Limpio, eficiente y ecológico. El pellet parece hecho a medida para estos tiempos de emergencia climática y crisis económica. Es el combustible de moda. Más aún ahora, con el fortísimo incremento de la factura de la luz y la amenaza de cortes del suministro eléctrico en Europa por parte de Rusia. Uno de los escasos handicaps del pellet era que solo podía utilizarse en estufas y calderas especiales, pero un invento francés, un innovador brasero refractario, ha llegado para eliminar ese problema: a partir de ahora será posible utilizar pellet en cualquier estufa o chimenea de leña.

La calefacción con madera proporciona un ambiente cálido en la casa y una atmósfera que no se puede encontrar con ningún otro sistema. Pero los troncos no son prácticos: hay que cortarlos, secarlos, transportarlos, ensucian la casa y hay que tener sitio para almacenarlos, tal y como recoge el portal especializado Ecoinventos.

Los pellets son mucho más fáciles de manejar y almacenar; no hace falta cortarlos; son mucho más ecológicos que el gas, el carbón, el gasóleo y la leña; y generan menos cenizas que las chimeneas de leña.

Además, pese al importante incremento del precio registrado en los últimos meses, siguen siendo mucho más económicos que el gas, el gasóleo y la electricidad. Y lo son aún más desde este último sábado, al aplicarse la decisión del Gobierno de reducir su IVA del 21% al 5%.

Doble brasero insertado en una chimenea. www.bfc-confort.fr

El cambio en este impuesto, que en un principio estará en vigor hasta el 31 de diciembre, supondrá un ahorro estimado para los consumidores de 19,4 millones de euros, según los cálculos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). La bajada del impuesto persigue compensar en parte la subida del precio del pellet, que ha sido del 67% en el último año.

Solución práctica

Volviendo al invento, Dominique Chenais, un profesional de las estufas de pellets y las chimeneas desde hace tres décadas, es el autor del artilugio. “La idea de este brasero se me ocurrió a raíz de las peticiones de unos clientes que tenían una chimenea de leña en casa y me preguntaron si era posible quemar pellets de madera en ella”, cuenta.

Pensó que sería una solución práctica para quienes no quieren o no pueden manejar troncos pesados, o para los pisos con problemas para almacenar leña. A través de su empresa, BFC Confort, creó entonces la que denomina ‘estufa de pellets’, que en realidad es un brasero, una cesta fabricada en acero y con diferentes tamaños y formas, que se coloca directamente en la chimenea.

El inventor especifica, no obstante, que este método de calefacción sigue siendo complementario a otros sistemas. No está pensado para ser utilizado como método principal de calefacción, excepto cuando las temperaturas no son todavía demasiado frías.

Cesta de acero para pellets en una estufa. www.bfc-confort.fr

El primer modelo era de hierro fundido y sólo se vendía en ferias. El nuevo modelo es de acero, mucho más ligero y accesible, y puede adquirirse en la web de la empresa. Los precios van desde los 310 hasta los 420 euros, aunque también se ofrece una chimenea de patio completa por 1.440 euros.

El inventor cree que su brasero refractario es ideal para dar una nueva vida a chimeneas y estufas de leña sin necesidad de obra, modificación o asistencia técnica. Según se apunta en la web de BFC Confort, el brasero con capacidades de entre 3 y 7 kilos de pellets, proporciona de 3 a 6 horas de calentamiento.

Elevado poder calorífico

Los pellets son pequeños cilindros de entre 6 y 10 milímetros de longitud, elaborados a partir de serrín seco, sin aditivos. Es un tipo de biomasa sobrante de procesos biológicos o mecánicos. Por ejemplo, de las virutas y trozos de madera que se desechan al fabricar muebles. Tienen un elevado poder calorífico (4.180 kcal/kg).

¿Por qué este sistema de calentamiento es mucho más ecológico que el gas, el gasóleo, los sistemas eléctricos, el carbón o la leña? La razón es que el balance de CO2 del pellet es neutro, ya que los árboles absorben CO2 durante su crecimiento. Por ello, después de la combustión lo que se emite es CO2 con aire.

Varios informes han concluido que utilizando pellet en vez de gas natural o carbón se puede reducir la huella de carbono hasta un 90%. Además, según algunas estimaciones, el uso de pellets puede reducir hasta un 50% la factura de la calefacción en los hogares.

El consumo de pellet se ha disparado en los últimos años, sobre todo el el sector residencial unifamiliar, principal usuario de este biocombustible. En 2021 se consumieron en España más de 700.000 toneladas de pellet, el cuádruple que diez años atrás.

Todo indica que este año se producirán más de 800.000 toneladas y que el sector crecerá entre un 30% y un 40% este año. Una estufa de pellet tiene un coste medio de unos 2.000 euros, aunque el precio varia en función del modelo. El intento de Dominique Chenais reduce el gasto notablemente.

Artículo de referencia: https://ecoinventos.com/estufa-de-pellets/

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Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es