Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

"Mares Circulares" cierra 2025 con 350 toneladas de residuos retirados del Mediterráneo

El programa impulsado por Coca-Cola presenta su balance de 2025, superando las 3.000 toneladas de basura sacada del mar desde 2018 y reforzando su apuesta por la biodiversidad y la regeneración marina

Proyecto Mares Circulares.

Proyecto Mares Circulares. / INFORMACIÓN

Estefanía P. Jaime

Estefanía P. Jaime

Hay cifras que ayudan a entender la dimensión de un problema. Y otras que, además, explican cómo se está intentando solucionar. En el caso de la basura marina, una de las más contundentes es esta: más de 3.000 toneladas de residuos retirados del mar y la costa en apenas ocho años.

Es el balance que deja Mares Circulares, el programa impulsado por Coca-Cola en España y Portugal que desde 2018 actúa frente a la contaminación en playas, fondos marinos y entornos acuáticos. La iniciativa acaba de presentar su último dosier, donde recoge los resultados de 2025, el acumulado desde su puesta en marcha y, sobre todo, el camino que quiere seguir en 2026.

👉 Puedes consultar el dosier completo aquí: Dosier Mares Circulares 2025-2026

2025: un año que confirma el éxito del proyecto

El último ejercicio deja una fotografía clara del alcance del programa. Durante 2025, Mares Circulares retiró 350,03 toneladas de residuos, movilizó a 7.064 voluntarios y desarrolló actuaciones en numerosos puntos del litoral.

Las 139 limpiezas en playas y entornos acuáticos fueron el eje visible del proyecto, pero no el único. En el mar, lejos de la vista, la colaboración de 110 barcos pesqueros en 14 puertos permitió recuperar más de 32.000 kilos de residuos del fondo marino.

A esto se suma la vertiente educativa, con 7.230 personas formadas y sensibilizadas. Porque si algo ha ido ganando peso con los años es la idea de que el problema no se resuelve solo actuando, sino también cambiando hábitos.

Ocho años de crecimiento

Si se amplía la mirada, el impacto resulta aún más evidente. Desde 2018, Mares Circulares ha retirado 3.025 toneladas de residuos, ha movilizado a 61.670 voluntarios y ha llevado a cabo 939 actuaciones en playas y entornos acuáticos.

También ha intervenido en 134 reservas marinas y espacios protegidos, ha llegado a 286 municipios y ha tejido una red de colaboración con más de 1.100 entidades.

En paralelo, el programa ha ido creciendo en su vertiente científica y educativa. Más de 101.000 personas han participado en acciones de sensibilización, mientras que estudios, jornadas universitarias y proyectos innovadores han ido ampliando el conocimiento sobre la basura marina y sus efectos.

El plástico sigue dominando

Hay un patrón que se repite año tras año y que el último balance vuelve a confirmar. En las monitorizaciones realizadas en playas, los plásticos representan más del 90% de los residuos identificados. Colillas, fragmentos plásticos, bastoncillos o envoltorios forman parte de una realidad cotidiana que acaba reflejándose en el litoral. Es una imagen reconocible y, al mismo tiempo, difícil de revertir.

Por eso, el programa insiste en un mensaje cada vez más claro: limpiar es imprescindible, pero no basta. El verdadero reto está en reducir, reutilizar y evitar que esos residuos lleguen al mar. Entre las iniciativas que ayudan a entender ese cambio de enfoque está la reutilización de materiales. En 2025, parte del plástico recogido se transformó en 16 bancos fabricados con PET reciclado.

Y es que, desde 2022, el programa ha dado una segunda vida a más de 6 toneladas de plástico no PET y 2 toneladas de PET, una línea de trabajo que seguirá creciendo en los próximos años.

2026: el momento de ir más allá

El siguiente paso ya está en marcha. Tras años centrado en la retirada de residuos, Mares Circulares entra en una nueva etapa en la que el objetivo se amplía: no solo limpiar, sino regenerar. Entre las principales novedades destacan las bio-intervenciones, actuaciones que combinarán la recogida de basura con acciones directas sobre el entorno, como la eliminación de especies invasoras o la mejora de hábitats naturales.

También se reforzará la colaboración con el sector pesquero mediante el Protocolo de pesca pasiva de basura marina, y se impulsarán nuevos proyectos centrados en la recuperación de ecosistemas marinos.

La nueva fase del programa pone el foco en la biodiversidad. Uno de los objetivos es avanzar en la conservación de hábitats clave como la posidonia, fundamental para el equilibrio del Mediterráneo. Además, se desarrollarán proyectos piloto en puertos, basados en soluciones inspiradas en la naturaleza para atraer y regenerar biodiversidad marina.

A esto se suma el impulso a nuevas soluciones circulares para el PET recogido, consolidando la conexión entre limpieza, reciclaje e innovación.

Un cambio silencioso

En ocho años, Mares Circulares ha pasado de ser una iniciativa de voluntariado a convertirse en un programa con impacto real en el territorio, en la ciencia y en la forma de abordar la contaminación marina.

La basura sigue ahí, y los datos lo recuerdan cada año. Pero también hay otra lectura posible: cada vez hay más herramientas, más conocimiento y más colaboración para hacerle frente.

El siguiente reto ya no es solo retirar lo que sobra. Es conseguir que el mar vuelva a ser, poco a poco, un espacio más limpio, más equilibrado y más vivo.

Nueva web de Mares Circulares

En paralelo, el programa Mares Circulares ha reforzado su presencia digital con el lanzamiento de su nueva plataforma web, concebida como un escaparate renovado del proyecto. El rediseño apuesta por un formato más visual e intuitivo, con mapas interactivos, datos actualizados y contenidos pedagógicos que permiten entender mejor el alcance de la iniciativa.

La web reúne en un solo espacio los resultados del programa, materiales descargables y las historias de las entidades locales que participan desde 2018 en la limpieza de costas y fondos marinos, con especial impacto en el litoral mediterráneo y en provincias como la de Alicante.

Tracking Pixel Contents