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Las estimaciones de Predilect

Elecciones en Andalucía: ¿Vuelve la izquierda?

Por primera vez en casi siete años, el bloque progresista no perderá votos en las elecciones andaluzas, rompiendo la tendencia de retrocesos sistemáticos

La secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, saluda al coordinador federal de IU y candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, en un encuentro casual durante una visita a la Feria de Sevilla. A 21 de abril de 2026 en Sevilla (Andalucía, España). En este martes de feria las distintas casetas de entidades, organismos y corporaciones reciben la visita de personalidades políticas e institucionales para compartir, lejos del ruido diario de los micrófonos, el ambiente distendido de la Feria. 21 ABRIL 2026 Eduardo Briones / Europa Press 21/04/2026. Antonio Sanz;Antonio Muñoz;María Jesús Montero;Javier Fernández;María Márquez;Rocía Blanco;Eduardo Briones;

La secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, saluda al coordinador federal de IU y candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, en un encuentro casual durante una visita a la Feria de Sevilla. A 21 de abril de 2026 en Sevilla (Andalucía, España). En este martes de feria las distintas casetas de entidades, organismos y corporaciones reciben la visita de personalidades políticas e institucionales para compartir, lejos del ruido diario de los micrófonos, el ambiente distendido de la Feria. 21 ABRIL 2026 Eduardo Briones / Europa Press 21/04/2026. Antonio Sanz;Antonio Muñoz;María Jesús Montero;Javier Fernández;María Márquez;Rocía Blanco;Eduardo Briones; / Eduardo Briones / Europa Press

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Alberto López

Los titulares del domingo no hablarán del bloque progresista. Hablarán de Juanma Moreno y Vox. Si Moreno revalida la mayoría absoluta o si necesita a los de Santiago Abascal para gobernar. Y, en su caso, si esa mayoría se traduce en una coalición al modo de Aragón y Extremadura o en un gobierno en minoría apoyado puntualmente desde fuera. Toda la atención mediática irá hacia ahí, y es lógico: las elecciones son, sobre todo, una contienda por el poder. Pero, por debajo del titular, hay un dato más discreto que los pronósticos de Predilect llevan semanas señalando, y que tiene una lectura comparada relevante: por primera vez en casi siete años de elecciones en la España no plurinacional, el bloque progresista no perderá votos.

Desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa en 2018, en nueve comunidades sin nacionalismo periférico, el bloque progresista (PSOE y los partidos a su izquierda) ha perdido sistemáticamente entre 6 y 18 puntos respecto a los comicios anteriores. El caso extremo es Extremadura, feudo histórico del PSOE: 54% en 2019, 36% en 2025. Le siguen Aragón (-11), La Rioja (-8), Canarias (-8), Murcia (-8), Baleares (-7), Madrid (-6) y Castilla y León (-6). La izquierda andaluza se dejó ocho puntos en 2022, cuando ya se había dejado 13 en las anteriores. Cada cita electoral autonómica con Sánchez en el poder ha sido una versión distinta del mismo guion: el PSOE retrocede, su izquierda se desfonda, el PP recoge y Vox crece.

Tanto Predilect como la mayoría de encuestas rompen el guion en Andalucía. Su predicción agregada de finales de abril sitúa al bloque progresista andaluz en el 37,9% del voto, frente al 36,4% de 2022. Es una recuperación de apenas un punto y medio, pero, en el contexto del último ciclo, equivale a frenar la hemorragia: la primera elección autonómica del mandato de Sánchez en la que la izquierda no pierde apoyos. La derecha agregada, por su parte, retrocedería un punto: del 59,9% al 58,5%.

¿De dónde viene el crecimiento del bloque progresista? Desde luego, no del PSOE, que volvería a tocar fondo: 23,7% predicho frente al 24,1% de 2022. Una leve bajada que le haría perder hasta dos escaños. Toda la recuperación del bloque viene de su izquierda. Por Andalucía, la marca de IU, Podemos y Sumar, crecería del 7,7% al 8,7% y ganaría un escaño. Adelante Andalucía, la marca anticapitalista-andalucista fundada por Teresa Rodríguez y hoy liderada por José Ignacio García, subiría del 4,6% al 6,2%, según Predilect.

