Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Vox adopta un perfil bajo en la expulsión de su diputado del Congreso y espera que la crisis no escale

Tras ser expulsado del hemiciclo, Sánchez García alegó insultos por parte de un diputado de ERC, mientras que en Vox se ha optado por una postura discreta ante el altercado en el Congreso

Expulsan a un diputado de Vox por encararse con el vicepresidente del Congreso: "No lo puedes consentir"

Lucía Feijoo Viera

Madrid

El diputado de Vox por Alicante José María Sánchez García no apareció este miércoles por el Congreso de los Diputados. Al hemiciclo no podía entrar, en el día que concluía el pleno semanal, tras ser expulsado en la sesión del martes por el vicepresidente primero de la Cámara Baja, el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, quien previamente y como es preceptivo le había llamado al orden hasta tres veces tras encaramarse el parlamentario a la Mesa, donde se ubica la tribuna de oradores, en medio del debate de una Proposición no de Ley (PNL) del PSOE sobre la quema de libros en la Guerra Civil.

Todo porque, como explicó el propio Sánchez García en declaraciones a los medios tras el incidente, el diputado de ERC Jordi Salvador le había insultado, tildándole incluso de "asesino", tras un rifirrafe entre ambos desde los escaños, paralelo al debate parlamentario en sí, en el que el diputado de Vox le espetó en tono acusatorio que la formación republicana también habría participado de la quema de libros durante el conflicto de los años treinta.

El parlamentario de la formación que lidera Santiago Abascal, quien no estaba presente en el momento del incidente, tuvo ocasión de charlar después con la presidenta del Parlamento, Francina Armengol, en el despacho de la tercera autoridad del Estado, donde le trasladó sus quejas por la actitud del diputado independentista. Ambos discutieron sobre lo ocurrido en un clima de cordialidad, el habitual entre ambos en privado, en una conversación en la que hubo reproches y alusiones cruzadas. Armengol le culpó de polarizar con sus intervenciones y el diputado de la extrema derecha le reprochó las invectivas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Abascal en otros plenos, en el último de los cuales llegó a acusarle de haberse quedado más de dos millones y medios de euros destinados a Disenso, la fundación de Vox.

El 'malo de la película'

Fue la misma tarde del incidente cuando los máximos responsables del grupo de Vox, tanto la portavoz Pepa Millán en un momento dado, como luego el secretario general, José María Figaredo, y el portavoz adjunto, Carlos Hernández Quero, así como algunos responsables del departamento de prensa, hablaron con el diputado. La conversación no fue en tono de reproche ni nada parecido (Sánchez García, un hombre de amplio currículum como jurista, es uno de los diputados más respetados y queridos de su grupo) pero sí le hicieron saber que el incidente no había gustado, que podría ser contraproducente y que incluso él podía haber quedado como el 'malo de la película'.

El parlamentario por Alicante, sin dejar de recordar el origen del incidente, que a su juicio fue el insulto del diputado de ERC, admitió que las consecuencias de lo ocurrido podían ser perjudiciales para el partido, y aceptó explicar lo ocurrido en las mencionadas declaraciones a la prensa. También pudo hablar brevemente, aunque solo por vía de mensajes, con Abascal.

En Vox, en definitiva, en una semana complicada por varios frentes, desde la derrota de Viktor Orbán en las elecciones del domingo en Hungría hasta la negociación con el PP en Extremadura y Aragón, ha adoptado un perfil bajo sobre el incidente de marras. Abascal ni lo mencionó en las redes sociales, campo habitual de su batalla de confrontación con el PSOE. Curiosamente, en medio de la crisis interna Sánchez García parece ser de los pocos que pueden suscitar consenso entre los críticos y los partidarios de la cúpula del partido. Uno de los primeros, el ex diputado y antiguo portavoz de Sanidad, Juan Luis Steegman, no tardo en salir en su defensa, como también lo hicieron algunos de los actuales miembros del grupo parlamentario.

Sánchez García ni siquiera pasó por las oficinas de su grupo ni por su despacho al día siguiente de ser el centro de todas las miradas. Pero en principio volverá a su actividad ordinaria de diputado en el pleno de la semana que viene.

23 F

El incidente era lo más comentado en los pasillos y el vicepresidente primero del Congreso uno de los más buscados. Alfonso Rodríguez y Gómez de Celis aseguró que temió ser "agredido" por el diputado de Vox . "Desgraciadamente, nos viene a la cabeza la subida al estrado, mucho más dramática, que puso en jaque a la democracia española", ha dicho Gómez de Celis, recordando el golpe de Estado de Antonio Tejero, una comparación usada por otros parlamentarios.

"No escuchaba muy bien al diputado. Lo que pensaba era por donde me iba a terminar agrediendo físicamente. Sí tenía claro que en todo momento iba a mantener la calma e iba a disponer que se fuera y se marchara del hemiciclo", explicó el sevillano.

Es el propio Gómez de Celis quién anunció que la Mesa estudiará otras posibles sanciones y así lo confirman otras fuentes parlamentarias. El reglamento del Congreso, en su artículo 106, plantea que a todo aquel que promueva "desorden grave con su conducta de obra o de palabra" podrá ser suspendido en su condición de diputado por un plazo de "hasta un mes".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents