Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Las dos playas de Alicante que National Geographic sitúa entre las más bonitas de España

Estos dos rincones destacan por sus aguas cristalinas, su entorno natural y su esencia mediterránea

Las dos playas de Alicante que National Geographic sitúa entre las más bonitas de España

Alex Domínguez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La provincia de Alicante es uno de los grandes escaparates del Mediterráneo español. Sus más de 200 kilómetros de costa reúnen playas urbanas, calas escondidas, acantilados, islas, fondos marinos protegidos y pueblos que viven de cara al mar. Cada verano, la Costa Blanca se convierte en uno de los destinos más buscados por quienes quieren combinar sol, baño, gastronomía y paisajes reconocibles, pero también por quienes buscan rincones más tranquilos alejados de las playas masificadas.

Ese atractivo no pasa desapercibido para las publicaciones especializadas en viajes. En los últimos años, distintos rankings nacionales e internacionales han señalado enclaves alicantinos como algunos de los más recomendables para disfrutar del litoral español. National Geographic ha incluido entre sus playas destacadas dos lugares de la provincia de Alicante que resumen muy bien la diversidad de la costa: Cala Granadella, en Xàbia, y la playa de Tabarca.

Cala Granadella

La primera de ellas es Cala Granadella, situada en el término municipal de Xàbia. Esta cala se ha ganado durante años la fama de ser una de las más bonitas no solo de Alicante, sino también de toda la Comunidad Valenciana. Su imagen es inconfundible: una pequeña bahía de aguas turquesas, rodeada de montañas, pinos y paredes rocosas, donde el Mediterráneo parece quedar protegido del viento y del ruido. La llegada a la cala ya forma parte de la experiencia, porque el acceso se realiza desde Xàbia por una carretera que atraviesa el entorno forestal de La Granadella y conduce hacia una de las zonas más espectaculares del litoral alicantino.

Lo que diferencia a Cala Granadella de otras playas de la provincia es su mezcla de belleza paisajística y sensación de refugio natural. No es una gran playa de arena abierta al horizonte, sino una ensenada recogida, de cantos rodados y aguas transparentes, muy apreciada por bañistas, aficionados al snorkel, kayakistas y visitantes que buscan una estampa mediterránea más salvaje. Caminar temprano por la orilla, con el sonido de las olas y el crujir de los guijarros bajo los pies, permite entender por qué esta cala aparece una y otra vez en listas de playas recomendadas. National Geographic la ha señalado en distintas ocasiones como uno de esos lugares capaces de representar la belleza más reconocible de la Costa Blanca.

Dos motos de agua, en las aguas de baño de la Granadella

Cala Granadella / A. P. F.

Tabarca

La segunda playa alicantina destacada es la de Tabarca, un destino diferente porque no se encuentra en la línea de costa continental, sino en una isla. Al pequeño archipiélago se llega en las conocidas tabarqueras, los barcos que conectan principalmente desde Alicante y Santa Pola con este enclave situado frente al cabo de Santa Pola. La travesía ya anuncia que la visita será distinta: Tabarca no es solo una playa, sino una experiencia de mar, historia y gastronomía. La isla conserva un aire mediterráneo muy reconocible, con calles pequeñas, casas blancas, murallas, restaurantes y zonas de baño donde predomina más la piedra que la arena.

El gran valor de Tabarca está en sus aguas. La isla está rodeada por una importante pradera de Posidonia oceánica y fue declarada Reserva Marina de interés pesquero en 1986, una protección que explica en parte la claridad de su mar y la riqueza de sus fondos. Este entorno convierte la playa de Tabarca en un lugar especialmente atractivo para darse un baño, bucear con gafas o simplemente disfrutar de un paisaje marino que conserva una imagen muy ligada al Mediterráneo tradicional. National Geographic ha destacado precisamente ese carácter singular: una isla accesible, pero separada del bullicio de la costa, con playas sencillas, aguas limpias y un entorno marino protegido.

La presencia de Cala Granadella y Tabarca en estas selecciones refuerza el peso turístico de Alicante como provincia costera de referencia. No se trata solo de contar con playas extensas y servicios, sino de reunir espacios con identidad propia: una cala rodeada de montañas en Xàbia y una isla habitada con reserva marina frente a Alicante. Para completar la visita, cada una ofrece un plan distinto. En Granadella, el atractivo está en el baño tranquilo, el paisaje y las actividades náuticas; en Tabarca, la jornada suele terminar con un paseo por el pueblo y un caldero tabarquino, el plato más emblemático de la isla. Dos formas distintas de entender el verano alicantino que explican por qué la provincia sigue apareciendo entre los destinos más bellos del Mediterráneo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents