Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Investigación

La Tierra ya ha rebasado su nivel de población asumible: ¿Qué hacer ahora?

Un estudio revela cuál sería el tope demográfico idóneo para no agotar los recursos naturales de los que dependemos

Alertan de los efectos de la superpoblación actual sobre los recursos naturales

Alertan de los efectos de la superpoblación actual sobre los recursos naturales / NASA

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

La Tierra ya ha superado su capacidad para acoger a la población mundial de forma sostenible. Nuevas investigaciones alertan de la creciente presión que ejercen los 8.300 millones de habitantes actuales sobre la seguridad alimentaria, la estabilidad climática y el bienestar humano. Sin embargo, frenar el crecimiento demográfico y aumentar la conciencia global aún podrían ofrecer a la humanidad cierta esperanza.

Publicado en Environmental Research Letters, el estudio asegura que el número de seres humanos ya ha sobrepasado con creces la capacidad de acogida del planeta y que su crecimiento continuo bajo los actuales patrones de consumo solo complicará el futuro para la población de todo el mundo.

La investigación examina más de dos siglos de datos de población mundial y revela un cambio importante en la dinámica demográfica humana a partir de mediados del siglo XX.

Un punto de inflexión en la dinámica demográfica

El autor principal, Corey Bradshaw, profesor de Ecología Global de la Universidad de Flinders (Australia), afirma que la humanidad está consumiendo mucho más de lo que la Tierra puede soportar.

«La Tierra no puede seguir el ritmo de nuestro consumo de recursos. No puede satisfacer ni siquiera la demanda actual sin cambios drásticos, y nuestros hallazgos demuestran que estamos presionando al planeta más allá de su capacidad», afirma el profesor Bradshaw.

El estudio, sin embargo, revela cambios más o menos recientes en las tendencias mundiales. Y es que, hasta la década de 1950, la tasa de crecimiento global de población se iba acelerando, pero a principios de la década de los 60 dicha tasa de aumento empezó a disminuir, aunque eso no evitaba que la población total siguiera creciendo. Ese cambio, consistente en una desaceleración, inició lo que los expertos llaman una ‘fase demográfica negativa’.

La población mundial sigue en aumento, aunque la tasa de crecimiento se esté desacelerando

La población mundial sigue en aumento, aunque la tasa de crecimiento se esté desacelerando / Shutterstock

"Esto significa que añadir más personas ya no se traduce en un crecimiento más rápido. Al analizar esta fase, descubrimos que es probable que la población mundial alcance su punto máximo entre 11.700 y 12.400 millones de personas a finales de la década de 2060 o principios de la de 2070, si se mantienen las tendencias actuales", explica Bradshaw.

El autor principal del estudio afirma que este límite superior es peligroso y se podrá llegar a él porque las sociedades humanas han dependido de los combustibles fósiles y han agotado los recursos naturales más rápido de lo que la naturaleza puede reponerlos.

2.500 millones, en vez de 12.000, como cifra sostenible

"La población verdaderamente sostenible es mucho menor que esa y se acerca más a la que el mundo podía soportar a mediados del siglo XX. Nuestros cálculos muestran una población mundial sostenible cercana a los 2.500 millones de personas si todos vivieran dentro de los límites ecológicos y con un nivel de vida cómodo y económicamente seguro", concluye.

Los investigadores afirman que la enorme brecha entre esa cifra sostenible y la población actual de 8.300 millones de personas pone de manifiesto la magnitud del sobreconsumo global.

Argumentan que este exceso ha permanecido oculto durante décadas, debido a la fuerte dependencia de los combustibles fósiles, que impulsaron la producción de alimentos, el suministro de energía y la industria, pero también aceleraron el cambio climático y la contaminación.

La dependencia del petróleo ha permitido escalar la población a límites insostenibles

La dependencia del petróleo ha permitido escalar la población a límites insostenibles / Shutterstock

El estudio muestra una fuerte relación entre el aumento de la población y el alza de las temperaturas globales, una mayor huella ecológica y mayores emisiones de carbono durante la fase negativa.

Presiones acumuladas sobre las personas y el planeta

Bradshaw afirma que esta situación de aumento poblacional y de los niveles de consumo intensifican conjuntamente el estrés ambiental. «El rumbo actual de la humanidad llevará a las sociedades a crisis más profundas a menos que realicemos cambios drásticos», afirma.

«Los sistemas de soporte vital del planeta ya están bajo presión y, sin cambios rápidos en el uso de la energía, la tierra y los alimentos, miles de millones de personas se enfrentarán a una creciente inestabilidad. Nuestro estudio demuestra que estos límites no son teóricos, sino que se están manifestando ahora mismo».

Menos población, menos impactos

«Poblaciones más pequeñas con menor consumo generan mejores resultados tanto para las personas como para el planeta», declara. «El tiempo para actuar se agota, pero aún es posible lograr un cambio significativo si las naciones colaboran».

El equipo espera que estos hallazgos animen a gobiernos, organizaciones y comunidades a planificar a largo plazo, reconocer los límites ambientales de la Tierra y centrarse en estrategias que reduzcan el consumo, estabilicen la población y protejan los sistemas naturales. «Las decisiones que tomemos en las próximas décadas determinarán el bienestar de las futuras generaciones y la resiliencia del mundo natural que sustenta toda la vida», concluye Bradshaw.

Tracking Pixel Contents