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RECETA

Cómo hacer churros en casa (en menos de media hora y sin dejarlo todo pringado)

Con agua, harina, sal y una manga pastelera resistente, se pueden conseguir crujientes por fuera y tiernos por dentro

Puedes hacer churros en casa en menos de media hora

Puedes hacer churros en casa en menos de media hora / INFORMACIÓN

J. A. Giménez

J. A. Giménez

Con la resaca de las fiestas y el frío propio de enero, el chocolate caliente vuelve a ganarse un hueco en las cocinas y, con él, el acompañamiento estrella: los churros. La buena noticia es que no hace falta churrera profesional para prepararlos en casa. Con agua, harina, sal y una manga pastelera resistente, se pueden conseguir churros crujientes por fuera y tiernos por dentro en menos de media hora.

Ingredientes (para 3–4 personas)

  • 250 g de harina de trigo
  • 250 ml de agua
  • 3–4 g de sal (½ cucharadita)
  • Aceite para freír (girasol o mezcla suave)
  • Azúcar para rebozar (opcional)

Cómo se hacen (paso a paso)

El procedimiento es tan simple como efectivo:

  1. Hervir el agua con sal.
  2. Cuando rompa a hervir, se retira del fuego.
  3. Añadir la harina de golpe y mezclar fuerte.
  4. La masa debe quedar compacta, sin grumos, y despegarse del cazo. Este punto es clave: si queda líquida, los churros se abrirán o saldrán aceitosos.
  5. Pasar la masa a la manga.
  6. Se recomienda una boquilla de estrella grande para dar forma. Si la masa está demasiado dura, se puede ajustar con 1–2 cucharadas de agua caliente.
  7. Freír a 180–190 ºC.
  8. Con aceite abundante en sartén honda o cazuela. Se forman tiras directamente sobre el aceite y se cortan con tijeras o cuchillo.
  9. Escurrir y rebozar.
  10. Tras dorar por ambos lados, se retiran a papel de cocina y, si se quiere, se pasan por azúcar.

Tres claves para que salgan bien (y no se empapen)

1) Aceite a temperatura correcta.

Si el aceite está frío, el churro absorbe y queda pesado; si está demasiado caliente, se tuesta por fuera y queda crudo por dentro. La franja ideal es 180–190 ºC.

2) Masa espesa, siempre.

La masa debe ser "dura de mover". No es un error: esa textura es la que ayuda a que el churro quede aireado al freír.

3) Freír en tandas pequeñas.

Echar muchos churros de golpe baja la temperatura y la fritura pierde calidad: salen blandos o grasientos.

El toque final: chocolate espeso (opcional)

Quien quiera completar el plan "de invierno" puede preparar chocolate a la taza usando cacao puro y espesante, o un chocolate tradicional con tableta, para conseguir el contraste perfecto: churro caliente + chocolate denso.

Los churros caseros están al alcance de cualquiera: masa simple, aceite bien caliente y un par de trucos bastan para convertir una tarde fría en un desayuno de domingo… aunque sea jueves.

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