La Muralla obsequia el final soñado a dos semanas de «Menjars de la Terra»
La última jornada de «Menjars de la Terra» se desarrolló en un entorno de lujo, la isla de Tabarca, con un restaurante familiar que puso en valor la gastronomía típica tabarquera y el producto fresco de máxima calidad

Cierre triunfal de los Menjars de la Terra en l’Alacantí en el restaurante La Muralla de Tabarca / Rafa Arjones
El mar Mediterráneo y la excelencia en los fogones fueron ayer los protagonistas de la última jornada de «Menjars de la Terra» por la comarca de l’Alacantí. La cita, organizada por INFORMACIÓN, se celebró en un entorno sin igual: la isla de Tabarca, una joya natural de la provincia de Alicante donde el restaurante La Muralla se alzó como el enclave perfecto para despedir esta edición dedicada al IGP Turrón de Jijona y Alicante.
El restaurante La Muralla de Tabarca clausura los Menjars de la Terra en l’Alacantí con un rotundo éxito / Rafa Arjones
Era la primera vez que el ciclo recalaba en este pequeño paraíso, y la jornada se convirtió en un evento para recordar. El sonido de las olas, la brisa marina y el azul infinito acompañaron una comida de altura que combinó la esencia marinera de la isla y el saber hacer culinario. Desde las 10:00h, los comensales llegaban en las tabarqueras dispuestas por INFORMACIÓN, con la ilusión de vivir un día único rodeados de belleza, naturaleza y mucha gastronomía.

La isla de Tabarca es un paraje natural único de la provincia de Alicante. / Rafa Arjones
El propio viaje ya era parte de la experiencia: el trayecto desde Santa Pola con las vistas de las aguas cristalinas y la llegada al puerto de la isla anunciaban una jornada especial. Al pisar Tabarca, el visitante se encuentra con un paisaje detenido en el tiempo: calles empedradas, fachadas encaladas, barcas amarradas y ese aire de paz y tranquilidad que sólo tienen los lugares auténticos. En este lugar privilegiado, La Muralla es un refugio gastronómico que mantiene las raíces de la cocina de la isla con la tradición arraigada de toda una familia.

edro Juan Sánchez, chef del restaurante, emplatando el arroz de caldero. / Rafa Arjones
La Muralla es mucho más que un restaurante. Ofrece una experiencia completa para los cinco sentidos, como se puede anticipar antes de cruzar sus puertas. El local es un espejo del entorno: paredes blancas y decoración mediterránea que refuerzan esa sensación de calma y autenticidad que caracteriza a Tabarca. Cuenta con un salón amplio en la planta baja y otro en el piso superior, desde el que se disfrutan unas vistas espectaculares del Mediterráneo, que te quitarán el hipo. Igual de fascinante es su historia, la de una familia que se ha dedicado en cuerpo y alma a la restauración: «Venimos de una familia llena de hostelería por todos nuestros rincones, desde mis abuelos, mis tíos, mis padres y ahora nosotros, que somos la tercera generación», explica con orgullo Pedro Juan Sánchez, chef del restaurante. «Nuestra cocina es mediterránea y tradicional, pero con un toque de modernidad. Trabajamos con calamar de potera, lechola o gallineta de la isla, siempre frescos de aquí de la bahía, y eso se nota», señala Sánchez.
Cocina con alma tabarquina
El menú fue un homenaje al producto local y al espíritu marinero de Tabarca. El cóctel de bienvenida abrió la cita con una croqueta de quisquilla «La Marufina», con un rebozado fino tradicional y sedosa en boca, y una coca de mollitas más salada, sabrosa, que jugaba con diferentes texturas, el crujiente de la base y la melosidad del pescado.

Croqueta de quisquilla «la Marufina». / Rafa Arjones
Los entrantes no se quedaron atrás: el tomate trinchado con salazones y virutas de turrón de Jijona, fue uno de los platos más celebrados, donde el dulzor del turrón acompañado de la acidez del tomate formaban una pareja ganadora, que brillaba aún más si cabe con la calidad de los salazones, como el bonito. Le prosiguió el calamar de potera, delicioso y fresco, todo un lujo, y la gallineta en tempura, bien ejecutada. Con ese producto no se puede fallar.

