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El órgano depende de Hacienda

El Gobierno decidirá sobre el paso de Redondo a los medios

La Oficina de Conflictos de Intereses no había autorizado, al menos hasta el 4 de octubre, el fichaje del exjefe de Gabinete de Sánchez al Grupo Godó

Iván Redondo en 'Lo de Évole'.

Iván Redondo, exdirector de Gabinete del presidente del Gobierno, tiene una salida profesional a la vista, su incorporación al Grupo Godó, editor del diario 'La Vanguardia', como columnista y como consejero en Madrid. Pero antes debe recibir el visto bueno de la Oficina de Conflictos de Intereses, que depende del Ministerio de Hacienda y Función Pública, en manos de María Jesús Montero. Este órgano habrá de decidir si su fichaje vulnera o no la ley, y según indican fuentes del Ejecutivo, actuará de manera "independiente". Es decir, que no habrá indicación alguna de la Moncloa, ni para que se facilite el tránsito del extodopoderoso gurú de Pedro Sánchez ni para lo contrario, para que se le obstaculice.

El consultor político adelantó en 'Lo de Évole' (La Sexta) que en breve analizará todos los lunes la actualidad política nacional e internacional en una nueva sección en el diario catalán, 'The Situation Room', y que también se sentaría en el consejo asesor de la presidencia del Grupo Godó en Madrid, órgano constituido hace tres años. Pero, como alto cargo del Gobierno que ha sido durante tres años —el director de Gabinete del presidente tiene rango de secretario de Estado—, y durante un periodo de dos años tras el cese, para prestar servicios en entidades privadas ha de solicitar y obtener la autorización de compatibilidad por parte de la Oficina de Conflictos de Intereses. Redondo aún no lo tiene, según consta en el Portal de Transparencia del Gobierno, actualizado por última vez el pasado 4 de octubre.

El procedimiento lo prescribe la ley 3/2015, reguladora del ejercicio del alto cargo de la Administración General del Estado, que en su artículo 15 señala que los altos cargos, en los dos años siguientes a su destitución, no podrán trabajar para empresas "que hayan resultado afectadas por decisiones en las que hayan participado". ¿Qué se entiende por "participar" en la adopción de una decisión que toca a una entidad? Cuando suscriba un informe preceptivo, una resolución administrativa o un "acto equivalente" en relación con esa empresa o bien cuando hubiera intervenido, mediante su voto o con la presentación de una propuesta, en sesiones de órganos colegiados en las que se hubiera tomado la decisión que afecte a esa sociedad.

Si la Oficina de Conflictos de Intereses (integrada en la Secretaría de Estado de Función Pública, dependiente a su vez de la ministra Montero) estima que la actividad privada que quiere desempeñar el ex alto cargo vulnera la ley, se lo comunica al interesado y a la entidad, que pueden formular alegaciones. ¿Qué tiempos se manejan? La norma de 2015 apunta que "en el plazo de un mes" desde la solicitud de compatibilidad la Oficina se deberá pronunciar. El último secretario de Estado de Comunicación de José María Aznar, Alfredo Timermans, fue investigado por su marcha a Telefónica, aunque después se cerró el expediente.

Por lo pronto, hay exmiembros del Gabinete de Sánchez, apeados del poder con la remodelación acometida en julio, que cuentan con el visto bueno de la Oficina de Conflictos de Intereses. Pablo Iglesias, exvicepresidente segundo, ya ha sido autorizado en las últimas semanas para colaborar con la SER y RAC1 y los periódicos 'Gara', 'Ara' y 'Ctxt'. La exvicepresidenta Carmen Calvo también recibió el 'ok' el 1 de octubre para participar en la tertulia de la SER con Iglesias y el exministro José Manuel García-Margallo. El exsecretario de Estado de Comunicación Miguel Ángel Oliver ha podido reingresar en la empresa de la que salió rumbo a la Moncloa: Mediaset. Tuvo luz verde a su vuelta el 29 de julio, y fue destituido el día 21.

Flor Laguna, al frente de la Oficina

Otros exintegrantes del Ejecutivo de Sánchez pidieron, en cambio, cobrar una cesantía, incompatible con cualquier otra retribución derivada de actividades públicas o privadas y a la que pueden renunciar en cualquier momento. La pensión indemnizatoria es equivalente al 80% de su salario anual y pueden percibirla, como máximo, los dos años siguientes al cese. La compensación se abona mensualmente. A Redondo le corresponderían 6.910,89 euros al mes, pero aún no ha percibido nada, según consta en el Portal de la Transparencia del Gobierno, a fecha 7 de septiembre de 2021, la última disponible. Tampoco han percibido ni un euro los exministros Pedro Duque, Arancha González Laya e Isabel Celaá, y les tocaría cobrar 4.990,54 €. El entorno de Redondo, contactado por este diario, respondió con el silencio.

