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CINE DE VERANO (9)

"Verano del 42": primer amor, nostalgia, deseo joven y un estío que queda grabado para siempre

Un clásico delicado y melancólico que retrata como pocos el instante en que la adolescencia descubre que amar también puede doler

Un fotograma de "Verano del 42"

Un fotograma de "Verano del 42" / INFORMACIÓN

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

Verano del 42 es una de esas películas que parecen construidas desde el recuerdo. No mira el verano como una simple estación, sino como ese territorio sentimental donde todo se vive por primera vez: la amistad, el deseo, la vergüenza, la pérdida y el descubrimiento de que crecer también puede doler.

Estrenada en 1971 y dirigida por Robert Mulligan, la película convirtió la memoria de un verano adolescente en una historia delicada, melancólica y profundamente reconocible. Su tono es íntimo, casi como si alguien abriera un álbum familiar y encontrara, entre fotografías descoloridas, el momento exacto en que dejó de ser niño.

Sinopsis sin destripar la historia

Durante el verano de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, el joven Hermie pasa las vacaciones en una isla junto a sus amigos. Entre juegos, bromas y conversaciones torpes sobre el sexo, empieza a fijarse en Dorothy, una mujer joven casada con un soldado que ha partido al frente.

Lo que comienza como una fascinación adolescente se transforma poco a poco en algo más complejo. Hermie descubre una forma de amor marcada por la distancia, la idealización y la tristeza. La guerra queda lejos de la playa, pero su sombra atraviesa toda la película.

Ficha técnica

  • Título original: Summer of ’42
  • Año: 1971
  • Director: Robert Mulligan
  • Guion: Herman Raucher
  • Reparto: Jennifer O’Neill, Gary Grimes, Jerry Houser, Oliver Conant y Katherine Allentuck
  • Música: Michel Legrand
  • Género: drama romántico, coming of age
  • Duración: 103 minutos aproximadamente
  • País: Estados Unidos

Por qué verla

Verano del 42 captura como pocas películas la mezcla de torpeza y emoción del primer deseo. No hay grandes giros ni artificios: su fuerza está en los gestos pequeños, en las miradas, en los silencios y en esa sensación de que un verano puede cambiar para siempre la forma de mirar el mundo.

Los protagonistas de la película "Verano del 42".

Los protagonistas de la película "Verano del 42". / INFORMACIÓN

Robert Mulligan, que ya había dirigido Matar a un ruiseñor, filma la adolescencia con una sensibilidad especial. Sus personajes no son héroes ni figuras idealizadas, sino chicos que intentan entender algo para lo que todavía no tienen palabras.

Un verano atravesado por la guerra

La película transcurre junto al mar, entre bicicletas, playas, casas de madera y tardes largas. Pero no es un verano inocente. La Segunda Guerra Mundial aparece como un rumor constante: los hombres que se marchan, las mujeres que esperan, las noticias que llegan de lejos y la incertidumbre que se instala en la vida cotidiana.

Ese contraste entre la ligereza de las vacaciones y el peso de la historia es una de las claves de la película. Para Hermie, el verano es descubrimiento; para Dorothy, es espera, soledad y miedo.

La música que lo envuelve todo

La banda sonora de Michel Legrand es una parte esencial del recuerdo que deja la película. Su tema principal, elegante y melancólico, acompaña la historia sin subrayarla demasiado. Tiene algo de brisa, de despedida y de emoción contenida.

Esa música ayuda a convertir Verano del 42 en una película de memoria más que de acción. Lo importante no es solo lo que ocurre, sino cómo se recuerda años después.

Una película sobre crecer

Vista hoy, Verano del 42 conserva su poder porque habla de una experiencia universal: ese instante en el que la adolescencia se encuentra con el mundo adulto y descubre que el deseo no siempre llega acompañado de felicidad.

Es una película nostálgica, sí, pero no blanda. Bajo su apariencia luminosa hay pérdida, soledad y una tristeza difícil de olvidar. Un verano junto al mar, un amor imposible y una lección sentimental que permanece mucho después de que terminen las vacaciones.

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