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Guerra en Oriente Medio

El Gobierno gana tiempo con una ronda parlamentaria y esperará a los pasos en la UE para aprobar el plan antiiflación

Los ministerios socialistas quieren conocer con mayor precisión la variación del IPC y coordinar instrumentos de respuesta con Bruselas

Pedro Sánchez comparecerá el 25 de marzo en el Congreso y abre una ronda con los grupos para tratar la postura ante la guerra en Oriente Próximo

La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, junto a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares,  este martes en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros.

La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, junto a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, este martes en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. / José Luis Roca / EPC

Madrid

Moncloa contiene la presión de sus socios para acelerar la aprobación de un escudo social con medidas que mitiguen el impacto de la crisis energética por la guerra de Irán. Con una volatilidad en los mercados que “cambia con cada declaración de [Donald] Trump”, apuntan fuentes del Ejecutivo, la precipitación no sería buena consejera. Fuentes de los ministerios más implicados en la elaboración del paquete deslizan que su pretensión pasa por esperar a la reunión del Consejo Europeo del 19 y 20 de marzo para intentar acompasar los pasos a dar, por lo que enfrían la posibilidad de llevarlas al próximo Consejo de Ministros. Los mecanismos coordinados en la UE serían más efectivos, argumentan las mismas fuentes.

Aunque se da por hecho el golpe económico, en el Ejecutivo también quieren conocer con mayor precisión la escalada inflacionista para ajustar sus medidas, principalmente a nivel fiscal. Se evita poner una cifra sobre la variación del IPC (Índice de Precios de Consumo) en la que se activarían, pero en el Gobierno han situado como referencia desde el primer momento el plan de choque desplegado tras la invasión rusa de Ucrania. Unas medidas que se llevaron al Consejo de Ministros un mes después del inicio de la guerra, cuando la inflación se disparó un 3% en términos intermensuales, empujada como ahora por los precios energéticos.

Para ganar tiempo y tratar de alinear su hoja de ruta con los socios, el Gobierno celebrará en los próximos días una ronda de contactos parlamentarios. Hasta que no se finalicen estos sondeos, no se concretarán las medidas a desplegar. Las reuniones las encabezará el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, como responsable de Relaciones con las Cortes y uno de los principales negociadores del Ejecutivo. Otros ministros se encargarán de extender estas reuniones con los agentes sociales concernidos.

La parte mayoritaria del Gobierno evita comprometerse con la exigencia de Sumar de rescatar algunas de las principales medidas que decayeron al rechazarse en el Congreso la prórroga del último escudo social. Esto es, la moratoria de los desahucios para familias vulnerables sin alternativa habitacional y la ampliación del bono social eléctrico. “Vamos a sacar lo que tenga mayor apoyo”, explican fuentes del Gobierno entendiendo que recuperar estas medidas puede alejar a formaciones como Junts, al haber votado ya en contra junto a PP y Vox.

El grueso de las medidas para combatir la inflación, siempre en función de los acontecimientos, esperarían así al menos dos semanas. Para el 25 marzo se ha fijado la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso donde dará cuenta de la posición del Gobierno ante la guerra en Oriente Medio. La máxima ahora es conocer al detalle los “efectos” de la guerra en la economía para que las medidas sean realmente eficaces.

En Sumar afean la tardanza y reclaman que al menos se prioricen medidas dirigidas a los transportistas por la subida del precio de los carburantes que ya se está dejando sentir. "Animamos al socio de Gobierno a llegar cuanto antes a un acuerdo en torno al escudo social, que vaya mucho más allá", defendía la portavoz de los Comuns-Sumar, Aina Vidal, este martes en rueda de prensa en el Congreso.

“Misión defensiva” en Ormuz

Como con el envío de la fragata Cristóbal Colón en misión defensiva a Chipre, en el Gobierno abren la puerta a participar en otras operaciones de esta índole. “Que puedan garantizar la paz y que garanticen la seguridad de la Unión Europea”, explicaba este martes el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en referencia a la propuesta del francés Emmanuel Macron para proteger el estrecho de Ormuz. Sin embargo, añadía que por el momento no hay ningún tipo de planteamiento oficial ni concreción.

Otras fuentes del Ejecutivo abundan que si finalmente se concreta la misión se “estudiará” y si es de carácter defensivo no tendrán inconveniente en participar. La línea roja que se mantiene firme es rechazar cualquier intervención ofensiva que suponga avivar la guerra en Irán y Oriente Medio.

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