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Qué pasa si atropellas a un peatón: responsabilidad, daños e indemnización

Unión Alcoyana Seguros analiza cuándo la responsabilidad recae en el conductor, cuándo puede influir la conducta del peatón y quién paga la indemnización

La mayoría de los atropellos se produce en ciudad, sobre todo en grandes núcleos urbanos.

La mayoría de los atropellos se produce en ciudad, sobre todo en grandes núcleos urbanos. / INFORMACIÓN

Miriam Vázquez

Miriam Vázquez

Los peatones son, junto a ciclistas y motoristas, uno de los colectivos más vulnerables de la circulación viaria. Pero dentro de ese grupo hay un perfil especialmente expuesto: el de las personas mayores. Según los datos que manejan las autoridades de tráfico, el 70% de los peatones atropellados tiene más de 65 años, y la incidencia se dispara todavía más a partir de los 75. A ello se suma otro dato especialmente preocupante: el 85% de las víctimas sufre secuelas permanentes.

La mayoría de los atropellos se produce en ciudad, sobre todo en grandes núcleos urbanos. Cruces, intersecciones, semáforos y maniobras de marcha atrás concentran buena parte de estos siniestros. En muchos casos, detrás del accidente hay un mismo factor: el despiste. A veces es del conductor. Otras, del peatón. Y en no pocas ocasiones, de ambos.

Con este escenario, tras comprobar que las personas involucradas están bien, hay una pregunta que muchos conductores se hacen cuando se ven implicados en un atropello: ¿de quién es la culpa? Y justo después surge otra igual de importante: ¿quién se hace cargo de la indemnización y de los daños?

Quién tiene la culpa en un atropello

Determinar la responsabilidad en un atropello no siempre es sencillo. Aunque el conductor tiene un deber especial de precaución, no todos los accidentes se resuelven de la misma manera. Todo depende de cómo ocurrió el siniestro, de dónde cruzaba el peatón y de si hubo imprudencia por alguna de las partes.

Lo que sí está claro es que quien conduce un vehículo debe extremar la atención. No solo porque circula con una máquina potencialmente peligrosa, sino porque en ciudad cualquier segundo de distracción puede acabar en un impacto grave. Aun así, puede haber distintos supuestos.

Atropello en un paso de cebra

Es la situación más clara de todas. En un paso de peatones, la prioridad corresponde al peatón. El conductor debe reducir la velocidad, estar atento y detenerse cuando sea necesario. Si además existe semáforo, será la señal luminosa la que marque quién puede pasar.

Cuando un peatón es atropellado en un paso de cebra, lo habitual es que la responsabilidad recaiga sobre el conductor. En ese caso, la víctima tiene derecho a reclamar la indemnización correspondiente por las lesiones sufridas, las secuelas y otros perjuicios derivados del accidente.

Esa indemnización la paga, por regla general, el seguro del vehículo. Ahora bien, hay excepciones importantes. Si el conductor circulaba sin permiso de conducir o dio positivo en alcohol o drogas, la aseguradora puede abonar primero a la víctima, pero después reclamarle al propio conductor el importe pagado.

Qué pasa si el peatón cruza fuera del paso habilitado

Cuando el atropello ocurre fuera de un paso de cebra, la situación cambia y se vuelve más compleja. A priori, si el peatón cruza por un lugar indebido, puede entenderse que ha actuado de forma incorrecta y que parte de la responsabilidad es suya.

Sin embargo, no siempre queda exonerado el conductor. Hay casos en los que, aunque el peatón no cruzara por el lugar adecuado, el conductor también pudo evitar el atropello. Esto ocurre, por ejemplo, si circulaba demasiado rápido, iba distraído o la vía ofrecía buena visibilidad.

En este tipo de supuestos puede darse una concurrencia de culpas, es decir, una responsabilidad compartida entre peatón y conductor. Cuando sucede, serán las pruebas, el atestado, los testigos y, si hace falta, un juez, quienes determinen el grado de responsabilidad de cada uno.

Según los datos, el 70% de los peatones atropellados tiene más de 65 años.

Según los datos, el 70% de los peatones atropellados tiene más de 65 años. / INFORMACIÓN

El caso del peatón imprudente

Existe un supuesto especialmente relevante: el del peatón imprudente. Se considera así a quien invade la calzada de forma repentina y hace imposible que el conductor pueda reaccionar a tiempo.

Si se demuestra que el peatón irrumpió en la vía sin margen material para frenar o esquivarlo, puede perder el derecho a ser indemnizado. Incluso, en determinados casos, el conductor podría reclamar los daños materiales sufridos en el vehículo.

Víctima dolosa: el fraude del peatón que busca el atropello

Aunque no es lo habitual, también existen los casos de víctima dolosa, una figura que se da cuando el peatón provoca o simula deliberadamente el atropello para cobrar una indemnización.

Estamos ante un supuesto de fraude al seguro. Un ejemplo sería el de una persona que espera junto a un paso de peatones y se lanza sobre el vehículo para fingir el impacto.

Quién paga la indemnización y los daños tras atropellar a un peatón

La respuesta más habitual es clara: el seguro del coche será quien asuma la indemnización cuando la culpa sea del conductor, ya sea total o parcial. Si la responsabilidad recae por completo en el peatón, no tendrá derecho a cobrar. Y si existe concurrencia de culpas, la cuantía podrá reducirse.

Además, muchas pólizas incluyen defensa jurídica, una cobertura especialmente útil en accidentes donde la responsabilidad no está del todo clara. Contar con el respaldo de una compañía como Unión Alcoyana Seguros puede ser clave en estos casos, tanto para gestionar la tramitación del siniestro como para recibir orientación sobre la cobertura y los pasos que deben darse tras el accidente.

La mejor forma de evitar un atropello sigue siendo la más simple: bajar la velocidad, anticiparse y conducir con máxima atención.

La mejor forma de evitar un atropello sigue siendo la más simple: bajar la velocidad, anticiparse y conducir con máxima atención. / INFORMACIÓN

Qué hacer si has atropellado a un peatón

Más allá de la culpa, hay una prioridad inmediata: auxiliar a la víctima, avisar a emergencias y no abandonar el lugar del accidente. Después, conviene recopilar toda la información posible, identificar testigos y comunicar lo ocurrido al seguro cuanto antes.

Ante una situación así, resulta fundamental contar con una aseguradora que ofrezca acompañamiento y claridad durante todo el proceso. En ese sentido, Unión Alcoyana Seguros recuerda la importancia de revisar las coberturas contratadas, actuar con rapidez tras el accidente y dejarse asesorar para afrontar correctamente la reclamación o la defensa.

La prevención sigue siendo la mejor respuesta

Los datos dejan claro que los peatones, y en especial las personas mayores, siguen siendo una de las grandes víctimas de la siniestralidad urbana. Por eso, la mejor forma de evitar un atropello sigue siendo la más simple: bajar la velocidad, anticiparse y conducir con máxima atención.

Y si el accidente ya ha ocurrido, lo esencial es analizar bien las circunstancias para determinar de quién es la culpa y quién debe hacerse cargo de la indemnización y de los daños. Tener cerca el apoyo de profesionales y de compañías como Unión Alcoyana Seguros puede marcar la diferencia a la hora de gestionar una situación tan delicada.

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