Investigación
Los bosques del planeta están cambiando: cada vez más especies débiles y menos resistentes
Árboles de crecimiento lento y gran rendimiento ecológico están sustituyendo por otros menos eficaces y útiles

Los eucaliptos son ejemplo de árboles de crecimiento rápido y poca utilidad ecológica / Pinterest
Los bosques de todo el mundo se están transformando silenciosamente, y no para mejor. Un análisis global de miles especies diferentes de árboles ha demostrado que los bosques se están volviendo más uniformes, dominados cada vez más por árboles de crecimiento rápido, mientras que las especies de crecimiento lento y longevas están desapareciendo. Son precisamente estas especies más lentas las que actúan como columna vertebral de los ecosistemas forestales, almacenando carbono, estabilizando los entornos y sustentando complejas redes de vida, especialmente en las regiones tropicales, donde la biodiversidad es mayor.
Los árboles son esenciales para la vida en la Tierra. Absorben y almacenan CO2, son el hogar de animales, hongos e insectos, evitan la erosión del suelo, gestionan los ciclos del agua y proporcionan a las personas recursos vitales como madera, alimentos y sombra durante las estaciones calurosas.
Pero, a pesar de su importancia, los bosques de todo el mundo están experimentando una transformación importante. Una reciente investigación demuestra que muchos ecosistemas forestales se están volviendo más uniformes, perdiendo biodiversidad y volviéndose por ello menos resilientes. Estos hallazgos provienen de un amplio estudio internacional publicado en la revista Nature Plants.

Los bosques longevos y de crecimiento lento están en peligro / Unsplash
Al examinar más de 31.000 especies de árboles en todo el mundo, los científicos pudieron establecer una previsión de cómo pueden cambiar los bosques del planeta en las próximas décadas.
Cada vez más especies de crecimiento rápido
La investigación desveló algo preocupante: las especies de árboles de crecimiento rápido son cada vez más dominantes, impulsadas a menudo (pero no solo) por la industria maderera a la que interesa una producción abundante en poco tiempo. Al mismo tiempo, los árboles de crecimiento más lento con características especializadas se encuentran en riesgo cada vez mayor de declive o incluso extinción.
Jens-Christian Svenning, de la Fundación Nacional Danesa de Investigación, en la Universidad de Aarhus, y autor principal del estudio, afirma que esta tendencia es “profundamente preocupante”.
El profesor alerta sobre todo del peligro que afrontan las especies de árboles que únicamente existen en pequeñas regiones aisladas del mundo, pues son especialmente sensibles a una posibles extinción. "Hablamos de especies sumamente singulares, especialmente concentradas en regiones tropicales y subtropicales, donde la biodiversidad es alta y los ecosistemas están estrechamente interconectados. Cuando las especies nativas especializadas desaparecen, dejan vacíos en los ecosistemas que las especies exóticas rara vez llenan, incluso si estas especies son de rápido crecimiento y altamente dispersivas", afirma Jens-Christian Svenning.
Los árboles que sustentan los bosques están en peligro
Las especies más amenazadas son los árboles de crecimiento lento que crecen en entornos estables. Según Svenning, estas especies suelen tener hojas gruesas, madera densa y una larga vida útil, y son especialmente comunes en los bosques tropicales y subtropicales húmedos.

Los bosques juegan un papel decisivo en muchas funciones ecológicas / Shutterstock
"Constituyen la columna vertebral de los ecosistemas forestales y contribuyen a la estabilidad, el almacenamiento de carbono y la resiliencia al cambio", afirma Jens-Christian Svenning.
Si el cambio climático y la explotación forestal continúan en los niveles actuales, es probable que los bosques favorezcan a los árboles de crecimiento rápido con hojas más ligeras y menor densidad de madera. Estas características permiten un crecimiento rápido en períodos cortos. Ejemplos comunes incluyen especies de acacia, eucalipto, álamo y algunos pinos.
"Aunque estas especies se establecen y crecen bien, son más vulnerables a sequías, tormentas, plagas y perturbaciones climáticas. Esto hace que los bosques sean menos estables y menos eficaces para almacenar carbono a largo plazo", afirma Jens-Christian Svenning.
¿Por qué se están extendiendo los árboles no nativos?
La investigación también destaca el creciente papel de las especies arbóreas naturalizadas, es decir, árboles originarios de otros lugares pero que ahora crecen de forma silvestre en nuevas regiones. Casi el 41 % de estas especies comparten características como un crecimiento rápido y hojas pequeñas, que les ayudan a sobrevivir en entornos perturbados.
Sin embargo, Svenning señala que estos árboles rara vez reemplazan las funciones ecológicas de las especies nativas.
"Además, en paisajes afectados por perturbaciones actuales y futuras, las especies naturalizadas pueden dificultar aún más la supervivencia de los árboles nativos, ya que se intensifica la competencia por la luz, el agua y los nutrientes", añade.
Los bosques tropicales sufren las mayores pérdidas
El estudio muestra que las regiones tropicales y subtropicales probablemente experimenten los impactos más graves de la homogeneización forestal que afronta el planeta. Se prevé que estas áreas experimenten los mayores riesgos de extinción de especies arbóreas.

La industria maderera explota especies de crecimiento rápido / Agencias
"Aquí es donde se encuentran muchas especies arbóreas de crecimiento lento con áreas de distribución naturalmente pequeñas. Al estar confinadas a áreas muy limitadas, estas especies son especialmente vulnerables y corren el riesgo de desaparecer por completo si sus hábitats son destruidos o invadidos por especies de crecimiento rápido", explica el primer autor del estudio, Wen-Yong Guo, de la Facultad de Ciencias Ecológicas y Ambientales de la Universidad Normal del Este de China, Shandong.
Guo también señala que se espera que las especies de crecimiento rápido y naturalizadas continúen propagándose por todo el mundo a medida que aumentan las actuales perturbaciones ambientales. "Por lo tanto, en las zonas más frías del hemisferio norte, es probable que la dinámica dominante sea la invasión de dichas especies", afirma Wen-Yong Guo.
La actividad humana impulsa el cambio forestal
Según los investigadores, las acciones humanas son la principal fuerza impulsora de estos cambios en la composición forestal.
"El cambio climático provocado por el hombre, la deforestación para infraestructuras, la silvicultura intensiva, la tala y el comercio mundial de especies arbóreas influyen. Los árboles de crecimiento rápido suelen ser promovidos activamente porque producen madera o biomasa rápidamente. Sin embargo, ecológicamente, suelen ser frágiles y más propensos a las enfermedades", explica Wen-Yong Guo.
"Al establecer nuevos bosques, se debe poner mucho más énfasis en las especies arbóreas de crecimiento lento y raras. Esto aumentaría la diversidad y la resiliencia de los bosques. Estas especies también deberían promoverse activamente en las iniciativas de conservación y restauración, ya que a menudo interactúan positivamente con la recuperación de comunidades más ricas de grandes animales, que a su vez son importantes para el funcionamiento futuro de los ecosistemas", concluye Jens-Christian Svenning.
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