Vivienda
Del éxodo al regreso: ¿por qué está de moda el centro histórico de Xàbia?
Casas que llevaban cerradas y deshabitadas desde hacía décadas se están ahora restaurando y sus nuevos dueños las quieren para vivir

Vivienda que llevaba muchos años cerrada y que ahora se está restaurando. / A. P. F.

Languidecía. Los años más críticos fueron aquellos 2006 y 2007 en los que las obras de reurbanización del centro histórico, un ilusionante proyecto financiado por la Unión Europea, estaban paralizadas. La primera adjudicataria dio la espantada. Las calles, abiertas en canal. Las zanjas complicaban la vida. El éxodo llegó a su extremo. Los vecinos que habían resistido se marchaban. El comercio cerraba y, prácticamente, desaparecía. El Mercat Municipal aguantaba el tirón. Pero le costaba una barbaridad poder competir con los supermercados. Xàbia seguía creciendo a lo ancho (modelo de chalés y fincas de apartamentos de tres alturas; modelo de mancha de aceite), pero su corazón, su centro histórico, quedaba casi deshabitado. Agonizaba.
Y ahora, curiosamente, el casco antiguo está de moda. Es otra historia. Están llegando nuevos vecinos. Ya fue un síntoma que empezaran a abrirse tiendas de interiorismo y decoración. Buscaban el centro histórico. Ese emplazamiento conectaba con su apuesta por el llamado «estilo Xàbia», una estética propia, un código que quiere empaparse de la tradición de la piedra tosca, de la artesanía y del gótico local, que no es de filigrana, sino de líneas sencillas y puras.

La puerta de tosca de una casa recién restaurada / A. P. F.
Luego el alquiler turístico dio aire al centro histórico. Se abrieron casas que llevaban décadas cerradas. Se restauraron. Sus dueños vieron en el alquiler vacacional una salida de negocio. Es paradójico, sí. En otros núcleos de Xàbia, las vacaciones relámpago y de fiesta han generado una barbaridad de molestias, además de encarecer hasta el punto de hacer prácticamente imposible el alquiler de larga duración. Los turistas que se alojan en el casco antiguo son de otra pasta. No alborotan. Suelen ser familias de turistas europeos a cuyos países ha llegado el eco de que existe un lugar llamado Xàbia en el que hay una genuina historia mediterránea.

Las obras de restauración están sacando a la luz elementos arquitectónico singulares / A. P. F.
Además, no paran de abrirse nuevos locales de hostelería. En estas últimas semanas, se han inaugurado dos. Es un hecho que este núcleo urbano pierde su pasado comercial y que esos locales que fueron tiendas se convierten ahora en restaurantes. No obstante, también hay un resurgir de negocios de artesanía. Y sobreviven dos mercerías históricas.
Cuidadas obras de restauración
Y ahora se están restaurando casas que llevaban décadas deshabitadas. Sus nuevos dueños quieren sacar a la luz la tosca. Son obras cuidadas. Y, en principio, son casas para vivir. Y ese regreso (en realidad, los nuevos propietarios suelen ser residentes extranjeros maravillados con el centro histórico) coincide con la inminente apertura de hoteles. El pulso residencial quizá sea un contrapeso al empuje turístico. Fijar población es esencial para que este núcleo recupere una vida genuina y de pueblo. Que los residentes han cambiado es evidente. Un signo claro es que en el Carrer Major, en pleno centro histórico, se ha abierto una academia de... ¡español! El casco antiguo tiene nuevos acentos.
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