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El pueblo con la fuente más grande de Alicante: ocupa una plaza entera y tiene 221 chorros

Esta localidad de la Marina Baixa guarda en su casco urbano un conjunto hidráulico único que resume la historia, el agua y el encanto de la toda la comarca

El pueblo con la fuente más grande de Alicante: ocupa una plaza entera y tiene 221 caños

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POLOP DE LA MARINA

La provincia de Alicante está llena de pueblos bonitos que merecen una visita más allá de sus playas. Entre sierras, barrancos, valles agrícolas y cascos históricos encaramados a cerros, el interior alicantino conserva localidades que sorprenden por su patrimonio, sus vistas y su tranquilidad. Son destinos perfectos para una escapada de un día, especialmente cuando se busca un plan distinto al litoral más concurrido y se quiere conocer la otra cara de la Costa Blanca.

Muchos de estos pueblos tienen un elemento que los hace reconocibles al instante: un castillo, una iglesia, una plaza, una panorámica o una fuente histórica. En una provincia donde el agua ha sido siempre un bien preciado, las fuentes no son simples adornos urbanos, sino espacios de memoria colectiva. Han servido para abastecer a la población, regar huertas, reunir a los vecinos y marcar el ritmo de la vida cotidiana. En Polop de la Marina, esa relación con el agua alcanza una dimensión difícil de encontrar en cualquier otro municipio.

Fuente de los Chorros

El gran símbolo de Polop es la Font dels Xorros, también conocida como Fuente de los Chorros, una fuente monumental situada en la Plaza de los Chorros. Su particularidad es evidente nada más llegar: el conjunto ocupa prácticamente una plaza entera y está formado por 221 caños de agua que vierten sobre un gran estanque longitudinal. El origen de esta fuente se remonta a los manantiales de Sirer y Terrer, cuyas aguas se canalizan desde la fuente del Braçalet. La construcción histórica data de 1885, cuando solo contaba con 11 caños.

La fuente ha ido cambiando con el paso del tiempo hasta convertirse en el icono actual del municipio pero lo que siempre permanece es su fuerza visual y simbólica: una plaza entera dedicada al agua, con paneles cerámicos, escudos, piedra, azulejos y el sonido constante de los caños.

La Plaza de los Chorros es mucho más que un punto para hacer una foto. Es uno de los lugares de encuentro más importantes de Polop. Algunos visitantes acuden incluso con garrafas para llenar agua, una escena que recuerda que esta fuente sigue teniendo un valor práctico, aunque en la actualidad son pocos los chorros por los que realmente discurre el agua. La plaza, de forma recogida y peatonal, se integra en un paseo por el casco urbano y queda cerca de otros puntos de interés, como el Ayuntamiento, la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol y las calles que ascienden hacia el antiguo castillo.

Gabriel Miró

Uno de los detalles más literarios del lugar es su vínculo con Gabriel Miró. El escritor alicantino encontró en Polop una fuente de inspiración y dejó reflejado en su obra el paisaje, el agua y la atmósfera del municipio. Junto a la fuente aparece una cita de Años y leguas, donde habla del “agua de pueblo”. Esa presencia cultural se completa con la Casa Museo Gabriel Miró, ubicada en la Casa del Xorro, un edificio que permite acercarse a la relación del autor con Polop.

Qué ver en Polop

Más allá de la Font dels Xorros, Polop merece una visita por su casco antiguo y por su posición privilegiada en la Marina Baixa. La localidad se encarama a un cerro coronado por los restos del castillo, una antigua fortaleza de origen musulmán que domina el municipio y ofrece vistas hacia el entorno del Ponotx, el Puig Campana, la sierra y los valles cercanos. El antiguo recinto del castillo, conocido también por su relación con el cementerio viejo, conserva restos de murallas y un aire histórico que contrasta con la vida cotidiana del pueblo. Desde allí se entiende por qué Polop ha sido considerado durante siglos un enclave estratégico entre la montaña y la costa.

La visita puede completarse con un paseo por la Plaza de la Purísima, la iglesia de San Pedro Apóstol, la Casa del Pósito y las calles del casco histórico, además de una parada para comer o tomar algo en el entorno de la fuente. La cercanía a Benidorm, La Nucía, Callosa d’en Sarrià o Guadalest convierte a Polop de la Marina en una escapada sencilla para quienes están de vacaciones en la Costa Blanca y para quienes quieren descubrir un rincón de interior con personalidad propia.

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