Desde el Gobierno se insiste en que el trámite es puramente administrativo, y que la decisión sobre el futuro de Redondo recae en Flor Laguna, nombrada directora de la Oficina de Conflictos de Intereses en septiembre de 2018, aunque desde 2007 ya estaba al frente del órgano, con rango de subdirección general. No se actuará "por venganza", señalan las mismas fuentes. Y eso que la tensión con la Moncloa se ha elevado en las últimas horas.

El exjefe de Gabinete de Sánchez concedió su primera entrevista a Jordi Évole en La Sexta, en la que se reivindicó, endosó la culpa del declive electoral al PSOE e insistió en que fue él quien pidió marcharse y que el presidente le ofreció ser ministro hasta en tres ocasiones. Aquel programa causó estupor, "bochorno", en las filas socialistas y en el Ejecutivo, por sus "mentiras" o, como poco, "medias verdades". La lectura generalizada fue que no salió bien parado. Pero este miércoles, en 'Espejo público' (Antena 3), fue mucho más allá.

Para él, dijo, Sánchez es ya "pasado". No estará desde fuera "susurrando a nadie" porque se tomará al menos un año sabático. "Lo que pasa en un vestuario se queda en un vestuario" y "debe ser así", aseguró en la entrevista, recogida por Europa Press. Redondo contó que comunicó al presidente que quería abandonar el Gobierno el 5 de mayo, al día siguiente de las elecciones madrileñas que ganó Isabel Díaz Ayuso.

Añadió que su salida se pudo producir en dos momentos anteriores porque no se sintió "aceptado", "querido" ni "escuchado" a pesar de haberlo "dado todo" y "ganado todo". Reiteró que no fue informado de la moción de censura en Murcia por el PSOE, por lo que concluyó que debía "cerrar una etapa". Sin embargo, la versión de Ferraz y del Gobierno es muy distinta: subrayan que él sí participó en la cocina de aquella operación, igual que lideró la campaña de los socialistas madrileños, de la que se fue separando según se confirmaban los malos pronósticos. En la cúpula socialista le afean su obsesión por apuntarse los éxitos (como la campaña catalana) y desligarse de los errores.

¿Adelanto electoral?

También Redondo dio un paso más lejos en su valoración de Yolanda Díaz. Ante Évole sostuvo que si se presenta a través de una plataforma, puede mejorar "mucho" los resultados de Unidas Podemos. Este miércoles, en 'Espejo público', recalcó que ella puede ser presidenta del Gobierno porque tiene un perfil muy fuerte "más allá de la izquierda" y es la líder favorita de los menores de 45 años, colectivo que supone el 40% de los electores. La "plataforma" que citó en La Sexta debería ser un "movimiento amplio", en el que Podemos debe jugar un papel importante, y que debe dirigirse a un espacio de "10 millones de votos".

El exjefe de Gabinete no descartó que Sánchez, si sufre derrotas en las urnas en Andalucía, Comunidad Valenciana y Castilla y León, tenga que adelantar las generales, aunque ha sido el propio presidente el que hasta ahora ha insistido en que se celebrarán cuando toca, a finales de 2023. "Lo iremos viendo pero también puede ganar todas las elecciones", respondió. Y es que, a su juicio, los acontecimientos políticos producen "resultados políticos".

Redondo también metió un rejonazo a su antiguo jefe en otra cuestión. En concreto, cuando en septiembre se comprometió, en una entrevista, a que el recibo de la luz, cuando acabe 2021, será igual al de 2018. "No se puede comprometer lo que no se puede cumplir", reprochó, para cargar contra el nuevo grupo de colaboradores del líder socialista: "Que el presidente se tenga que posicionar sobre el tema de la luz es algo que el equipo tiene que analizar y evaluar, porque el presidente tiene muchos temas". Por ahora, la Moncloa no piensa responder públicamente a Redondo. Tampoco Ferraz, donde se dicen "Indignados", aunque también se le da por "amortizado". La respuesta oficial ya la dio la portavoz en el Senado, Eva Granados, hace diez días: "Las funciones de los jefes de Gabinete son eso, funciones de los jefes de Gabinete, que se deben regir por la discreción". "Pasando", resumen en el entorno del líder.

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