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JUICIO KITCHEN

Bárcenas confirma que encargó a un preso destruir las grabaciones a "MR, que es Mariano Rajoy"

El extesorero del PP ha afirmado que el PP le envió un abogado para amenazarle con la prisión de su esposa

Bárcenas confirma que encargó a un preso destruir las grabaciones a "MR, que es Mariano Rajoy"

Sara Fernández García / PI STUDIO

MADRID

El extesorero del PP Luis Bárcenas ha confirmado en el juicio de Kitchen que ordenó a un preso de Soto del Real, la cárcel madrileña en la que en 2013 estuvo en prisión preventiva, que destruyera la grabación a "MR, que es Mariano Rajoy", que guardaba en una nube de almacenamiento. Pese a sus declaraciones en instrucción y los juicios que lleva a la espalda, esta ha sido la forma más directa que ha utilizado para identifivar al expresidente del Gobierno en un asunto relacionado con la contabilidad en 'b' del partido. El testigo ha completado diciendo que pidió a su esposa, Rosalía Iglesias, que entregara 4.500 euros a su chófer, Sergio Ríos, para que a su vez pagara al preso con el que había acordado el borrado de los audios que guardaba en la nube.

No obstante, cuando le llegó el turno a Rosaía Iglesias, ha dicho no recordarlo, lo que ha achacado a lo mal que lo pasó durante el tiempo que él estuvo en prisión provisional. En instrucción llegó a decir que no disponía de ese dinero, idea en la que este lunes había incidido al indicar que no suficiente para pagar unaa alarma. "Yo estoy declarando aquí como víctima. En esos 19 años hice cosas que para mí eran totalmente nuevas. Si mi marido me dijo que le diese [dinero a Ríos], pues se lo pediría a alguien y se lo di, pero no me acuerdo. Es el periodo más gramático para mí y de mi cabeza se me han borrado muchísimas cosas. Me ha pasado de estar con gente y no recordarlo", ha añadido Iglesias.

Bárcenas por la mañana había explicado que guardaba tres grabaciones, una a sí mismo "en la que explicaba la contabilidad extracontable del partido, una cortita con Rajoy y una también corta, pero un poco más extensa, con Arenas", en referencia al que fue secretario general del PP y hoy senador, Javier Arenas. Bárcenas ha destacado que la grabación con el expresidente del Gobierno es del momento en que le llevó una fotocopia con el resumen del dinero de lo que él denomina "contabilidad extracontable", en la que se oye al que entonces también era presidente del PP girar su sillón y destruir el documento.

Precisamente, el comisario José Manuel Villarejo redactó en sus agendas que la Kitchen se ocupó de estas grabaciones. El inspector que investigó la Kitchen Gonzalo Fraga declaró que el comisario jubilado reclamó al que fue chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, que tenían que "darle al tarro" para acceder a estos audios. El extesorero los guardaba en la nube y en un pendrive, que ocultó en el taller de Rosalía Iglesias, del que también desapareció cuando tras salir de prisión fue buscarlo por si le resultaba útil para su defensa en alguno de los procedimientos que aún tenía pendientes.

Luis Bárcenas. Juicio del caso kitchen en la Audiencia Nacional.

Luis Bárcenas. Juicio del caso kitchen en la Audiencia Nacional. / José Luis Roca

"Lo debió hacer"

Este lunes, el extesorero ha indicado que a través de su esposa le dio indicaciones a su entonces chófer para que le diera una cantidad a un experto informático con el que había coincidido en prisión para, como habían acordado, este procediera a borrar las grabaciones que guardaba en la nube, para lo que le facilitó incluso las claves de su correo electrónico. "El encargo lo debió hacer, porque cuando recuperé la libertad en la nube no tenía nada", ha añadido Bárcenas, que en ese momento también comprobó que tampoco conservaba el pendrive que había guardado en el taller de su mujer, de donde fue sustraído, ha llegado a decir. "El origen de las grabaciones es un Iphone y acaban en un único pendrive, que es el que roban en el despacho de mi mujer", ha completado.

Al ser preguntado por el abogado Jesús Mandri, que ejerce la defensa del exministro Jorge Fernández Díaz, sobre las diferentes versiones que ha dado en sus diferentes comparecencias judiciales, en las que ha llegado a negar haber hecho grabaciones, y en concreto en una en la que dijo que el pendrive con las grabaciones a Rajoy y a Arenas se había quedado en la sede del PP, Bárcenas ha insistido en que estaba en su casa y ha justificado que en ese momento diera otra versión, diciendo que los hechos concretos "colisionaban" con su interés "como acusado en el caso de los papeles", en alusión a la caja 'b' de la formación política. En esta causa declaró como investigado por lo que no estaba obligado a decir verdad.

