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El Mediterráneo enmarca el inicio del recorrido por las Marinas de «Menjars de la Terra»

El restaurante Modesto, en la Cala de Finestrat, ofrece en la jornada inaugural una propuesta gastronómica que ensalza el Níspero de Callosa d’en Sarrià, protagonista de la semana

"Menjars de la Terra" arranca con el níspero como protagonista en el restaurante Modesto de la Cala de Finestrat

"Menjars de la Terra" arranca con el níspero como protagonista en el restaurante Modesto de la Cala de Finestrat / Rafa Arjones

Las Marinas dieron ayer el pistoletazo de salida a un nuevo ciclo de «Menjars de la Terra» con un protagonista claro: el níspero con Denominación de Origen de Callosa d’en Sarrià. El restaurante Modesto, en la Cala de Finestrat, fue el enclave elegido para inaugurar estas jornadas organizadas por INFORMACIÓN, que recorren la provincia con un objetivo firme: poner en valor la gastronomía local, sus productos emblemáticos y el trabajo conjunto de productores y hosteleros. Frente al Mediterráneo, con una cala recogida y llena de encanto desplegándose tras los ventanales, el entorno ya anticipaba una experiencia difícil de olvidar, reforzada por una decoración totalmente mediterránea, con tonos blancos y buganvilla trepando por las paredes. Toda una postal difícil de borrar de la mente.

Aunque el restaurante Modesto es mucho más que un espacio con vistas, es historia viva de la costa de la provincia. Como explicó su metre, Alberto Taraban: «Modesto surge en el año 68. Nace de una familia, en aquella época donde la playa estaba semi privada, y comenzaron como chiringuito». Un origen humilde que evolucionó sin perder su esencia: «Nació la idea de un restaurante a la orilla de la playa que vendiese pescado fresco, y desde esos inicios hasta ahora». Una identidad que sigue presente en su cocina: «Es una gastronomía marinera, sobre todo de la Marina Baixa. El tema de arroces alicantinos también, y sobre todo intentamos que se base en pescado fresco y marisco fresco».

Un comienzo de ensueño

El cóctel de bienvenida abrió el apetito con una deliciosa gilda de cecina y níspero de Callosa, un bocado equilibrado y delicioso que marcó el inicio de la jornada.

El director de INFORMACIÓN, Toni Cabot, quien fue el encargado de la apertura de esta cita, arrancó con una primicia: «Hace unos días la Universidad de Alicante me comunicó que se ha finalizado la obra biográfica, patrocinada por la Diputación y el Gil Albert, de Antonio González Pomata, que fue el creador de ‘Menjars de la Terra’. Pronto podremos presentarla y allí os esperaré a todos».

La alcaldesa de Finestrat, Nati Algado, quien también estuvo presente, puso en valor la importancia de iniciativas como «Menjars de la Terra»: «Estas jornadas gastronómicas nos recuerdan esa herencia que tenemos, de esos menjars, de esos platos, de lo que viene de la tierra, de lo que viene de la mar».

Además, Algado resaltó el trabajo de productores y hosteleros: «Agradecer a todo el mundo que está detrás de estas cosas, porque cuando hablamos de gastronomía, hablamos de los que están ahí en la huerta, de los que se levantan a pescar por la mañana para ofrecernos las primeras materias y de calidad. Todo ello unido a un sector de la hostelería que trabaja para mantener la tradición y para unirla también con la innovación.»

Menú de alma mediterránea

En mesa, el menú fue un recorrido por los sabores de la Marina Baixa. La coca alicantina con aspencat, bacalao ahumado y aire de níspero abrió los entrantes con una combinación fresca y suave.

Le siguió la ensalada de tomates de temporada, capellán y encurtidos de la casa, refrescante, donde la calidad de las materias primas brillaba por su excelencia.

Después llegó la flor de alcachofa coronada con una yema sobre crema de parmesano y crujientes de níspero, una alcachofa perfectamente cocinada que, junto a la yema y el contraste de texturas, hacía de cada mordisco un manjar irresistible.

Como principal, llegó el arroz de atún rojo y jamón de pato, con un sabor profundo de mar y montaña, muy en la línea con esa cocina marinera alicantina seña de identidad de la casa.

Y para los más golosos, el desenlace dulce fue toda una sorpresa: cremoso de chocolate blanco Marcos Tonda y vainilla, chutney de nísperos de Callosa y crujientes de frambuesa. Un postre que despertaba múltiples sensaciones en el paladar, donde el dulce se entrelazaba con matices salados y picantes, dejando un recorrido completo en boca.

Todas estas exquisiteces estuvieron maridadas por los excelentes caldos de Bodega Masos, del Valle de Guadalest. Se degustó su blanco Mas de la Mona, el rosado Penya del Castellet, el tinto Vidal Balaguer y el tinto Albor de Masos.

Mañana, Calp

Mañana será el turno del restaurante Andalucía en Calp, donde la gastronomía de las Marinas volverá a deleitar paladares. Todavía quedan plazas. ¡Buen provecho!

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