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Debate de política general

El PSC atribuye la petición de referéndum de Aragonès a la pugna ERC-Junts

La portavoz del grupo, Alícia Romero, ya ha desdeñado públicamente la petición de fijar las bases para un referéndum recordando al independentismo que, pese a ser determinante en el Congreso, recibió un duro correctivo en las urnas

El líder del PSC, Salvador Illa, este martes durante el debate de política general en el Parlament. FERRAN NADEU

Aislar tanto como sea posible las negociaciones de la investidura de un debate concebido, sobre el papel, para fijar el rumbo del Govern en la recta final de la legislatura. El PSC se ciñe a esta consigna para poder exprimir este miércoles en su respuesta al 'president' Pere Aragonès su liderazgo en la oposición y su vocación de ser alternativa pese a que es consciente de que puede apretar pero no ahogar mientras Pedro Sánchez necesite los votos de ERC, además de los de Junts. Si el 'president' redobla ahora las condiciones que pone al PSOE es, a ojos de los socialistas, por su "competencia" con Junts, así que Salvador Illa ni se rasgará las vestiduras por la exigencia de fijar las bases de un referéndum, ni pide ni pedirá elecciones, sino que hurgará en la soledad y la falta de operatividad que atribuye al Govern.

"La investidura es tan relevante y delicada, que estas carreras para apuntarse medallas por la competencia entre espacios y para sacar pecho no va con nosotros", aseguran fuentes del PSC, que ya el año pasado se desmarcó por completo del acuerdo de claridad que abandera Aragonès. Para los socialistas, que ERC publicite el intercambio de documentos sobre la amnistía o encarezca, de momento desde el terreno verbal, su apoyo a Sánchez es más fruto de la gesticulación por su pugna con Junts que de su disposición real a facilitar la continuidad del Gobierno PSOE-Sumar.

La portavoz del grupo, Alícia Romero, ya ha desdeñado públicamente la petición de fijar las bases para un referéndum recordando al independentismo que, pese a ser determinante en el Congreso, recibió un duro correctivo en las urnas. Y en la cúpula de la calle Pallars siguen recetando discreción, "más hacer que decir", a la espera de si, una vez fracase la investidura del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, Sánchez les encarga que intervengan también en la interlocución con el independentismo.

El voto sobre la amnistía

Pero si una cosa buscan evitar también los socialistas en este debate es pisar algún callo que haga que las negociaciones para la investidura se tuerzan, así que el empeño de Illa está en lograr un equilibrio entre el tono severo con el 'president', a quien aspira a desbancar en las próximas elecciones catalanas, y la "mano tendida" que forma parte ya de su 'modus operandi' en el Parlament.

"Tenemos una gran oportunidad y no haremos nada que la haga descarrilar", sostienen. Por eso, en la reunión que los 33 diputados del PSC han mantenido este martes no se ha ni tan solo debatido qué votarán el viernes en las propuestas de resolución que los independentistas tienen previsto presentar para reclamar la amnistía. Hasta que no vean los textos y cómo se recogen sus propuestas no dirán esta boca es mía sobre el asunto.

Los presupuestos de 2024

Habrá también en el discurso del jefe de la oposición alguna referencia a los presupuestos. Tanto a los que se pactaron y que considera que no se están ejecutando al ritmo que sería conveniente como a los que Aragonès ya ha dicho que quiere aprobar para 2024 y que supondrían tener despejado el camino para agotar la legislatura hasta febrero de 2025. No habrá ofrecimiento directo de apoyo -"ya lo pedirán", sostienen-, pero sí se desprenderá su disposición para dialogar, así como algún apunte sobre el "exceso de gasto" que, aseguran, han detectado en alguna 'conselleria' como la de Salut.

A diferencia de hace un año, cuando ERC se negaba a explorar un acuerdo con el partido de Illa para aprobar las cuentas, los socialistas han normalizado su interlocución con el Govern en el ámbito económico y en Palau los incluyen esta vez desde el primer momento entre los posibles socios. Eso sí, los líderes de la oposición ya avisan, de nuevo, que buscarán contrapartidas. En el horizonte están tanto los presupuestos de Barcelona -Jaume Collboni también gobierna en minoría- como los que deberá afrontar Sánchez si es investido.

Por el momento, el PSC buscará en su réplica el contraste con el Govern en el terreno de la gestión y con un presidente de la Generalitat a quien le echan en cara un discurso "poco humilde" teniendo en cuenta sus circunstancias, tanto por la debilidad con la que gobierna un año después tras la salida de Junts del ejecutivo como por la pérdida de un rol clave en el Congreso que ERC busca recuperar a toda costa. Bajo el brazo los socialistas llevarán principalmente propuestas que entren en el terreno de la concreción en el ámbito social y económico frente a un 'president' que consideran que no tiene ningún logro que pueda lucir como buque insignia de su gestión. "Seremos nosotros los que responderemos a las expectativas de los ciudadanos", sostienen.

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