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Fiscalía y violencia sexual

Nevenka Fernández, la denunciante de acoso que da clase a los fiscales con globos, música y alfileres para trasladar el bloqueo de las víctimas

La primera mujer que logró la condena de un político por acoso sexual en España imparte un curso en Fiscalía General sobre cómo abordar el testimonio de personas vulnerables

Nevenka Fernández imparte un taller sobre testimonio de personas vulnerables en la Fiscalía General

Nevenka Fernández imparte un taller sobre testimonio de personas vulnerables en la Fiscalía General / Fiscalía General del Estado

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Cristina Gallardo

Cristina Gallardo

Madrid

"Tienen que pintar líneas de fuga, atravesando todas las capas oscuras hacia el exterior, ese es su trabajo, con su escucha activa y su técnica pueden encontrar una grieta para que esa luz pueda salir". Quien así habla es Nevenka Fernández, la economista que en 2002 logró la primera condena a un político -- el entonces alcalde popular de Ponferrada (León), Ismael Álvarez-- por acoso sexual; y frente a ella se sientan medio centenar de fiscales, la mayoría de ellas mujeres, que acudieron este martes a un curso-taller titulado Abordaje integral del testimonio de las víctimas vulnerables en la sede de la Fiscalía General del Estado.

Los oyentes, entre los que se encontraba la fiscal general, Teresa Peramato, tenían entre sus manos un papel que contenía el relato una supuesta víctima de agresión sobre el que, siguiendo las instrucciones de Nevenka Fernández, debían dibujar un círculo que representaba el daño o la vergüenza, rellenarlo con un color oscuro para plasmar la culpa --que "es una mancha pegajosa"-- y sobre él, el miedo y la hipervigilancia, la capa más dura, pues representa un estado de alerta constante: "Rayen con fuerza, con líneas caóticas", les pidió. A partir de ahí, con rotulador de colores metálicos, los fiscales pintaron las líneas de fuga que representaban "la belleza de lo reparado y la verdad, que siempre sobrevive", mientras escuchaban una pieza de Ennio Morricone que ponía música al viaje de la víctima "hacia la luz".

El caso Nevenka marcó un hito en la historia judicial española y muchos años después, con la publicación del libro de Juan José Millás, la serie documental y finalmente la película de Icíar Bollaín en 2024 su historia llegó al gran público. Este martes, su principal protagonista no se ha limitado a contarla una vez más, sino que ha querido poner a los fiscales en el lugar de las víctimas utilizando globos, música, ceras de colores y alfileres para realizar unos sencillos experimentos, dirigidos a que pudieran entender y el miedo y bloqueo que pueden sufrir las mujeres que denuncian acoso o agresiones sexuales cuando son interrogadas en una sede judicial.

Antes de que la sesión diera comienzo, la fiscal general presentó el taller citando a Aristóteles para afirmar que "el valor es la primera de las cualidades humanas". En el caso de Nevenka Fernández afirmó que esta cualidad es "incuestionable" porque la joven concejala -- tenía 26 años cuando denunció-- habló "cuando todo el mundo esperaba que estuviera calladita" y se atrevió a señalar a un superior jerárquico. Sufrió, entre otros, un "daño institucional que no se debería haber producido", subrayó Peramato, además por parte de quien debería haber protegido sus derechos, que era el fiscal.

El fiscal del caso Nevenka

En este caso, y este martes lo lamentaban todos los presentes, el fiscal José Luis García Ancos sometió a Fernández a un interrogatorio muy violento cuestionando su denuncia: "¡Usted no es la empleada de Hipercor que le tocan el trasero y tiene que aguantarse porque es el pan de sus hijos!", le llegó a decir. "La violencia institucional existe cuando no se da una respuesta ni un tratamiento adecuado a las víctimas", subrayó Peramato.

No se trata de la primera vez que Nevenka Fernández acude a la Fiscalía General, ya lo hizo con motivo del estreno de la película, que se proyectó en esta sede con asistencia de la protagonista y la directora, también con el apoyo del entonces fiscal general Álvaro García Ortiz (que hoy estuvo presente), y hace unos meses también compartió su experiencia con fiscales que acababan de concluir su formación.

