Las almejas son uno de los platos más tradicionales para las cenas y celebraciones de muchas familias. Sin embargo, no hay nada más desagradable que estar comiendo un delicioso plato de almejas a la marinera y encontrarnos con un poco de arena rechinando en nuestros dientes. Y es que para preparar almejas en cualquiera de sus recetas, es fundamental saber cómo limpiar las almejas para que no tengan arena en su interior. La limpieza es esencial en la elaboración de cualquier receta de marisco, pero sobre todo en los moluscos. Por eso hoy te vamos a contar cómo limpiar almejas frescas y congeladas.

Las almejas son moluscos muy típicos en las recetas de Navidad y en arroces y paellas, pero estos bivalvos viven enterrados en fondos marinos y se alimentan por filtración por lo que es muy común encontrar arenilla en su interior. Deshacernos de esta arena puede resultar engorroso si no conocemos cómo hacerlo y esto puede estropear un delicioso plato, así que toma nota de los siguientes trucos para limpiar las almejas:

Limpiar almejas con sal

Este es uno de los trucos más conocidos para limpiar las almejas, para ello necesitarás dos cucharadas de sal gorda y agua fría. El método consiste en poner las almejas en un recipiente con agua fría y sal gorda y dejarlas a remojo durante dos horas, mediante este proceso las almejas soltarán toda la arena que contengan. Para asegurarte de que las almejas quedan limpias es recomendable cambiar el agua y la sal, al menos, dos veces.

Limpiar almejas con agua con gas

Utilizar agua con gas para limpiar las almejas es otro de los trucos más populares. Este método es muy parecido al anterior y consiste en dejar reposar las almejas en un recipiente con agua con gas hasta que suelten toda la arena. Después de dos horas deberás aclararlas con agua del grifo para rematar la limpieza.

Limpiar almejas con vinagre

Aunque limpiar las almejas con vinagre es un truco muy socorrido, debes tener en cuenta que es muy importante aclararlas y lavarlas bien con agua después para evitar el regusto ácido del vinagre. El método consiste en poner las almejas en agua con vinagre y dejarlas reposar durante más o menos media hora para eliminar toda la arena.