Coca de mollitas más salada. / Rafa Arjones
Y como no podía ser de otra forma, para el plato principal el clásico caldero tabarquino de lechola con salsa de ajoaceite y arroz a banda en su propio fumet, todo un homenaje al recetario de la isla. El caldo concentraba la esencia del mar, mientras la lechola, un pescado local de carne blanca, se deshacía en boca. El arroz, impregnado de matices, redondeaba un plato bien ejecutado que conquistó paladares.

Tomate con salazones y virutas de turrón de Jijona. / Rafa Arjones
El cierre dulce llegó con la torrija de la infancia, con textura suave y dulzor equilibrado, ideal para finalizar la comida con un buen sabor de boca. Toda la cita estuvo acompañada por excelentes caldos como Embaucador tinto Monastrell y Chardonnay blanco, ambos D.O. Alicante, que sirvieron como aliados perfectos de una cita para recordar.

Calamar de potera. / Rafa Arjones
Durante la comida, el ambiente fue distendido y familiar. Los asistentes disfrutaron de una atención cercana y del encanto de un lugar donde cada detalle cuenta. «Desde que abrimos siempre nos han destacado por la calidad del producto. Hablo directamente con las barcas de pesca de aquí de la isla, que tienen un permiso especial para faenar. Además, el trato con el cliente es muy familiar: en sala están mis hermanas, mis padres nos ayudan, y eso crea un vínculo cercano que marca la diferencia», destacaba Sánchez.

Gallineta en tempura. / Rafa Arjones
La gastronomía es cultura
El evento contó también con la presencia de Agustín Llorca, presidente de Chocolates Marcos Tonda, quien reflexionó sobre el valor de «Menjars de la Terra»: «La iniciativa es perfecta, siempre lo ha sido, desde que inició su reaparición, removiendo raíces de González Pomata. Creo que eso es remover historia, cultura, tradición y gastronomía. Todo ello en conjunto es hacer patria y hacer provincia.» Y además, Llorca quiso añadir un símil entre Marcos Tonda e INFORMACIÓN, por ser dos marcas que reflejan las raíces de la provincia: «Marcos Tonda es fruto de la historia, de la tradición, es el chocolate de toda la vida, y las jornadas de INFORMACIÓN son eso mismo: remover la cultura de la tierra de Alicante, tan diversa y rica».

Lechola con salsa de ajoaceite. / Rafa Arjones
Un cierre por todo lo alto
La Isla de Tabarca y en especial La Muralla, fueron los anfitriones perfectos para culminar dos semanas dedicadas al producto, la tradición y la identidad gastronómica de la comarca de l’Alacantí.
El ciclo se despide por este mes, pero «Menjars de la Terra» volverá con nuevas rutas y sabores para recordar que la mejor forma de conocer la verdadera identidad de nuestra provincia es sentarse a su mesa. ¡Hasta pronto!
- Muere una turista británica de 66 años tras estrellarse contra las rocas mientras hacía parasailing en Benidorm
- Orihuela pagará 16 viajes diarios de una furgoneta lanzadera para que bañistas de Campoamor cubran los 360 metros y el desnivel hasta su playa
- Cuatro detenidos en Benidorm y San Vicente por estafar 383.000 € con facturas falsas de palés
- El gobierno de Barcala prohíbe los racós-discoteca para las Hogueras de 2027 tras la presión de las críticas
- La montaña rusa del tiempo en agosto: de los 45 grados de bochorno a las lluvias en la provincia de Alicante
- La provincia de Alicante sigue el eclipse solar minuto a minuto: actividades, horarios y mejores zonas para verlo
- ¿Se podrá ver el eclipse en Alicante? La Aemet aclara si habrá nubes a la hora del fenómeno
- Benidorm mantiene cerradas al baño las calas del Tío Ximo y la Almadrava tras un vertido de aguas residuales al mar
