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Elecciones Andalucía

Otra pelea Feijóo-Sánchez de la que sale fortalecido Abascal

Juanma Moreno pierde la mayoría absoluta y necesitará el apoyo de otro partido para seguir al frente de la Junta de Andalucía mientras la exvicepresidenta Montero ahonda más el suelo histórico del PSOE y cae hasta los 28 parlamentarios

Madrid. 14.07.2025. Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular y Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía

Madrid. 14.07.2025. Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular y Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía / José Luis Roca / EPC

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Madrid

El Partido Popular venció en las elecciones autonómicas en Andalucía y Juanma Moreno se quedó con 53 parlamentarios lejos de la mayoría absoluta (55). Para seguir al frente de la Junta de Andalucía tendrá que pactar. Y Vox, con el que ya pactó para lograr hace ocho años su primer gobierno, ha logrado un parlamentario más (15). Por su parte, el PSOE cava más hondo su suelo histórico hasta los 28 diputados. Mientras a su izquierda, Adelante Andalucía crece hasta los 8 parlamentarios ante un Por Andalucía que se estanca en los 5.

La importancia de estas elecciones en clave nacional venía ya marcado por los candidatos de los principales partidos. Moreno representa un liderazgo en el Partido Popular alejado de la retórica próxima a Vox y una forma de hacer política que recuerda más al Alberto Núñez Feijóo que presidía la Xunta de Galicia que al presidente del PP, alejado de las directrices de Génova. Y Montero es la ‘número dos’ del PSOE y hasta hace nada la ‘número dos’ del Gobierno que preside Pedro Sánchez por lo que también atrae todo castigo, o respaldo, al Ejecutivo central, además de ser el principal exponente de la estrategia del presidente de mandar ministros a los territorios.

Feijóo confiaba en que Andalucía, la comunidad más poblada y la que más escaños aporta en unas elecciones generales, siguiese bajo un gobierno popular y sin depender de Vox, después de que las últimas tres elecciones autonómicas -Extremadura, Aragón y Castilla y León- el PP se ha visto atado a la formación que lidera Santiago Abascal. Aunque Vox se queda lejos del objetivo de superar el 20% de los votos, este partido vuelve a tener la mano de gobierno una comunidad más pese a que solo sumaron más de 76.000 votos más que en 2022.

Moreno basó parte de su campaña en confrontar con Abascal y reclamar el voto para no depender de esta formación y meter en un "lío" a Andalucía, como definía tener que pactar con Vox. Mientras el líder de la formación verde le advertía de que se cobrarían bien el apoyo que puede necesitar para seguir en la Junta. En los últimos días de la campaña, Abascal cargaba contra esa "cabezonería" del presidente andaluz y le recordaba los trágalas por lo que han tenido que pasar Jorge Azcón y María Guardiola para seguir gobernando en Aragón y Extremadura. Y la negociación aun abierta en Castilla y León entre PP y Vox para que Alfonso Fernández Mañueco gobierne en esa comunidad.

"Esperamos desde el Partido Popular que escuchen" que los ciudadanos quieren "prioridad nacional", fue el primer mensaje que se lanzó desde Vox a Moreno para reivindicar el lema que han usado en campaña, tras imponer esta tesis de la prioridad nacional- considerado como línea roja por Moreno- en todos los gobiernos autonómicos de este ciclo electoral autonómico. "El próximo gobierno de Andalucía tendrá mucho más sentido común", fue el segundo mensaje lanzado por el candidato de Vox, Manuel Gavira, dejándole claro las dos premisas que tendrán que negociar el PP con la formación de Abascal si quieren contar con su apoyo para seguir gobernando.

"Lo logramos en Extremadura, en Aragón y en Castilla y León, y ahora en Andalucía, enfatizó Santiago Abascal, tras remarcar el "éxito sin precedente" de su formación y su candidato que, según dijo, ha logrado que el Partido Popular "pierda escaños" en unas elecciones "se ha vuelto a convertir a Vox en decisivo por cuarta vez". En este ciclo electoral el PP se ha había fijado -entre las elecciones adelantadas y las que tocaban- erosionar al Gobierno socialista de Sánchez y ha terminado con mayor dependencia de Vox para seguir e Ejecutivos autonómicos que ya gobernaba.

Al lío

Precisamente, en el PSOE se aferran al "lío" que tendrá que lidiar ahora Moreno para seguir al frente de la Junta de Andalucía para esconder parte de su fracaso electoral. Los socialistas han caído en escaños hasta los 28 parlamentarios. En el PSOE y en el Gobierno se afanan en marcar diferencias entre el ciclo autonómico que ahora concluye y lo que serían unas elecciones generales. Y de ahí que no se espere cambio alguno a nivel nacional de las intenciones de Sánchez en el Gobierno, que mañana se desplaza como presidente del Gobierno a la reunión de la 79ª Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra (Suiza) tras encabezar una reunión de la Ejecutiva federal.

Insisten en el que PSOE en que Andalucía “no es un plebiscito” para Sánchez a la vez que han apelado a los 580.000 andaluces que votaron a las siglas socialistas en las elecciones generales de 2023 pero que, un año antes, en las autonómicas de 2022, se quedaron en casa y se abstuvieron.

No obstante, en las filas del partido que fue hegemónico en Andalucía admiten que para lograr un buen resultado en las futuras elecciones generales- que según insiste Sánchez serán “cuando toquen” en 2027 -necesitan revitalizar el PSOE andaluz. Y tener en cuenta la situación que hay a su izquierda y que "no aspira a ser subalterno" del PSOE, como se reivindicó precisamente el vencedor de la noche, José Ignacio García, candidato de Adalente Andalucía.

Pedro Sánchez, con la candidata socialista, María Jesús Montero, en el mitin de cierre de campaña en Sevilla.

Pedro Sánchez, con la candidata socialista, María Jesús Montero, en el mitin de cierre de campaña en Sevilla. / María José López / Europa Press

El resultado andaluz arroja un escenario poco contemplado en las encuestas que se han ido publicando como tampoco se vaticinaba la alta participación (65%, casi nueve puntos más). Ni el auge de Andelante Andalucía que, al irrumpir con 8 escaños (6 más que hace cuatro años), es un hecho al que también miran en el Partido Popular como uno de los hitos no contemplados en la noche electoral y de los culpables, dicen desde Génova, de que el Partido Popular no haya logrado la mayoría absoluta. Precisamente, el candidato de AA, José Ignacio García, afirmó rotudamente que ellos son los que le han "quitado" la mayoría absoluta al PP.

A su lado, la candidatura de la unidad de las izquierdas Por Andalucía que encabezaba Antonio Maíllo, líder de Izquierda Unida, se ha quedado con los 5 parlamentarios que ya tenía y un resultado del que Podemos parece apartarse al no hacer valoración alguna más allá de un mensaje en redes de la exministra y eurodiputada Irene Montero lamentando que "la derecha sale ganando" y llamando a que "desde la izquierda tenemos mucho trabajo por hacer". Mientras la líder de Sumar en el Ejecutivo central, Yolanda Díaz, está de viaje oficial a China.

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