Esto rompe con la tendencia de la mayoría de elecciones anteriores, en las que el espacio a la izquierda del PSOE ha sufrido un fuerte deterioro. En Andalucía, ese espacio consigue recoger parte del voto socialista y crecer a pesar de presentarse divida en dos marcas distintas. Seguramente tenga que ver que son formaciones divididas, pero no enfrentadas. Buena prueba de ello fue su actuación coordinada en los debates electorales, en los que evitaron los desaires y ataques cruzados.

Al mismo tiempo, ambas candidaturas presentan perfiles suficientemente diferenciados. En términos discursivos, una adopta un tono más andalucista, mientras la otra se sitúa en una izquierda más clásica. También existen diferencias demográficas: el electorado de García es más joven que el de Antonio Maíllo (Por Andalucía). Territorialmente, Adelante Andalucía concentra su apoyo especialmente en Sevilla y Cádiz, mientras Por Andalucía se beneficia de un mayor arraigo local en provincias como Córdoba o Málaga.

Si Por Andalucía y Adelante Andalucía obtienen el 8,7% y el 6,2% que Predilect les asigna, juntas alcanzarían el 14,9% del voto. Vox, según la misma fuente, se quedaría en el 14,8%. La izquierda alternativa superaría así, aunque fuera por la mínima, a la ultraderecha. En el ciclo electoral autonómico abierto en 2022, esto constituye una rareza. En Castilla y León, Extremadura, Murcia, Castilla-La Mancha, La Rioja y la propia Aragón de febrero, Vox ha doblado, triplicado o, incluso, cuadruplicado al espacio Sumar/Podemos/IU.

Excepciones reseñables son la Comunidad de Madrid (donde Más Madrid y Podemos obtuvieron un 23% conjunto frente al 7% de Vox) y la Comunitat Valenciana (donde Compromís y Units Podem sumaron un 18% frente al 13% de Vox). El patrón es relativamente claro: la izquierda alternativa resiste mejor el empuje de Vox allí donde existe una marca propia con arraigo territorial y capacidad de construir una identidad política diferenciada.

Si los datos de Predilect aciertan, Andalucía podría estar desplazándose hacia un patrón más parecido al gallego o al vasco. En esos territorios, el bloque progresista resiste, o incluso crece, no porque el PSOE remonte, sino porque fuerzas como Bloque Nacionalista Galego o EH Bildu absorben parte del desgaste socialista y retienen voto dentro del bloque.

A pesar de las obvias diferencias, en Andalucía ese espacio lo ocupan Por Andalucía y Adelante Andalucía. La lógica, sin embargo, puede ser similar: cuando toda la izquierda alternativa se concentra en una sola marca (o en varias demasiado parecidas entre sí), el votante descontento o desmovilizado dispone de menos "puertas de retorno", y el bloque pierde tamaño agregado. Cuando la oferta se reparte entre al menos dos opciones diferenciadas pero no enfrentadas, el espacio parece resistir mejor las turbulencias del partido dominante.

Si el patrón se confirma este domingo, se abrirán varias preguntas de fondo. ¿Es extrapolable este comportamiento a unas elecciones generales? ¿Hasta qué punto la debilidad autonómica del PSOE refleja (o no) el desgaste de Sánchez? ¿Qué estrategia debería seguir la izquierda en unas generales, donde se reparten muchos menos escaños por provincia y la fragmentación se castiga con mucha más dureza? El domingo, mientras se cuentan los escaños de Moreno y se mide la fuerza de Vox, ese dato probablemente circulará por debajo de los grandes titulares. Pero quizá sea el que genere más movimientos en la política nacional a largo plazo.

Alberto López Ortega es politólogo y profesor de la Vrije Universiteit Amsterdam.

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