego y Oliva.

Marjal de Pego y Oliva

Marjal de Pego y Oliva, uno de los puntos fronterizos entre Dénia y Oliva. / LEVANTE-EMV

La otra separación es también a través de un mojón virtual, aunque más visible. Se trata del río del Molinell o de Els Racons, concretamente en su desembocadura en el mar mediterráneo, que separa los términos municipales de Dénia y de Oliva. Como la ubicación de la desembocadura «cambia constantemente», el mojón virtual se ha establecido en base a unas coordenadas mediante el desarrollo del cuaderno de campo contemporáneo al acta. Las playas de Santa Anna y de la Devesa, en Dénia y Oliva respectivamente, son colindantes a la desembocadura en la que se haya el mojón virtual, que marca la frontera litoral entre los dos municipios y las dos provincias.

Frontera variable

Aunque Dénia forma parte de la provincia de Alicante desde 1833, la primera división provincial, establecida en 1822, en el contexto del Trienio Liberal, dejaba a la capital de la Marina Alta dentro de la efímera provincia de Xàtiva, que acogía poblaciones actualmente alicantinas como Beniarrès, Lorcha, Beniarbeig, Vall d’Ebo, Ondara, Pedreguer o Pego, todas en las comarcas del Comtat y de la Marina Alta.

Con la división provincial de 1833, establecida por Javier de Burgos y desde entonces sin apenas cambios, Dénia se incorporó en primer término a la provincia de Valencia, entre septiembre de 1833 y marzo de 1834, hasta que se estableció la frontera provincial en el nombrado río Molinell. Según informa Rosa Seser, del Arxiu Municipal de Dénia, «el Mascarat ha separado Dénia históricamente» del resto de la provincia, «pero el tren de la Marina de 1914, la autopista y la creación de la Universidad de Alicante ha ayudado al acercamiento», recordando además que la avenida de Dénia, en la entrada a la ciudad de Alicante, se identifica como una «reivindicación del territorio».

En los siglos XIX y XX hubo reivindicaciones para que la capital comarcal cambiara de estatus territorial y se uniera a la provincia de Valencia, tal como se comprueba en las hemerotecas. Pese a que la distancia geográfica es prácticamente idéntica hacia las ciudades de Alicante y València, la mentalidad de los dianenses se ha proyectado, en ocasiones, más próxima al cap i casal.

La frontera con El Ràfol d'Almúnia

Aunque la frontera entre Dénia y Oliva no resulta conflictiva, en algunos límites municipales sí que han surgido algunas discrepancias. Es lo que ocurre entre Dénia y El Ràfol d’Almúnia (Marina Alta), sobre cuyos límites también se ha pronunciado recientemente el DOGV.

En este último caso, la concejala de Territorio de Dénia, Maria Josep Ripoll, explica en boca de los técnicos municipales que «en la zona del Ràfol, que coincide» con el complejo urbanístico de Monte Pego, «el ICV ha obviado un vértice del término municipal por encontrarse dentro de un chalet de propiedad privada, y por obviar este vértice han hecho una línea recta y se ha movido unos cuarenta metros, dejando afectadas a 10 viviendas que se quedarían en el término municipal del Ràfol».

La edil confía en que el ICV «reconsidere ese vértice». Desde El Ràfol, su alcaldesa, Estefania Rovira, no ha respondido a la consulta de INFORMACIÓN sobre esta cuestión.

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