Globos explotados

Este martes, ante profesionales más veteranos, ha optado por una experiencia práctica. Como primer ejercicio les repartió unos globos de colores que debían inflar sin llegar cerrarlos con un nudo, para después leer en alto sin soltarlos determinados términos jurídicos que se iban proyectando en una gran pantalla, y cumpliendo determinadas órdenes: levantarse si la palabra aparecía en rojo y subir en alto en globo si aparecía en verde. Más tarde, les apagó la luz, los fiscales se colocaron el globo en el pecho y en regazo y, mientras escuchaban una música de terror con los ojos cerrados, Nevenka Fernández paseó entre ellos con un alfiler: nadie sabía si su globo acabaría siendo pinchado.

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Nevenka Fernández imparte un taller a fiscales / Fiscalía General del Estado

Con todas estas experiencias se trataba de explicar a los fiscales la situación de bloqueo y la sensación de "ruido" exterior que dificultan su testimonio a las víctimas cuando acuden a testificar con un trauma consecuencia de la agresión sufrida, "qué pasa cuando tu cabeza es un caos y tienes miedo de que te vayan a juzgar, que no van a creerte", les explicó. Los fiscales coinciden en que se pasa más miedo esperando, cuando se acerca el ruido de unos pasos, que con la explosión del globo en sí, y Nevenka Fernández les responde: "El cerebro tiene que concentrarse en muchas cosas a la vez porque una de las consecuencias del trauma es el miedo al entorno, es muy difícil concentrarte en las preguntas que te están haciendo".

Una vez termina la experiencia, la economista -- que tuvo que huir de España tras su denuncia y aún vive en el extranjero-- es reforzada en la mesa por Pilar Sardá, abogada y experta en oratoria procesal, que explica a los fiscales cómo pueden 'leer' lo que le dice una víctima con sus gestos, y no solo sus palabras; y también cómo dirigirse a ella.

"La comunicación no verbal habla de como nos sentimos y lo que pensamos de los demás -les explica Sardá a los fiscales.- Sin trauma, identificamos a una persona convencida que dice la verdad porque tiene una postura abierta, contacto visual constante...Pero cuando hay trauma, secuestro emocional, eso no se da, que eviten la mirada no quiere decir que no estén diciendo la verdad". También les recomienda que apliquen una "escucha activa" (con todo el cuerpo), que hablen despacio, no atosiguen, que se sienten y hablen dirigiéndose de frente a la víctima, que respeten sus tiempos. Nevenka Fernández asiente a estos consejos.

Nevenka Fernández--que en el extranjero pasó a ser Nev, tal era su necesidad de romper con todo-- reconoce que las cosas han cambiado, pues en su caso el fiscal no tenía ningún interés en conocer su verdad, y su interrogatorio durante la instrucción lo recuerda con "insultos horribles" por parte del representante del Ministerio Público, sin que el juez o su propia defensa se atrevieran a decirle nada. "Vuestra obligación es llegar a la verdad", les dijo a los fiscales en varias ocasiones, y para ello es fundamental el interrogatorio a la víctima.

Nevenka Fernández, en 'Nevenka' nueva serie documental de Netflix.

Nevenka Fernández, en una imagen promocional de Netflix. / EP

Para despedirse, Fernández explica que es la segunda vez que viaja sola a España (antes lo hizo a otro acto en Tarragona), pero por recomendación de su pareja en la sala escucha atentamente su terapeuta, el psicoanalista José Antonio Bustos. Afirma "dentro de poco" volverá a Ponferrada (León), porque la han invitado y ahora se siente preparada. "No sé lo que me voy a encontrar allí, pero no me importa, voy a dejar allí de una vez por todas lo que nunca me perteneció, desde la paz y desde la calma, desde ese poder individual que puede cambiar el mundo", afirmó entre aplausos.

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