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Fernando Samper, presidente de Forestalia, lo niega todo en un tenso interrogatorio por el caso Koldo que deja pocas respuestas

El presidente del gigante aragonés de las renovables sí reconoce contactos con Sara Aagesen y Santos Cerdán o una relación empresarial con Antxón Alonso, pero insiste en que demostrará ante el juez que no hay delitos vinculados a su empresa

El presidente de Forestalia, Fernando Samper, en una imagen de archivo en el Juzgado de Teruel.

El presidente de Forestalia, Fernando Samper, en una imagen de archivo en el Juzgado de Teruel. / EFE / Antonio García

Sergio H. Valgañón

Zaragoza

Fernando Samper lo niega todo. O no lo responde. El presidente de Forestalia ha comparecido este lunes en la comisión de investigación del Senado por el caso Koldo para dar cuenta del papel de su empresa en la presunta trama de corrupción y mordidas que se investiga por vía política y judicial. Samper se ha desligado de cualquier tipo de trama y ha rechazado responder a todas las cuestiones que están bajo secreto de sumario, como todo aquello que le relaciona con el ex alto cargo del Miteco Eugenio Domínguez. Sí que ha admitido un encuentro con Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, y una relación empresarial con Antxón Alonso. El tenso debate, con un Samper que ha tenido varios encontronazos con algunos de los senadores interrogadores, no ha dejado apenas respuestas novedosas y siquiera ha entrado en el caso de Arapellet.

Porque la convocatoria del empresario aragonés, en teoría, era para saber más sobre "el préstamo", como ha aclarado Samper en varias ocasiones, de algo más de 17 millones de euros para un proyecto de Arapellet. Apenas ha contado con preguntas por parte de los senadores, mientras que Samper se ha preocupado más por aclarar que "no fue una ayuda" y sí un préstamo a devolver. El presidente de Forestalia ha garantizado que explicará todo lo relacionado con Arapellet si esa información es reclamada por la Justicia y se ha mostrado molesto en varias ocasiones por no ser cuestionado por ese asunto y sí por todo lo que rodea desde hace un mes al gigante aragonés de las renovables.

La operación Perserte que investiga presuntos delitos de organización criminal, cohecho y blanqueo en torno a Forestalia ha centrado el intenso interrogatorio, de unas dos horas de duración. El primer vínculo en saltar a escena ha sido el de Eugenio Domínguez, exsubdirector de Evaluación Ambiental. "No voy a decir nada, está bajo secreto y no voy a contestar a esas preguntas", ha respondido Samper, que ha tenido que lanzar la misma contestación en varias ocasiones ante la insistencia de los senadores que iban asumiendo el turno de palabra.

Más explícito ha sido en su relación con Antxon Alonso, socio de Santos Cerdán en la empresa Servinabar. "Lo conozco, pero no lo utilicé", ha contado Samper, que ha vinculado su relación a la presentación de un proyecto energético en Navarra y el País Vasco, por el que habría mantenido con encuentros con representantes de PSOE, EH Bildu y PNV. "Alonso no trabajaba para mí,", ha asegurado Samper, que ha afirmado que "no fue a buscar" al empresario: "No le voy a contestar sobre cómo lo conocí".

Sí ha respondido que Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, "no tuvo nada que ver". En este momento, Samper ha reconocido "una reunión" con los dos propietarios de Servinabar. Empresa con la que ha dicho el presidente de Forestalia no tiene firmado ningún compromiso: "Santos Cerdán no ha hecho ningún negocio conmigo y Servinabar no tiene ninguna relación con nosotros".

A partir de ahí, conocidos por los medios de comunicación y una cita con la actual ministra Sara Aagesen para abordar un asunto "técnico" sobre la instalación de unos aerogeneradores de origen asiático. Samper ha afirmado saber "quien es Marta Gómez Palenque", pero no tiene "ninguna relación con ella". La directora general de Evaluación Ambiental, señalada por varios funcionarios en los interrogatorios de la UCOMA, queda en la misma categoría que Teresa Ribera, con la que Samper no se reunió, según lo que ha dicho este lunes.

Con quien sí mantuvo un encuentro fue con Sara Aagesen, en La Moncloa, donde vio al presidente -Pedro Sánchez- "a través de un cristal". "Toda la conversación fue sobre los aerogeneradores asiáticos, hicieron una auditoría y mandamos toda la información", resumió Samper.

El presidente de Forestalia negó "contactos" con Eugenio Domínguez o con trabajadores de la empresa Tragsatec y aseguró que su firma, o compañías derivadas, presentaban "casi todos los proyectos de forma telemática". "No conozco a nadie y no puedo pagar a nadie que no conozco", ha resumido ante las acusaciones de presuntos pagos ilícitos para favorecer la expansión de Forestalia, algo que estudia la UCOMA en sus informes.

La sesión de conocimientos de Samper terminó con los hermanos Pérez Águeda, Roberto y Eduardo, a los que Samper rechazó calificar de "testaferros", algo que sí hace la Guardia Civil en sus análisis. "Es una relación profesional con personas que tienen una empresa que se dedica a la gestoría", ha rechazado Samper sobre hablar de testaferros. Sí ha dicho que no conoce a Óscar Pérez Águeda, tercero de los hermanos. Fernando Samper está empadronado desde hace un año en un domicilio propiedad de Óscar.

La expansión de Forestalia

Fernando Samper ha aprovechado su primera intervención para explicar cómo creó Forestalia hace algo más de quince años y el crecimiento de la empresa. El responsable de la firma ha evitado entrar en el Clúster del Maestrazgo, el macroparque en Teruel, porque "sin haber declarado ante el juez" no quería hacerlo ante los senadores. "Creánme que tengo muchas ganas de hablar cuando corresponda y estoy dispuesto a hacerlo", ha resumido.

El presidente del gigante aragonés de las renovables ha recordado sus inicios en Grupo Jorge, empresaria familiar y una referencia nacional en el sector del porcino. "Ya en esa etapa aprendimos de renovables y de las primas", ha contado Samper, que ha recordado que las subastas en aquella época, en torno a 2010, había primas asignadas a los megavatios asumidos. Grupo Jorge se quedó con un 30%, unos 100 MW, según los cálculos explicados por el presidente de Forestalia, que ha dicho que abandonó la empresa familiar "por una razón más personal que profesional".

"Lo que tiene valor es el punto de evacuación y es un permiso que da Red Eléctrica, no ningún partido político", ha continuado Samper, que ha reconocido qeu llegó a hipotecar su casa para entrar en el negocio: "Aposté por esto". "Podría haber cogido el 80 o 90% de los puntos de España, pero por situaciones económicas y personales preferí ser un poco prudente", ha afirmado el empresario aragonés, que ha dicho que en 2016, con el modelo del ministro José Manuel Soria (PP), obtuvo "el 60%, en una subasta de modelo, pero pudo ser el 600%". Insistía Samper en "la prudencia".

En un apartado más personal, el presidente de Forestalia ha rechazado los calificativos de "charcutero" que recibió al entrar en el sector renovable, por "no haber mezclado nunca carne". "Sí he sido carnicero, del sector", ha dicho Samper, que ha criticado a los que le tacharon de hacer "el proyecto del listillo" con el nuevo modelo energético, ya sin primas.

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