Amenaza silenciosa

Descubren una forma ecológica y eficaz de eliminar termitas: un compuesto natural llamado pineno

Las inyecciones localizadas con esa sustancia alcanzaron un 95% de efectividad en un experimento científico

Termitas devorando madera.

Termitas devorando madera. / Filipe Fortes

Ramón Díaz

Ramón Díaz

Las termitas son uno de los mayores peligros a los que se enfrentan las construcciones humanas. Estudios científicos señala que el calentamiento global y las crecientes interconexiones entre los núcleos urbanos auguran un negro futuro: las termitas pueden invadir los hogares de todo el mundo. Ahora, un grupo de investigadores cree haber hallado una solución natural, eficaz, no tóxica, y además barata, para detener esa invasión: el pineno.

Los insecticidas solo son efectivos contra las termitas cuando la infestación no está muy extendida. Sin embargo, la extensa estructura de galerías de las termitas y su tendencia a agregarse en partes específicas de las galerías pueden afectar a la eficacia de la inyección localizada de insecticidas.

Los investigadores partieron de la base de que los productos químicos que atraen a las termitas a distancia pueden mejorar la inyección localizada de insecticida al aumentar el número de termitas que entran en contacto con los residuos de ese producto.

En el experimento, los científicos aplicaron dos compuestos orgánicos (los terpenos volátiles denominados α-pineno y β-pineno) que se encuentran en muchos árboles maderables de coníferas, en galerías artificiales de termitas para determinar si eran atraídas desde su sitio de agregación original. Además, examinaron si la adición de estos pinenos mejoraba la eficacia general de algunos insecticidas para el control de termitas.

El pineno se encuentra en la resina de muchas plantas, especialmente en los pinos.

El pineno se encuentra en la resina de muchas plantas, especialmente en los pinos. / Pixabay

Los resultados del ensayo mostraron que el tratamiento con pinenos aumentó la probabilidad de que las termitas abandonaran su sitio de agregación original y entraran en contacto con la parte tratada de la galería. Cuando se probó con pesticidas aplicados en un área pequeña alejada de la agregación de termitas, el β-pineno aceleró significativamente el curso temporal de la mortalidad de las termitas.

Tasas de mortalidad muy elevadas

El método, detallado en la revista ‘Journal of Economic Entomology’, utiliza una sustancia química natural, de olor agradable, liberada por los árboles del bosque llamada pineno, que recuerda a las termitas su alimento. Se sienten atraídas y siguen el olor hasta una mancha de insecticida inyectada en la madera.

"Vimos diferencias significativas en las tasas de mortalidad usando insecticida solo e insecticida más pineno", señala el entomólogo Dong-Hwan Choe, quien dirigió el descubrimiento. "Sin pineno, obtuvimos aproximadamente un 70% de mortalidad. Cuando lo agregamos, era más del 95%", destaca.

Aunque el alimento ‘natural’ de las termitas es la madera muerta, los insectos no pueden distinguirla de la que se utiliza para construir casas. Ninguna vivienda que incluya madera es inmune a las termitas. "Es solo cuestión de tiempo que ataquen una casa, especialmente en las zonas más cálidas", destaca Choe.

Termiteros.

Termiteros. / Pixabay

La fumigación es una de las técnicas de control de termitas más comunes. Pero la industria del control de plagas está bajo presión para encontrar nuevos métodos porque las sustancias químicas que se utilizan son gases de efecto invernadero y tóxicos para los humanos.

Además, la fumigación es un proceso costoso y tampoco brinda una protección duradera contra las termitas. "Aunque sea muy minuciosa, una casa puede volver a infestarse poco después de completarse la fumigación", afirma Choe. De hecho, algunas personas se ven obligadas a fumigar sus viviendas cada tres o cinco años.

La clave, el aroma

La inyección localizada es una estrategia alternativa para controlar las termitas que no involucra gas. Los técnicos perforan agujeros en la madera infestada para llegar a la galería o guarida de las termitas y luego inyectan veneno en el agujero para inundarla.

"Este es un tratamiento más localizado y, en teoría, es una mejor estrategia cuando se desea controlar las termitas con menos productos químicos. Es menos costoso y la madera tratada también puede permanecer protegida de futuras infestaciones", apunta Choe.

"El desafío de la inyección localizada es descubrir exactamente dónde se esconden los insectos. Por lo general, este método utiliza un insecticida de contacto, lo que significa que los insectos deben tocar el veneno para que funcione", señalan los autores.

Construcción dañada por las termitas.

Construcción dañada por las termitas. / Alton

El uso de un atrayente como el pineno elimina la necesidad de buscar termitas. "Incluso en concentraciones bajas, el pineno es bueno para atraer termitas a distancia", explica Choe. "No creemos que esté funcionando como una feromona, sino que el aroma está más asociado con su comida. Huele bien... ¡Hora de cenar! Ese es el concepto que teníamos en mente", comenta el investigador.

El insecticida que utilizaron en el experimento, fipronil, también se utiliza para controlar las plagas de hormigas. Puede ser tóxico para los insectos acuáticos y los polinizadores si llega al medio ambiente. Pero en este caso, se inyectaría en la madera, por lo que las posibilidades de que se produzcan efectos no deseados son bajas.

"Nuestro estudio muestra que comprender mejor el comportamiento de los insectos es interesante en sí mismo", indica Choe. "Además, también hay implicaciones importantes para un manejo más eficaz de las plagas, de modo que podamos utilizar menos productos químicos sin comprometer la eficiencia", concluye.

Informe de referencia: https://academic.oup.com/jee/advance-article-abstract/doi/10.1093/jee/toae101/7675403

…………….

Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es