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Consumo y medio ambiente

Una investigación desvela la muerte de millones de peces envenenados o asfixiados en piscifactorías

Los hechos han ocurrido en los últimos años en varias instalaciones del Reino Unido y se han mantenido en secreto

La denuncia desvela las condiciones de producción de salmones en algunas piscifactorías

La denuncia desvela las condiciones de producción de salmones en algunas piscifactorías / Agencias

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Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

Millones de peces, sobre todo salmones y truchas, todos ellos destinados a consumo humano, han muerto en los últimos años por envenenamientos y asfixia accidentales en varias piscifactorías del Reino Unido. Estos hechos, pese a su gravedad, se mantuvieron en secreto por parte de la Agencia de Sanidad Animal y Vegetal (dependiente del gobierno británico) hasta que la Oficina del Comisionado de Información obligó a hacer públicos los informes.

Una investigación del diario británico 'The Guardian' desvela cómo de opaca e intranquilizadora es la producción de peces de piscifactoría en los casos analizados, todos ellos en Escocia.

El primero de los casos desvelados se refiere a la muerte de 100.000 salmones asfixiados en una piscifactoría operada por la empresa Mowi, la mayor productora de este pescado en Escocia, en 2021. El hecho se produjo cuando un trabajador dejó a los peces sin supervisión y se les cortó el suministro de oxígeno.

En otro incidente ocurrido en la misma empresa el mismo mes, la acumulación de sulfuro de hidrógeno causó la muerte de más de un millón de peces en 10 horas.

Imagen de una piscifactoría

Imagen de una piscifactoría / Getty

A pesar de todo ello, la Agencia de Sanidad Animal y Vegetal (APHA, en inglés) no tomó ninguna medida sancionadora ni en un caso ni en otro, según The Guardian.

Al año siguiente, en 2022, una piscifactoría operada por Bakkafrost, 600.000 peces murieron por acumulación de sulfuro de hidrógeno, hecho que se repitió meses después, causando entonces la muerte de otros 1,5 millones de ejemplares de salmón. Tampoco en este caso, la agencia estatal supervisora adoptó medida coercitiva alguna.

No terminan aquí los casos, porque en 2023, en una piscifactoría de truchas, 70.000 peces murieron, y otros 7.800 que sobrevivieron acabaron siendo sacrificados por considerarse “económicamente inviables”, relata el diario.

La agencia supervisora oficial ocultó los datos

La agencia estatal APHA se había negado a publicar los informes de inspección que detallan todas estas muertes masivas, alegando que causarían un “perjuicio significativo” a las empresas y a su reputación. Fue por la intervención de otro organismo público, la Oficina del Comisionado de Información (ICO) como se obligó a la APHA a darlos a conocer.

Entidades animalistas como Animal Equality UK han declarado que “las corporaciones infligen sufrimiento a los animales, muestran pocos remordimientos y los organismos pagados por los contribuyentes para exigirles responsabilidades hacen la vista gorda”.

Los salmones de piscifactoría suelen ser sordos por la forma de cría

Los salmones de piscifactoría suelen ser sordos por la forma de cría / Agencias

Esta entidad grabó vídeos en piscifactorías escocesas que muestran salmones ciegos, sin nariz, con heridas abiertas y graves infestaciones de piojos marinos.

Un portavoz de la APHA declaró que la organización está comprometida con la transparencia. «Analizamos cuidadosamente las solicitudes de información caso por caso. Solo se aplican excepciones por motivos de confidencialidad o sensibilidad comercial, cuando la divulgación completa podría impedir que la APHA desempeñe sus funciones de manera efectiva», afirmó.

Por su parte, un portavoz de Salmon Scotland, en nombre de todos los productores mencionados en el reportaje periodístico, declaró: “Las afirmaciones de los activistas suelen sacarse de contexto y ofrecen una imagen engañosa de lo que ocurre en las piscifactorías. Los productores de salmón de Escocia apoyan la transparencia en torno al pescado más popular del Reino Unido. Las piscifactorías operan con estándares de bienestar animal líderes a nivel mundial, respaldados por una estricta regulación, supervisión veterinaria, auditorías e inspecciones periódicas. Las tasas de supervivencia, que el sector publica voluntariamente, se encuentran en máximos históricos”.

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