Además, Bárcenas ha resaltado que en el momento en el que negó haber grabado a Rajoy y a Arenas un diario había publicado una información sobre las grabaciones y esto no le interesaba para su defensa. También estaba negociando con el PP, porque había coincidido en prisión con uno de los letrados de la formación política y creía que había posibilidades de llegar a un acuerdo. Sin embargo, tras la condena de su mujer y su encarcelamiento, la relación con el partido "vuelve a deteriorarse", y por eso reconoce los hechos. En prisión también se reunió con el exfiscal y abogado ya fallecido Ignacio Peláez, quien le indicó que todo partía de una documentación falsa y que si se pagaba a tres policías entre 6 y 12 millones de euros lo aclararían. La oferta no se reprodujo, después de que el abogado de Bárcenas, Javier Gómez de Liaño, reprochara a su excompañero la forma en la que había accedido a su cliente.

Anotación de Villareo de 16 de julio de 2013

Anotación de Villareo de 16 de julio de 2013 / EL PERIÓDICO

En otro momento de la declaración, el extesorero ha afirmado que la trama parapolicial accedió a sus mensajes privados: “Todo eso es mío”, ha contestado a preguntas del fiscal César de Rivas Verdes-Montenegro, que le ha mostrado diferentes mensajes interceptados a los integrantes del clan policial liderado por el comisario José Manuel Villarejo. También habrían sido interceptados otros documentos que elaboró desde la cárcel: "Esto es todo Soto, no es anterior a Soto", ha especificado Bárcenas al mostrarle documentos manuscritos que redactó en prisión.

Asimismo, Bárcenas, quien desde marzo del año pasado tiene el tercer grado penitenciario, ha afirmado que su chófer, Sergio Ríos. tenía acceso "permanentemente" a sus teléfonos, porque de hecho cuando iba a alguna reunión dejaba los terminales en el coche, dentro de una bolsa "tipo Faraday", que el propio empleado le había preparado para evitar la geolocalización. También ha señalado que él fue quien trasladó "20 o 25 cajas de documentación" que guardaba en su despacho de la sede del PP en Génova al taller que su esposa, Rosalía Iglesias. El testigo, que ha afirmado que en esas cajas había información sobre campañas electorales -con especificación del origen de los fondos y los pagos-, ha situado el principio de la operación de la que el extesorero fue víctima en el momento en que el PP procedió a destruir los discos duros de sus ordenadores.

"De película"

A medida que el fiscal le exhibía diferentes mensajes y documentos, el testigo ha confirmado que era su letra o la de su mujer o mensajes que había recibido o enviado. Al menos cuatro mensajes enviados a otros tantos periodistas o empresarios de la comunicación, que fueron interceptados por el clan policial, eran suyos. "Es de mi teléfono móvil, creo que era Whatsapp", ha completado. También ha señalado que supo en 2015 por el periodista de El Mundo Esteban Urreiztieta que se había montado un dispositivo especial para espiarle y arrebatarle la documentación que pudiera perjudicar al PP. "Me sorprende mucho y lo pongo en duda. No puede ser que eso lo tuvieran policías o quien sea", ha señalado para después insistir: "Urreiztieta me dice que hay una operación para espiarme y me parece de película que personas que yo suponía que eran serias podían organizar una operación de estas características".

En el transcurso de su declaración Bárcenas ha explicado que la actitud con él de los funcionarios de la prisión de Soto del Real tuvo "un antes y un después" tras declarar en la Audiencia Nacional y reconocer la existencia de una caja 'b' en el seno del PP: "Hasta esa fecha el trato fue correctísimo, pero a partir de ese momento cambió de actitud drásticamente por el tema de los papeles de Bárcenas", ha explicado el extesorero, que definió el trato que recibió como una "falta de vergüenza total y absoluta".

Bárcenas en un momento de su declaración como testigo en el jucio de Kitchen

Bárcenas en un momento de su declaración como testigo en el jucio de Kitchen / EPC

Esa presión para evitar que declarara en el caso Gürtel se consumó también con la visita que ha explicado le hizo en prisión un "abogado enviado desde el PP y autorizado por el Ministerio del Interior", Javier Iglesias, quien le amenazó con que en caso de declarar ante el juez Pablo Ruz en relación con la contabilidad en B que guardaba también ingresaría en prisión su esposa. Bárcenas ha destacado el trato preferencial que tuvo ese encuentro en el que estuvieron en una sala y no en la habitual cabina, en la que siempre le hacían entrar y sospecha le grababan sus visitas.

"Luis, el cabrón"

En cuanto al exministro Jorge Fernández Díaz, el tesorero ha señalado que habló con él al ver que se le identificaba como "Luis, el cabrón", para aclarar que no se trataba de él. Para llegar hasta el ministro, acudió a Rajoy, quien le dijo que con el del Interior, como era su amigo, no habría problema en que le viera, pero con el de Justicia, que entonces era Alberto Ruiz-Gallardón, no podía garantizarle un encuentro.

Durante la declaración de Bárcenas, la presidenta el tribunal, Teresa Palacios, ha tenido que llamar la atención al chófer. "Señor Ríos, está prohibido gesticular" para mostrar aprobación o desacuerdo, le ha indicado.

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