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La sandía: la fruta reina del verano que hidrata, refresca y llena de sabor la mesa

Claves para elegirla, conservarla y disfrutarla en plena temporada estival

La sandía es una de las frutas más consumidas durante el verano por su sabor dulce, su frescura y su alto contenido en agua.

La sandía es una de las frutas más consumidas durante el verano por su sabor dulce, su frescura y su alto contenido en agua. / INFORMACIÓN

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Sandra Cantó

Sandra Cantó

Cuando suben las temperaturas, pocas frutas apetecen tanto como la sandía. Dulce, jugosa y refrescante, este producto se ha convertido en uno de los grandes símbolos del verano y en un imprescindible de muchas neveras. Su elevado contenido en agua la convierte en una aliada perfecta para hidratarse de forma natural durante los días más calurosos.

Originaria de Egipto, donde empezó a cultivarse a orillas del río Nilo, la sandía llegó después a los países mediterráneos hasta consolidarse como una fruta habitual de los climas cálidos y templados. En España, su producción se concentra principalmente entre los meses de junio y septiembre, coincidiendo con la época del año en la que más se consume.

Hidratación natural para los días de calor

Además de su capacidad refrescante, la sandía destaca por su bajo contenido en grasas y por su poder saciante. Su pulpa, que puede ser roja, rosada o amarilla según la variedad, contiene licopeno, el pigmento natural responsable de su característico color. También es una fruta versátil, que puede tomarse sola, en macedonias, ensaladas, zumos, sorbetes, helados o granizados.

En el mercado existen numerosas variedades de sandía, clasificadas según su forma, color, peso, tipo de piel, presencia o ausencia de semillas y periodo de maduración. Entre las variedades con semillas destacan la Sugar Baby, cultivada en Italia, Grecia y España, reconocible por su corteza de color verde oscuro, su pulpa ligeramente rosada y su alto contenido en agua; la Crimson Sweet, habitual en Almería, muy apreciada por su sabor dulce, su corteza oscura y su pulpa de color rojo intenso; y la Resistent, propia de Valencia, similar a la anterior, pero especialmente valorada por su resistencia y dulzor.

También son cada vez más populares las variedades sin semillas, muy cómodas para el consumo directo. Entre ellas se encuentra la Reina de Corazones, procedente de Almería, con corteza verde clara, brillante y marcada por rayas más oscuras, además de una pulpa roja, dulce y jugosa. Otra de las más conocidas es la Fashion, cultivada en el litoral mediterráneo, que recuerda a la sandía tradicional por su piel verde oscura y su pulpa ligeramente rosada, y destaca por su buen sabor y su adecuada conservación.

Sandía en plena maduración, una fruta de verano que crece en climas cálidos y destaca por su alto contenido en agua.

Sandía en plena maduración, una fruta de verano que crece en climas cálidos y destaca por su alto contenido en agua. / INFORMACIÓN

Cómo elegirla y conservarla en casa

A la hora de comprar una sandía, conviene fijarse en algunos detalles. Una mancha de color amarillo cremoso en la corteza indica la zona en la que el fruto ha estado apoyado en el suelo durante su maduración. También es habitual comprobar su punto dando unos pequeños golpes: si suena a hueco, suele ser señal de que está madura. En el caso de las sandías ya cortadas, la pulpa debe presentar un aspecto firme y jugoso.

Su conservación también requiere ciertos cuidados. Entera, puede mantenerse durante dos o tres semanas a temperatura ambiente, siempre en un lugar fresco y seco. Una vez abierta, debe guardarse en el frigorífico, preferiblemente en la parte menos fría, y consumirse cuanto antes para preservar su sabor y sus propiedades.

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Entera o cortada en rodajas, la sandía se convierte en una opción ligera y refrescante para los días de más calor. / INFORMACIÓN

La sandía no solo se disfruta en rodajas. También puede convertirse en una receta sencilla y refrescante, como un granizado casero elaborado con pulpa de sandía, un poco de agua y azúcar o edulcorante al gusto. Tras batir la mezcla y dejarla en el congelador removiendo de vez en cuando, se obtiene una bebida fresca ideal para los días de calor.

Contenido formativo para consumidores y usuarios financiado con el Fondo de Formación y Promoción Cooperativa de Consum.

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