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3 calas espectaculares de Alicante con escaleras: báñate en el mar con la comodidad de una piscina

Estos rincones permiten entrar al Mediterráneo entre roca, aguas cristalinas y accesos que hacen el baño mucho más cómodo

3 calas espectaculares de Alicante con escaleras: báñate en el mar con la comodidad de una piscina

Una cala de postal con aguas turquesas: está en Alicante y arrasa en Instagram / Eva Abril

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ALICANTE

La provincia de Alicante está llena de calas en las que el baño no empieza sobre arena fina, sino sobre roca, cantos rodados, plataformas naturales y pequeños rincones donde el Mediterráneo parece una piscina abierta al paisaje. Son lugares diferentes a las playas urbanas: menos extensos, más fotogénicos y con ese punto salvaje que convierte cada chapuzón en una experiencia mucho más especial.

En muchas de estas calas, la comodidad está en un detalle sencillo: unas escaleras que bajan directamente al agua. No eliminan la necesidad de llevar escarpines ni de tener cuidado con el oleaje, pero sí facilitan el baño en zonas rocosasdonde entrar al mar puede ser incómodo. En la costa norte de Alicante hay tres rincones perfectos para entenderlo: Cap Blanc, en Moraira, y Baladrar y Advocat, en Benissa.

Cap Blanc

La primera parada es Cap Blanc, también conocida como Cala Punta Estrella, en Moraira. Más que una playa clásica, es una pequeña zona de baño de roca situada a los pies del cabo del mismo nombre, entre acantilados, pinos y vistas abiertas al Mediterráneo. Es una calita escondida donde, una vez en la orilla, hay una zona habilitada con escaleras metálicas que ayudan a entrar al agua. Ese es precisamente su gran atractivo: no se viene a extender una toalla sobre arena, sino a bajar al mar casi como quien entra en una piscina natural de agua salada.

Cap Blanc es ideal para quienes buscan un baño tranquilo, un rato de snorkel y un paisaje más rocoso que playero. Eso sí, conviene ir con buen calzado, evitar los días de mar movida y no confiarse: la roca puede resbalar, y la experiencia solo merece la pena cuando el Mediterráneo está en calma.

Cala Baladrar

La segunda cala es Baladrar, en Benissa, uno de esos rincones donde el paisaje combina acantilados, pinos y agua transparente. Se trata de una cala situada entre acantilados y vegetación, con acceso por escaleras, chiringuito con vistas y servicio de socorrismo en verano. Es una buena opción para quienes quieren un baño cómodo sin renunciar al ambiente natural de la costa benissera.

Baladrar tiene una personalidad muy marcada: no es una playa de arena fina, sino una cala de cantos rodados y roca, protegida por un espigón natural y con zonas que invitan a mirar el mar antes de meterse. Para disfrutarla bien, lo recomendable es llevar escarpines, gafas de bucear y elegir un día sin oleaje fuerte. Entonces el agua clara permite ver el fondo y el baño se convierte en uno de los grandes planes del verano.

Cala Advocat

La tercera parada es Cala Advocat, también en Benissa, una cala pequeña, familiar y muy agradecida para quienes buscan aguas tranquilas. Cuenta con pasarelas de acceso, lavapiés, papeleras, aseos y una escalera desde el espigón para bajar al agua. Ese espigón es una de sus señas de identidad, porque protege el baño y crea una sensación de piscina natural cuando el mar está calmado.

Advocat es probablemente la más cómoda de las tres para pasar un día completo, porque combina servicios, acceso sencillo y un entorno muy agradable. No es enorme ni tan salvaje como otras calas, pero precisamente por eso resulta práctica para familias o para quienes prefieren entrar al agua sin pelearse con rocas irregulares desde el primer paso. Aun así, sigue siendo una cala mediterránea: hay que respetar el estado del mar, no ocupar accesos, cuidar el entorno y no dejar residuos.

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