Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Calentamiento global

Aumentan los ríos del Ártico que se vuelven de color naranja: ¿Cuál es el motivo?

Alaska está viendo cómo cientos de sus cauces fluviales se ‘oxidan’ y ven alteradas sus aguas

Los ríos de Alaska se están volviendo de color naranja

Los ríos de Alaska se están volviendo de color naranja / Agencias

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

Los ríos de Alaska están volviéndose de color naranja. Empezó ocurriendo en algún caso aislado, lo que representó una simpática curiosidad. Pero el fenómeno está extendiéndose. Lo que antes eran ríos cristalinos y transparentes se están transformando en turbios y de un color del ladrillo o del óxido, tirando a naranja.

Lo más curioso es que esto no se produce en zonas donde hay fábricas o grandes industrias que puedan hacer sospechar de agentes contaminantes, sino que es algo que se observa en parajes vírgenes, sin presencia humana apenas.

La cordillera Brooks, un paraje de gran belleza, está llenándose de ríos, arroyos y torrentes de color naranja. Pero, poco a poco, estas aguas extrañas están propagándose cada vez más. Incluso puede verse en imágenes tomadas desde el espacio.

Un río en Alaska de color naranja

Un río en Alaska de color naranja / Agencias

Los científicos identificaron inicialmente 75 cursos de agua transformados recientemente con este aspecto “oxidado”, pero posteriormente esta cifra se ha elevado ya a 200 ríos y torrentes en esta zona del Ártico.

¿Cuál es la causa?

¿Qué está sucediendo? ¿Cuál es la causa de esta situación? La respuesta, efectivamente, no radica en contaminación de origen humano de ningún tipo. Se trata de un efecto más del cambio climático.

Con el calentamiento del Ártico, el permafrost (suelo congelado de forma permanente) se está derritiendo. Al hacerlo, deja expuestos al aire minerales que antes estaban atrapados en el hielo.

Esa exposición activa reacciones químicas que liberan hierro (el color naranja), además de otros metales y compuestos que pueden volver el agua más ácida.

El derretimiento del permafrost libera metales antes atrapados en el hielo

El derretimiento del permafrost libera metales antes atrapados en el hielo / Agencias

La explicación ofrecida por los expertos alude a la pirita, un mineral con hierro y azufre que, al oxidarse, puede generar ácido y liberar metales. Todo ello va a parar a los ríos, que, además, ven alterada su composición química.

Y es que, efectivamente, el impacto potencial va más allá del color. Los cambios en acidez y los metales disueltos pueden afectar la vida acuática y, por extensión, a las poblaciones humanas que dependen de estos ríos.

De hecho, el misterio de los “ríos naranjas sin fábricas” ha terminado teniendo una explicación menos tranquilizadora que si hubiera un culpable industrial. Es la modificación del clima planetaria lo que está causando esta situación. Algo que, por cierto, tiene una solución mucho más complicada y costosa que el cierre de una fábrica contaminante.

Tracking Pixel Contents